OPERATIVO “MOTOS BLANCAS”

Fue elevada a juicio una causa por drogas donde sobreseyeron a uno de los acusados

En abril del año pasado se hicieron en Azul y en un establecimiento rural que está en el Partido de Tapalqué tres allanamientos. En esos procedimientos se incautaron cocaína y marihuana. Días atrás, el juez de Garantías que intervino en la causa penal que por esta infracción a la Ley de Estupefacientes se instruyó dio lugar a la elevación a juicio del sumario. Además, rechazó el sobreseimiento para dos de los imputados, a uno de los cuales se lo acusa también de la tenencia de un revólver calibre 38 sin autorización legal. Lo dispuesto en primera instancia incluyó que fuera sobreseído el tercer implicado que tenía el caso: un azuleño domiciliado en el campo que fuera escenario de uno de los allanamientos.

 

Un perito de Policía examina el revólver calibre 38 incautado en uno de los allanamientos que se hicieron en abril del año pasado en esta ciudad, en el marco de una investigación por venta de drogas. Días atrás, un juez elevó para debate la causa relacionada con esa infracción a la Ley 23.737. Ese sumario ahora sólo tiene como imputados a dos sujetos, ya que un tercer implicado fue sobreseído. 
ARCHIVO/EL TIEMPO
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Un perito de Policía examina el revólver calibre 38 incautado en uno de los allanamientos que se hicieron en abril del año pasado en esta ciudad, en el marco de una investigación por venta de drogas. Días atrás, un juez elevó para debate la causa relacionada con esa infracción a la Ley 23.737. Ese sumario ahora sólo tiene como imputados a dos sujetos, ya que un tercer implicado fue sobreseído. ARCHIVO/EL TIEMPO

Un juez de Garantías decidió elevar a juicio una causa penal donde un hombre y un joven están procesados por una infracción a la Ley de Estupefacientes, hecho donde al segundo de los imputados, además, se le atribuye la portación de un arma de fuego sin autorización.

Lo dispuesto incluyó también que fuera sobreseído otro hombre que en principio estuvo implicado en esa misma Investigación Penal Preparatoria, después de que el 4 de abril del año pasado fuera allanada un establecimiento rural ubicado en el Partido de Tapalqué donde se domicilia, mismo día en que se hicieron en Azul dos procedimientos similares más en los que resultaron aprehendidos los ahora únicos imputados que tiene ese expediente penal.

El sobreseimiento de uno de los acusados estuvo relacionado a que el fiscal que intervino en la instrucción de ese sumario había solicitado esa misma medida, algo que fue avalado también por los abogados del azuleño que días pasados dejó de estar procesado en la referida causa penal.

El azuleño que fue sobreseído fue identificado ayer por voceros judiciales como Juan Manuel Giggi, un hombre que tiene 42 años.

En tanto, quienes ahora serán juzgados tras los allanamientos que se hicieron en Azul en abril del año pasado y derivaron en sus respectivas aprehensiones se llaman Damián Ezequiel Blanco, alias “Milo” y de 32 años; y Timoteo Roberto Andrés Farías, de 24.

Giggi había sido aprehendido durante un allanamiento en ese establecimiento rural donde se domicilia, situado sobre la Ruta Provincial 51 y que se llama “El milagro”, el ya señalado 4 de abril de 2015.

En aquel procedimiento, los policías que participaron del mismo hallaron e incautaron picadura de marihuana, teléfonos celulares y dinero en efectivo, por lo que en un principio quedó acusado del delito “tenencia ilegítima de estupefacientes con fines de comercialización en dosis fraccionadas”.

Pero la aprehensión del azuleño no fue convertida después en detención por el mismo juez de Garantías que días atrás se pronunció a favor de sobreseerlo en esta causa penal, por lo que sólo permaneció privado de la libertad dos días.

Cuando el hombre fue trasladado desde Tapalqué a Azul para ser indagado en la UFI 22, la fiscalía que está a cargo del Dr. Marcelo Fernández, declaró.

Durante su versión de los hechos, había referido que esa droga incautada en su poder no la tenía para comercializar al menudeo, sino que era para consumo personal.

Después de que en principio lo representara en ese expediente judicial una Defensora Oficial, la defensa de Giggi fue asumida por los abogados Jorge Moreno y Luz Lapasta, quienes acompañaron el pedido del fiscal Marcelo Fernández para que el hombre fuera sobreseído.

El sobreseimiento para Giggi fue dispuesto desde el Juzgado de Garantías número 3, que en forma subrogante está a cargo del Dr. Federico Barberena.

Y ese mismo juez fue el que dio lugar a la elevación a juicio del expediente penal señalado, el cual ahora sólo tiene imputados a dos personas; los ya mencionados Blanco y Farías.

A ambos los acusan de tenencia ilegítima de estupefacientes con fines de comercialización en dosis fraccionadas, el mismo delito por el que Giggi fue sobreseído. Y en el caso de Farías, también será juzgado como el presunto autor del ilícito portación de arma de fuego de guerra de uso civil condicional, “en concurso real” con ese otro delito establecido en uno de los artículos de la Ley 23.737.

“Motos blancas”

Así había sido denominado el operativo policial que en Azul derivó, en abril del año pasado, en las aprehensiones de los dos imputados que tiene esta causa penal elevada a juicio días atrás.

Una casa ubicada en la calle Libertad de Villa Piazza Sur se convirtió en escenario de uno de los allanamientos antidrogas llevados a cabo aquel día.

En la resolución elevada a juicio desde el Juzgado de Garantías 3 se indicó que en ese procedimiento también se requisó aquel día un automóvil Ford Focus propiedad de uno de los encausados.

En esas circunstancias, en esa causa penal ya elevada a juicio ha quedado demostrado que tanto Blanco como Farías “tenían ilegítimamente bajo su guarda y disposición con fines de comercialización en dosis fraccionadas” la droga.

En el auto se halló “un pequeño trozo compacto de sustancia del tipo clorhidrato de cocaína y su envoltorio de nylon color celeste”. También, pero sobre el asiento trasero, se hallaron e incautaron “once envoltorios” con cocaína.

Esa droga que estaba en el auto arrojó, en total, un peso de 108 gramos.

A ambos les incautaron también teléfonos celulares y dinero en efectivo, “elementos todos ellos utilizados por los aquí imputados y demostrativos de la ultrafinalidad de comercialización de estupefacientes en dosis fraccionadas con que era ilegítimamente poseída la droga secuestrada en poder de los mismos”, escribió el juez Barberena en lo dispuesto al dar lugar en primera instancia a la elevación a juicio de este sumario penal.

En el caso de Farías, además, quedó demostrado que en momentos que se movilizaba en el auto junto al otro acusado “portaba sin la debida autorización por parte de la autoridad administrativa correspondiente un arma de fuego del tipo revólver, marca Amadeo Rossi, calibre 38 Special…, cargada y apta para disparar”.

La investigación iniciada por el caso había servido para establecer que Giggi y el mayor de los encausados se conocían. También, que “Andrés Farías estaba junto a Blanco en la actividad ilícita investigada”, se indicó en lo dispuesto.

Además, hubo escuchas del teléfono que el hombre sobreseído en esta instancia utilizaba, las cuales daban cuenta de cómo actuaban los dos encausados que tiene este sumario en la venta de estupefacientes.

Junto con el allanamiento ya referido, también había sido escenario de un procedimiento de similares características un departamento situado en la calle Laprida entre Malére y Bogliano, domicilio señalado como otro lugar desde donde se vendía droga al menudeo por parte de los acusados.

Con relación al arma que portaba Farías, cuando descendió del rodado en el que circulaba junto a Blanco, en uno de los lugares que estaba siendo allanado, lo hizo con el revólver en una de sus manos y le apuntó a uno de los policías que participaba en el procedimiento, aunque finalmente y luego de una persecución pudo ser desarmado, reducido y aprehendido.

Durante esos instantes en que era perseguido, el joven se deshizo tanto del arma de fuego como de varios proyectiles, los cuales después la Policía también incautó.

El dato

El fiscal que instruyó esta causa desistió de acusar a Giggi tras la declaración indagatoria que le fuera tomada en sede judicial al ahora sobreseído. En ese sentido, el Dr. Fernández había expresado que “no podía extraerse con el grado mínimo de probabilidad requerido la configuración del hecho ilícito cuya hipótesis se adelantó” antes de que el azuleño fuera indagado. De esa manera, solicitó al juez de Garantías Barberena su sobreseimiento una vez que pidió la elevación a juicio del expediente penal.

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