Fue rechazado un pedido de detención para los procesados por el recital del Indio en Olavarría

El juez de Garantías Carlos Villamarín no dio lugar a las medidas cautelares que el pasado martes había solicitado David Carballo, el fiscal que instruye una causa penal por lo ocurrido en “La Colmena”. El próximo domingo se cumplirá un año del show del ex líder de Los Redondos en la vecina ciudad. En ese concierto hubo dos muertos y varios heridos. Acusados del delito de “estrago” están Gustavo Zurita y los hermanos Marcos y Matías Peuscovich. Los responsables de la productora organizadora del recital continuarán en libertad, luego de que ayer no prosperaron esas solicitudes para que los tres sean detenidos.

Los organizadores del recital del Indio Solari en Olavarría, acompañados por sus abogados cuando el jueves pasado vinieron a Azul para ser indagados. Ayer, un juez de Garantías rechazó un pedido para que los tres fueran detenidos.
NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPO


El juez de Garantías que interviene en la causa penal iniciada por el recital de marzo del año pasado del Indio Solari en Olavarría, evento donde murieron dos de los asistentes al concierto y hubo varios heridos, rechazó ayer un pedido de detención para los organizadores del show.
Según fuentes judiciales indicaron a EL TIEMPO, las medidas cautelares para los tres imputados por el delito de “estrago” que tiene ese sumario habían sido solicitadas por David Carballo, el titular de la Unidad Funcional de Investigaciones Especiales con sede en Azul y a cargo de la instrucción del mencionado expediente.
Ante ese funcionario judicial los hermanos Marcos y Matías Peucovich y Gustavo Zurita, responsables de la productora “En Vivo” que había sido organizado aquel trágico concierto del que el domingo próximo se cumplirá un año, habían comparecido el jueves de la semana que pasó para ser indagados.
Los pedidos de detenciones para los imputados fueron presentados el martes último ante el Juzgado de Garantías con sede en Olavarría que está a cargo de Carlos Villamarín.
Pero ese juez, finalmente, terminó rechazando esas medidas de coerción para los tres encausados, quienes seguirán en libertad mientras este sumario se continúe instruyendo.
Una decisión que, después de lo resuelto ayer, se mantendrá por lo menos hasta la realización del juicio que se haga por lo sucedido en el predio “La Colmena” de la vecina ciudad aquel sábado 11 de marzo del año pasado.
En lo que había sido la última presentación en vivo del ex líder de Los Redondos, dos de los asistentes al show -Javier León y Juan Francisco Bulacio- murieron y se contabilizaran varios heridos entre los espectadores. Entre ellos, una joven llamada Johana Anonella Falcón, que llegó a estar en coma y permaneció internada durante varios días, tras recibir un golpe en la cabeza cuando se retiraba de un predio que -según la Acusación- estuvo sobrepasado en su capacidad por la masiva concurrencia de público al concierto.
 
Pedidos
rechazados
 
El Fiscal a cargo de la causa había basado los pedidos de detención para los hermanos Peuscovich y para Zurita en la pena en expectativa que contempla el delito que en principio les imputa; aunque cuando los procesó a fines de diciembre del año pasado les atribuyó también, alternativamente, la comisión de otro ilícito.
Cuando el jueves de la semana que pasó los tres acusados acudieron a las indagatorias que se hicieron en Azul, tuvieron que responder en principio como presuntos coautores del delito de estrago con dolo eventual agravado por haber causado la muerte de dos personas y por haber puesto en peligro de muerte a otra.
Pero también, teniendo en cuenta esa otra acusación alternativa que el Fiscal les endilgara, lo hicieron como los probables coautores del delito de estrago culposo agravado por haber causado la muerte de dos personas y por haber puesto en peligro de muerte a otra, en concurso ideal con homicidio culposo.
Mientras que el último de los ilícitos referidos contempla penas de prisión que van desde los dos a los cinco años; muchas más severas son esas sanciones si se trata del primero de los delitos nombrados: ocho a veinte años de cárcel.
Teniendo en cuenta las eventuales penas que podrían llegar a imponerle a los acusados, de prosperar en un futuro juicio la primera de las calificaciones penales aludidas, el representante del Ministerio Público Fiscal pidió el martes que pasó las detenciones de los tres.
Lo que se conoce en términos judiciales como “la magnitud de la pena en expectativa” llevó recién ahora al Fiscal, después de que los había procesado a fines de diciembre del año pasado, a pedir esas detenciones que finalmente no prosperaron.
A diferencia de lo que Carballo sostiene, el juez de Garantías Villamarín no considera que los imputados puedan fugarse, permanecer ocultos o entorpecer esa investigación penal que los tiene procesados.
Al no dar lugar a los pedidos de detención, el magistrado sostuvo que tanto los Peuscovich como Zurita han estado hasta el momento ajustados a derecho, por lo que no representa un peligro procesal que continúen en libertad mientras se sigue sustanciando esa causa penal que los involucra.
El fiscal Carballo justificaba también esa solicitud para que encerraran a los productores del trágico show en que los tres cuentan con medios suficientes para eludir el accionar de la justicia. En ese contexto, se mencionaba que podían irse del país, por ejemplo. También, que de continuar en libertad podrían llegar a influir sobre testigos o peritos que han sido convocados a la causa.
Pero el juez Villamarín no opinó lo mismo. A su entender, los acusados han estado hasta ahora ajustados a derecho desde que el proceso penal que los involucra comenzó. Además, tuvo en cuenta que se presentaran a las indagatorias para, a través de los abogados que los están patrocinando en la causa, defenderse de las acusaciones que les hacen.
En esas audiencias, como se recordará, mientras que los hermanos Peuscovich declararon Zurita fue el único que no lo hizo, más allá de que entregó un escrito a modo de descargo.
Además, los abogados defensores entregaron una nota para intentar desvirtuar esas acusaciones que el Fiscal les había hecho a los organizadores del show del Indio en el predio “La Colmena” de la vecina ciudad.
Si bien no analizó los dos encuadres penales dados al caso, ambos basados sobre la figura del “estrago”, el Juez de Garantías no dejó de mencionar que el Fiscal haya hecho alusión a dos ilícitos distintos sobre un mismo suceso y contando para ello con idénticos elementos de prueba.
Para rechazar los pedidos, Villamarín consideró también que -desde que fueron notificados en diciembre pasado que habían sido procesados y hasta el momento- los tres acusados no evidenciaron ninguna conducta que pudiera interpretarse como una obstaculización a la investigación penal que se lleva adelante.
También, al Juez le llamó la atención que, si efectivamente existe algún peligro procesal, el Fiscal no pidiera las detenciones de los tres al momento en que decidió procesarlos. Es decir, a fines de diciembre del año pasado, teniendo en cuenta que días después los acusados ya estaban en conocimiento de que el delito más grave -bajo la figura penal de “estrago”– que les están imputando como coautores contempla elevadas penas de prisión.
En ese sentido, tuvo en cuenta que desde hacía por lo menos dos meses tanto los hermanos Peuscovich como Zurita conocían sobre los procesamientos y que durante todo este tiempo no evidenciaron ninguna de esas actitudes que ahora el Fiscal mencionó al momento de pedir sus detenciones, como por ejemplo fugarse, sin que al parecer introdujera en su pedido nuevos elementos que justificaran las aplicaciones de esas medidas de coerción.
La prueba más elocuente de ello es que la semana pasada viajaron a Azul para comparecer en esas indagatorias.
Finalmente, los pedidos de detención fueron denegados porque, a criterio del Juez de Garantías y a diferencia de lo que el Fiscal sostiene, los tres organizadores del concierto del Indio Solari no evidencian hasta ahora un peligro procesal para el pulso de esa causa penal donde están procesados. En otras palabras, el juez no encontró un motivo valedero que se ajuste a derecho para avalar la petición del representante del Ministerio Público Fiscal.
 

El dato

 
Todavía está pendiente de resolución ese pedido de sobreseimiento que en las indagatorias del jueves de la semana pasada hicieran los hermanos Peuscovich y Zurita, cuando vinieron a Azul para ser indagados. Sobre esa solicitud también tiene que resolver el juez de Garantías Villamarín, que aún se encuentra a la espera de que le remitan desde la Fiscalía en Azul a cargo de Carballo esas actuaciones.

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