RELATOS DESDE EL ENCIERRO

Gerardo

“Con la muerte llega la sinceridad” (de Los Versos Satánicos – Salman Rushdie).

Escribe Matías Verna (*)

Gerardo Prado Cuevas se cosió la boca y asomó los labios zurcidos por el pasa platos de la puerta de la celda del pabellón 9 para que lo vieran y le presten atención a sus reclamos.

La justicia lo encontró culpable por un homicidio en ocasión de robo y la perpetua no le sentó bien, a tal punto que decidió agarrar aguja e hilo y callarse por un rato.

Sangraba mucho y se le habían hinchado los labios. “Tenés botox amigo”, le decían desde otra celda y Gerardo Prado Cuevas giraba e intentaba hablar provocando risas en todo el pabellón.

Los médicos le sugirieron que desista con esa actitud porque podía infectarse y sería mucho peor. le hicieron sumarios, sanciones disciplinarias y le concedieron entrevistas con la psicóloga de turno.

La rebeldía duró tres días pero para los escribientes de cada oficina se hizo interminable tener que rendir cuentas a los juzgados y dependencias estatales para informar como trascurrían los minutos de Gerardo.

Cuando se sacó los hilos le alcanzaron un algodón con alcohol iodado y le quedó la boca como un payaso. Se miró al espejo y hasta él quiso reírse pero siguió con gesto duro y se metió sin decir nada en la celda de castigo por unos días hasta que se calme un poquito.

“La jueza es mi tía encargado”, dijo rompiendo un silencio hondo: “Es la hermana de mi viejo y me tiró 25 años”.

Lentamente, un poco para estirar las piernas y otro para caminar y hablar con el condenado, el Cabo Primero se acercó hasta la reja que tenía separado de la convivencia a Gerardo y con la mirada buscó más relato.

“Se llama Claudia Ibáñez y está en el juzgado, es la hermana menor de mi papá y ni me registró. Leyó los cargos, escuchó a los testigos y firmó mi condena”.

“¿Sos culpable o como el 99 por ciento de los que están acá?”, preguntó el vigilante.

“Soy culpable, yo no digo que no, dos tiros en la frente porque no me quiso dar la billetera y el auto y después lo dejé en un zanjón atrás de la cancha de Patriotas F.C. Pero somos familia encargado, no es para tanto”.

(*) Es periodista y escritor. Nacido en Azul, vive actualmente en Olavarría. Este año publicó su séptimo libro, titulado “Crudo”. En esta sección compartiremos textos inéditos que detallan, con ficción y realidad, la vida en contexto de encierro, tanto de empleados del SPB como detenidos.

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *