TENÍA 76 AÑOS

Hallaron muerto ayer a un jubilado

Un hijo suyo había denunciado en la comisaría primera su desaparición el pasado miércoles, después de que lo vio por última vez un día antes en horas de la tarde. El hombre fue encontrado muerto a la vera del Arroyo Azul, en inmediaciones de la casa donde vivía. Hasta febrero último estuvo preso, luego de que en 2013 lo condenaron como autor de un caso de abuso sexual que en Villa Piazza Centro de esta ciudad había tenido como víctima a una nena.

 La foto que desde la Policía había sido difundida de Juan Dolores Portillo. Ayer, el jubilado fue encontrado muerto. Los investigadores no descartaban anoche que haya sido asesinado.SECCIONAL PRIMERA AZUL/PBA
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 La foto que desde la Policía había sido difundida de Juan Dolores Portillo. Ayer, el jubilado fue encontrado muerto. Los investigadores no descartaban anoche que haya sido asesinado.SECCIONAL PRIMERA AZUL/PBA

Se llamaba Juan Dolores Portillo, tenía 76 años y había estado preso hasta el pasado mes de febrero, cumpliendo una condena como autor de un caso de abuso sexual.

Ayer, después de que un día antes había sido radicada una denuncia por su paradero, policías lo hallaron muerto en cercanías a la vivienda de esta ciudad donde se domiciliaba.

La causa penal que se iniciara desde una Fiscalía departamental, en principio como “averiguación de paradero”, ahora está caratulada como averiguación de causales de muerte, ya que anoche se trataban de determinar con certeza los motivos del deceso de este jubilado que era oriundo de la provincia del Chaco y hacía varios años que estaba radicado en Azul.

En ese contexto, después de que su cadáver fuera hallado por personal policial ayer minutos más tarde de la hora 14, el cuerpo había sido trasladado a la sede de la Policía Científica para la autopsia.

Un hijo del jubilado había sido quien, anteayer en horas de la noche, radicó una denuncia en sede policial por el paradero de su papá.

De acuerdo con lo que expresó en esa presentación formulada en la comisaría primera local, lo había visto por última vez el martes pasado.

En ese entonces Juan Dolores Portillo se fue de su casa, ubicada en inmediaciones de la Unidad 7 -sobre Catriel casi Tapalqué-, cuando era alrededor de la hora 16.

Un día más tarde, es decir el miércoles, al no tener noticias sobre el paradero del hombre su hijo concurrió a la Policía para denunciar su desaparición.

En ese contexto, efectivos de la Primera, la DDI y la Local llevaron a cabo ayer un rastrillaje que minutos después de la hora 14 arrojó resultados positivos.

Según un vocero de seguridad expresó, a esa hora el cadáver de Portillo fue hallado sobre uno de los márgenes del Arroyo Azul, a aproximadamente unos trescientos metros de esa casa donde se domiciliaba actualmente.

Al lugar fue convocada la fiscal que ahora entiende en la causa penal iniciada por la desaparición del hombre que ayer fue encontrado muerto: Karina Gennuso, la actual titular de la UFI 6 departamental.

También concurrieron policías de Científica, los mismos que después se encargaron de trasladar el cadáver para la autopsia.

Los resultados de esa intervención servirán para determinar los motivos del deceso del hombre, algo que hasta anoche oficialmente no fue informado por quienes están ligados a la pesquisa por su desaparición y posterior muerte. Al parecer, los investigadores no descartaban ninguna hipótesis con relación a su deceso. Entre ellas, que el hombre haya sido asesinado.

LO HABÍAN CONDENADO A OCHO AÑOS DE PRISIÓN POR UN CASO DE ABUSO SEXUAL

Una de las movilizaciones que se hicieron por un caso de abuso sexual por el que había sido condenado el hombre hallado muerto ayer.
NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

Fuentes judiciales señalaron a EL TIEMPO que Juan Dolores Portillo, el hombre que fue encontrado muerto ayer, había estado preso hasta febrero de este año.

El jubilado, oriundo de la provincia del Chaco, había sido condenado en octubre de 2013 a ocho años de prisión, después de que en un juicio abreviado sustanciado en un Tribunal local fuera hallado autor de un caso de abuso sexual donde como víctimas figuraban una nena y su hermano menor.

Ese mismo año, durante el transcurso del mes de enero, Portillo había sido detenido luego de que fuera denunciado por ese abuso sexual que meses más tarde derivó en aquella condena de primera instancia.

La sanción, misma pena que las partes habían acordado al momento de solicitar la realización de aquel juicio abreviado, se la impuso la jueza Alejandra Raverta, después de que ese proceso se tramitara a través del Tribunal Oral en lo Criminal número 2 con sede en el Palacio de Justicia local.

En aquel juicio Portillo fue hallado autor del delito de abuso sexual con acceso carnal.

El 16 de enero de aquel ya referido año 2013, según quedara acreditado en el juicio abreviado, Portillo abusó de una menor hija de una vecina suya. Ese hecho lo cometió en presencia de un hermano más chico de la víctima, en una casa donde por ese entonces el jubilado hallado muerto ayer se domiciliaba, la cual está ubicada en la calle Industria de Villa Piazza Centro.

Una nena que tenía doce años en ese entonces y padece una discapacidad mental la víctima de ese abuso por el que el hombre resultó condenado.

Según quedó demostrado, ese abuso se registró ante un hermano de la nena, que tenía cuatro años, “quien fue atado con una cadena por el imputado para que presenciara la escena y no se fugara del lugar”, escribió la actual presidenta del TOC 2 en el fallo.

Una vez que el abuso se produjo y los menores le contaron lo sucedido a sus familiares, aquel mismo 16 de enero vecinos indignados fueron a la casa de Portillo con intenciones de agredirlo. Y también fue convocado personal policial que, tras la denuncia que lo sindicaba como el autor del hecho, terminó aprehendiendo al hombre hallado muerto ayer.

“Fui a tomar mates con él y luego me dijo que vaya a la pieza… algunas veces iba a la casa… Él ató la puerta con una soga para que no me vaya… yo no podía gritar”, había declarado la menor abusada en Cámara Gesell, testimonio que después fuera referido en el fallo del juicio abreviado donde el jubilado resultó condenado en aquella primera instancia.

“No quiero estar más en mi casa, porque veo la casa del señor y me asusto” afirmó la nena también, como una secuela de lo que para ella significó convertirse en víctima de este caso de abuso sexual.

Por ese caso de abuso sexual donde Portillo fue condenado hubo varias movilizaciones hacia Tribunales para pedir que el hombre cumpliera su condena en una cárcel común, algo que efectivamente hizo hasta que se produjo su liberación en febrero de este año.

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