FUGADOS

Una imagen del operativo policial montado el 19 de diciembre del año pasado, cuando Olivera fue capturado en Azul.
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Una imagen del operativo policial montado el 19 de diciembre del año pasado, cuando Olivera fue capturado en Azul.

A pocos días de que Roberto Javier Olivera y Francisco Nahuel Maximiliano Lezcano habían sido detenidos por el robo de la moto -mismo hecho por el que días pasados ambos fueron condenados-, los dos protagonizaron una fuga de la Seccional Primera local.

A esa evasión se sumó un joven llamado Blas Armando Giunta Romano, que por la sustracción de otra moto también estaba aprehendido en la sede policial de Belgrano y Las Flores.

La fuga se produjo en horas de la tarde del 18 de noviembre del año pasado. Aquel día, el calabozo en el que los tres estaban privados de la libertad quedó cerrado sin llave, lo que favoreció que todos ellos se fugaran de la seccional policial caminando y ante un descuido de los policías que estaban a cargo de custodiarlos, sin que en el hecho mediara violencia alguna, una situación por la que después no se inició sumario penal por lo ocurrido.

Sí, en cambio, se instruyó un sumario desde la Dirección de Asuntos Internos de la Policía, situación que derivó en que dos efectivos de seguridad que esa tarde estaban en la comisaría fueran apartados de sus funciones durante algún tiempo a causa de lo que había pasado con estas fugas.

Mientras que Lezcano volvió a ser detenido el mismo día de ocurrida la evasión, cuando fue localizado por la Policía en inmediaciones del Colegio San Cayetano, no sucedió lo mismo con Giunta y Olivera, quienes fueron capturados días más tarde.

Giunta, que con anterioridad ya se había fugado de la Unidad 7 cuando purgaba una pena bajo un régimen abierto, fue hallado y detenido el 12 de diciembre del año pasado en una localidad llamada Quiroga, en el Partido de 9 de Julio.

Y al sábado siguiente de ocurrida esa captura, es decir, el 19 de diciembre, Olivera también fue detenido.

Según lo que la Policía informara, su arresto se produjo cuando había vuelto a Azul en un camión de mudanzas, con el fin de poder encontrarse con su pareja.

Desde días antes, los investigadores lo habían localizado en La Plata, en la casa de un familiar. Y contando con el dato de que regresaría a Azul, se montó un operativo para arrestarlo, lo cual sucedió en cercanías de las rutas 3 y 60, donde hay un santuario del Gauchito Gil.

 

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