EL IMPUTADO ESTÁ PRESO DESDE SEPTIEMBRE DEL AÑO PASADO

Fue rechazado un planteo de recusación contra los jueces designados para juzgar a un veterinario procesado por pedofilia

 

La causa penal, por la que un azuleño está acusado de haber abusado sexualmente de dos menores, quedó radicada en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Azul después de que había sido elevada a juicio. Según fuentes judiciales señalaron ayer, aún el debate no tiene fecha confirmada de realización. Días atrás el abogado del encausado recusó a los jueces designados para intervenir en el proceso. Pero ese planteo no prosperó, ya que fue rechazado desde la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal departamental.

 

 

César Marcelo Vitale, el veterinario implicado en este caso de pedofilia, había sido detenido en septiembre del año pasado.
NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO
El Dr. Dino Dátola, abogado del encausado, había recusado a los jueces que han sido designados para intervenir en el debate que por el caso se hará en una fecha que todavía no ha sido establecida. Pero ese planteo fue rechazado desde la Cámara Penal departamental.
NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO
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El Dr. Dino Dátola, abogado del encausado, había recusado a los jueces que han sido designados para intervenir en el debate que por el caso se hará en una fecha que todavía no ha sido establecida. Pero ese planteo fue rechazado desde la Cámara Penal departamental. NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

La Cámara Penal de Azul rechazó un pedido de recusación para que fueran apartados del caso los jueces de un Tribunal que han sido designados para intervenir en el juicio a un veterinario que está preso acusado de haber abusado sexualmente de dos nenas.

Así lo señalaron ayer a este diario fuentes judiciales, al tiempo que por el momento no hay fecha confirmada para la realización del debate al que deberá ser sometido el veterinario azuleño -de 45 años e identificado como César Marcelo “Yeye” Vitale– que figura como imputado en esta causa penal, quien se encuentra privado de la libertad desde septiembre del año pasado.

Luego de la requisitoria de elevación a juicio de la causa que había sido formulada desde la Fiscalía actuante en el caso, el expediente judicial quedó radicado -antes de la Feria de Invierno del pasado mes de julio- en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Azul.

En esa instancia se produjeron las novedades más recientes, ya que uno de los jueces que conforma el Tribunal que tiene sede en el primer piso del Palacio de Justicia local se excusó de integrarlo para este proceso.

Se trata del Dr. Gustavo Borghi, cuya excusación estuvo fundamentada en que vive al lado de la casa que era del encausado, a quien conoce por haber sido su vecino durante varios años.

Eso hizo entonces que el TOC 1 quedara integrado para ese futuro debate por los Drs. Martín Céspedes -actual presidente del Tribunal- Joaquín Duba y Carlos Pagliere (h). Este último magistrado, que pertenece al TOC 2, había sido designado en reemplazo del Dr. Borghi.

Pero luego de un primer ofrecimiento de prueba realizado por el abogado del encausado -el marplatense Dino Dátola- el mismo Defensor Particular del veterinario implicado en este caso de pedofilia recusó a los miembros del Tribunal, para lo cual presentó un recurso ante la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal.

En respuesta a esa presentación, desde la Cámara ubicada en el tercer piso de Tribunales se resolvió días pasados no dar lugar a esa solicitud para que los jueces designados para este debate fueran apartados del proceso.

En otras palabras, eso significa que -de no mediar otro planteo similar ante un tribunal superior- el debate deberá realizarse con los jueces ya designados en primera instancia en una fecha que todavía no ha sido establecida, según lo que ayer voceros judiciales señalaron a EL TIEMPO.

“En el círculo social de Azul todos han opinado de la causa, incluido los jueces”, había expresado el abogado Dátola en un contacto telefónico mantenido con este diario días atrás, cuando fue consultado sobre los motivos por los cuales recusó a los magistrados que integrarán el TOC 1 para este debate.

En esa misma charla con EL TIEMPO, había explicado que su intención -que hasta ahora no ha prosperado- era que al Tribunal para juzgar a su defendido lo integraran jueces del Departamento Judicial local que no desempeñan funciones en el ámbito de esta ciudad.

El caso

El caso por el que César Marcelo “Yeye” Vitale está privado de la libertad con prisión preventiva confirmada, medida cautelar por la que permanece actualmente en una cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense, había comenzado a investigarse durante el transcurso del año pasado.

La Unidad Funcional de Instrucción número 13, por aquel entonces a cargo del Dr. Luis Palomares, había sido la dependencia judicial desde donde se iniciaron las actuaciones que involucran al veterinario azuleño en este caso de pedofilia.

Las denuncias presentadas por los familiares de las presuntas víctimas, ambas menores de edad para cuando supuestamente los hechos que se le atribuyen a Vitale sucedieron, derivaron días más tarde -luego de que las dos nenas declararan en Cámara Gesell- en que fuera dictada la detención del veterinario.

La casa donde el imputado vivía fue allanada en septiembre del año pasado. Ese procedimiento y un allanamiento en la veterinaria donde el profesional trabajaba habían sido dispuestos, a pedido de la Fiscalía actuante en la causa penal, desde el Juzgado de Garantías número 2 departamental.

Además, el Dr. Federico Barberena -a cargo de ese juzgado- había ordenado la detención de Vitale, teniendo en cuenta los elementos incorporados a esa Investigación Penal Preparatoria que llevara adelante el por entonces fiscal Palomares.

El 16 de septiembre del año pasado, ocho días después a que se hicieran los allanamientos y que se ordenara su arresto, Vitale quedó detenido, después de que se presentara junto a su abogado en Tribunales.

La investigación para dar con su paradero indicaba en ese entonces que desde días antes a que se ordenara su detención el veterinario se había ido de Azul, aunque posteriormente decidió regresar y presentarse ante el fiscal Palomares, después de que su abogado así lo pactara.

Uno de los primeros pedidos que el Dr. Dátola formuló, todavía cuando Vitale estaba prófugo, tuvo que ver con una eximición de prisión que no le fue otorgada. Ese pedido le fue denegado tanto desde el Juzgado de Garantías 2 como posteriormente desde la Cámara Penal.

Después, cuando en noviembre del año pasado la Cámara Penal confirmó la prisión preventiva que al veterinario le había sido dictada en primera instancia un mes antes, en ese entonces fue rechazado un pedido de sobreseimiento para el encausado, lo que se constituyó en otro revés judicial para su situación procesal, la misma que todavía lo tiene privado de la libertad a la espera del debate al que tendrá que ser sometido.

“Gravemente ultrajantes”

El veterinario está acusado de los delitos abuso sexual con acceso carnal (un hecho) en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante reiterado; y abuso sexual con acceso carnal (cinco hechos) en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante reiterado.

Para cuando en noviembre del año pasado la Cámara Penal confirmó la prisión preventiva para el veterinario, uno de los aspectos que se valoraron para la continuación de esa medida cautelar estuvo relacionado a que los ilícitos que le imputan al azuleño implican, en expectativa, un alto monto de pena que se traduce en “un dato objetivo que permite presumir un peligro procesal de elusión de la justicia”, según había sido mencionado en lo dispuesto desde la sala ubicada en el tercer piso de los Tribunales de Azul.

Una de las presuntas víctimas tenía once años y la otra trece para cuando los hechos que se investigaron en formato de una causa penal supuestamente se registraron.

De esa manera, el hombre fue procesado acusado de haber accedido carnalmente por vía oral a las menores mediante engaño, ya que las hacía jugar al “gallito ciego”. Así, les vendaba los ojos para que no se dieran cuenta de las situaciones de abuso a las que eran expuestas, las cuales ocurrían en la casa donde Vitale vivía, una propiedad situada en la calle Olavarría.

Los hechos investigados se remontan a los años 2012 y 2013, cuando ambas menores solían ir a dormir a la casa del veterinario, ya que eran amigas de una hija del imputado.

 El dato

Actualmente, César Marcelo Vitale sigue preso en la Unidad 2, una de las cárceles del Servicio Penitenciario Bonaerense que está ubicada en la localidad olavarriense de Sierra Chica.

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