FALLO DE UN JUICIO ABREVIADO

Fue condenado a tres años y seis meses de prisión el autor de un “robo calificado en poblado y en banda”

El agresor es un albañil que integraba una patota que en esta ciudad, en junio del año pasado, había atacado en la calle a un joven para robarle. A la víctima, tras provocarle diferentes lesiones, le sustrajeron su teléfono celular, la billetera y un juego de llaves. El condenado en este proceso judicial utilizó una manopla de metal para golpear al adolescente que fue asaltado.

Un joven fue condenado a tres años y seis meses de prisión en un juicio abreviado, informaron ayer fuentes judiciales. Según lo que quedó probado, junto al menos seis jóvenes más había atacado a golpes y a patadas en la calle a un adolescente para robarle, un hecho ocurrido en esta ciudad el año pasado.

La pena le fue impuesta a un azuleño llamado Ayrton Leonel Rodolfo, un albañil de 20 años que en el mencionado proceso fue hallado autor penalmente responsable del delito de robo calificado en poblado y en banda, un hecho que había ocurrido el 26 de junio del año pasado.

El juicio abreviado relacionado con ese episodio delictivo se había tramitado a través del Tribunal Oral en lo Criminal número 2 y contó con la intervención del juez Carlos Pagliere (h).

Las partes, en la previa a que el representante del Ministerio Público Fiscal solicitara la realización de ese proceso, habían acordado que ante una eventual condena al imputado le fueran impuestos, a modo de pena máxima, tres años y nueve meses de prisión.

Pero el juez redujo esa sanción a los ya referidos tres años y medio de cárcel, justificando dicha decisión -según escribió en la resolución- en haber valorado para el albañil “una circunstancia atenuante no incluida en el acuerdo” entre las partes, la cual estaba referida a que el joven no registra antecedentes penales computables.

Golpeó a la víctima con una manopla metálica

El 26 de junio del año pasado, cuando era alrededor de la hora 6.40, el joven condenado en este juicio abreviado y otros más atacaron a golpes con fines de robo a quien se convirtió en la víctima de este hecho ocurrido en la vía pública de esta ciudad.

Para el juez Pagliere (h) quedó acreditado que, en Colón casi Lamadrid, el encausado, “quien se encontraba junto al menos otras seis personas del mismo sexo con quienes actuó coordinadamente, ejerció violencia sobre Tomás Maximiliano Pinedo”, tal la identidad de la víctima.

Para eso, Rodolfo utilizó “una manopla metálica tipo empuñadura con la que le aplicó golpes en la cabeza” al adolescente, “como así también golpes de puño y puntapiés en la cabeza y en el resto del cuerpo”.

El robo, en el marco de lo que fue ese ataque ocurrido en la calle, implicó que a la víctima le sustrajeran un teléfono celular y una billetera que contenía un juego de llaves.

Cuando ese día policías tomaron intervención en el hecho encontraron al joven agredido en Pringles entre Rivadavia y Colón, quien presentaba lesiones en su rostro como consecuencia del ataque que sufrió.

A los efectivos de seguridad les contó que había sido golpeado con fines de robo por un grupo de varios jóvenes entre los que -según lo que quedó probado ahora en este juicio abreviado- estaba el albañil que fue condenado.

La víctima había reconocido a uno de sus agresores: Rodolfo, de quien refirió que ese día lo golpeó utilizando esa manopla de acero que tenía colocada en una de sus manos.

Instantes después, policías aprehendieron al ahora condenado, a quien al ser requisado le encontraron en su poder el teléfono celular que le había sido sustraído a la víctima que tuvo este violento robo ocurrido en la vía pública. Además, los efectivos de seguridad secuestraron en poder del albañil la manopla de metal con la que Pinedo había sido atacado instantes antes.

De acuerdo con el testimonio que la víctima brindara durante lo que fue la Instrucción Penal Preparatoria de esta causa penal convertida días atrás en materia de un juicio abreviado, fueron varias las personas que se abalanzaron sobre él para golpearlo.

Al hacerlo caer y que quedara tendido en el piso, Pinedo continuó siendo agredido a golpes de puños y a patadas en la cabeza y en el cuerpo por el ahora condenado -a quien conocía de antes, lo había definido como una persona de “una actitud patotera” y lo consideraba el “cabecilla” de una banda- y los demás atacantes, ocasión durante la cual se perpetró el robo de sus pertenencias.

Un testigo que auxilió a Pinedo había declarado que observó a Rodolfo entre los agresores y que el joven atacado quedó tirado en el suelo –“hecho una pelota” y “cubriéndose cómo podía”– mientras resultaba lesionado a golpes y patadas, lo que le provocó que su rostro sangrara.

Sobre la calificación que tuvo el ilícito por el que el imputado fue condenado, el juez Pagliere (h) explicó: “El término ‘banda’ en la agravante del artículo 167 inciso 2° del Código Penal hace alusión a una pluralidad de intervinientes, trayendo como consecuencia de dicha participación, es decir el actuar conjuntamente, una facilitación en el transcurso delictivo ante la inhibición en la reacción del sujeto pasivo, toda vez que su impronta resulta atemorizante y adquiere mayor poder vulnerante”.

“Concuerdo con lo expresado por la Excelentísima Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de Azul, en la resolución del recurso de apelación contra el dictado de la prisión preventiva, en cuanto a que de lo relatado por los testigos presenciales del hecho se desprende un comportamiento activo de los restantes individuos que acompañaban al causante tendiente a generar un ámbito más vulnerante para la víctima y donde la concreción del delito implicara un menor riesgo para los mismos. Ello demuestra que todos -aprovechando la superioridad numérica- tuvieron la determinación común en el momento del hecho de golpear y desapoderar a Pineda de sus pertenencias, para lo que cada uno efectuó un aporte conforme con ese plan durante la ejecución del injusto”, agregó el actual integrante del TOC 2.

El dato

“La violencia ejercida durante la realización del hecho, mediante el uso de una manopla con la cual aumentó su poder ofensivo, y las lesiones sufridas por la víctima como consecuencia del mismo”, fueron consideradas por el juez que intervino en este proceso abreviado como circunstancias agravantes a la pena que finalmente le impuso al albañil considerado autor de este hecho.

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