ENTREVISTA CON UN REFERENTE EDUCATIVO

“Hay generaciones que no saben lo que es el despertador a las 6 de la mañana”

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Escribe: Augusto Meyer De la redacción de El Tiempo

Esto lo dijo Jorge Alejandro Cebey, quien es Coordinador del Foro de Consejeros Escolares Radicales en Cambiemos. “Este es un año de transición; los cambios en la política educativa en mayor profundidad recién podrán verse a partir del ciclo lectivo 2017”, expresó en la nota tras participar del encuentro con presidentes de los comités de la Séptima y otros dirigentes en la sede local del partido. 

Si algo quedó claro en la charla que este diario tuvo con el coordinador del Foro de Consejeros Escolares Radicales en Cambiemos es que Jorge Alejandro Cebey tiene un conocimiento amplio de la situación pasada y presente de la educación. Aun cuando por afinidad política esté vinculado con la alianza que su partido conforma con el PRO, Cebey no deja de ser crítico y de reconocer lo mucho que hace falta modificar en un sistema que hace agua por varios frentes. El referente educativo dialogó con EL TIEMPO luego de participar de un interesante debate encabezado por el presidente de la UCR en la provincia, Ricardo Alfonsín, y la diputada provincial Alejandra Lordén.

“La nueva gestión (de María Eugenia Vidal) se encuentra con 28 años de problemas barridos bajo la alfombra y la verdad que resolverlos todos en simultáneo, es bastante complejo. Este es un año de transición; los cambios en la política educativa en mayor profundidad recién podrán verse a partir del ciclo lectivo 2017, ya que empezamos este ciclo con el mismo régimen de evaluación/asistencia sin que se hayan definido algunas cuestiones vinculadas con los diseños curriculares que marquen un cambio entre la escuela que hoy incluye, que fue la constante durante los últimos quince años, con una escuela que incluya y enseñe”, dijo y agregó: “No alcanza con incluir; hace falta revisar el resultado de los procesos de enseñanza/aprendizaje a la luz de las mediciones que se han venido haciendo”.

Diferencias conurbano/interior

El entrevistado subrayó la necesidad de mencionar que en materia educativa las problemáticas del  conurbano “son diferentes” de los inconvenientes que hay en el interior. “La escala de problemas se dimensiona diferente y corresponde que desde el Consejo Escolar se tengan en cuenta políticas diferenciadas. En ciudades de 100.000 habitantes la gente sabe quién es y dónde vive el Consejero Escolar, por lo tanto el control social sobre la función pública de consejero adquiere una dimensión. En ciudades como La Matanza, que son 10 consejeros en tres millones de habitantes, el control social es inexistente. Hay que focalizar cómo se administran los fondos en el conurbano, que es la madre de todos los problemas, más que en los distritos como Azul”, indicó.

Cebey lamentó las desigualdades que hay en el acceso a la educación en la provincia, donde miles de chicos se ven impedidos de asistir a clases debido al estado de los caminos rurales, pero aclaró que hay una responsabilidad directa del Municipio en la temática. “Las desigualdades no siempre terminan siendo ‘leídas’ por el sistema, lo que hace que algunos cursos avancen más rápido y otros queden sustancialmente relegados, y el régimen actual los hace pasar a todos alegremente, con el consiguiente perjuicio a la hora de vincular la primaria con la secundaria”, opinó.

Resaltó la importancia de que la actual administración gubernamental haya decidido duplicar el recurso que se destina por chico al Servicio Alimentario Escolar, de 6 pesos a 12, luego que el importe estuviera inalterable durante los últimos dos años. En este sentido marcó la necesidad de hacer un cruce de la información de los planes sociales “para que puedan comer los que tienen que comer”. “Yo tengo una hija que va a la Escuela N° 10 de La Plata. En esa escuela no hay comedor, desayuno ni merienda pese a que una parte de su matrícula está cerca de las necesidades básicas casi insatisfechas”, agregó.

Anticipó Cebey que acompañaría sin dudarlo la iniciativa legislativa de la diputada Lordén, quien propuso incrementar la remuneración que perciben algunos consejeros escolares con vistas a establecer un principio de igualdad salarial ante similitud de tareas. No obstante aclaró que esta medida puede ser dispuesta por la gobernadora por decreto, sin necesidad de pasar por la Legislatura.

Una falencia que ¿no tiene remedio?

Se consultó al coordinador de Foro de Consejeros Escolares Radicales acerca del sistema de licencias docentes. “El médico de cabecera es el que nos certifica nuestra enfermedad y eso es convalidado por el médico de la prestataria, que es quien debería decir ‘Cebey tiene gastroenterocolitis’ y certificar que estoy tomando carbono 14. Si mi médico me da un certificado trucho, cosa que puede ocurrir, es muy difícil que la prestataria desconozca la validez de lo que dice el médico. Debe el Estado definir un régimen de prestataria claro, que la prestataria sea bien paga y que cumpla efectivamente la tarea”, indicó Cebey.

También emitió su opinión sobre la superposición de cargos que hacen algunos docentes, circunstancia que si bien está dentro de los parámetros legales permitidos se aleja de lo razonablemente ideal. “Es un abuso desde el punto de vista de las condiciones de trabajo de ese colega, pero la necesidad tiene cara de hereje y la normativa lo permite porque yo puedo ser titular de hasta dos cargos. Soy titular a la mañana y a la tarde, y suplente o provisional a la noche. En el caso de media, puedo tener 23 módulos como titular y 60 como provisional y el estatuto no lo impide. Es un tema que los gremios han tratado de no discutir y yo creo que hay que discutirlo porque, aunque no me enferme, en algún lugar no laburo con la intensidad que el alumno necesita”, consideró.

Agregó que “esto está asociado con la precarización laboral que en el sistema educativo se produjo entre los años 90 y el 2000. Desde algún sector del Suteba no oficialista se decía que la precarización laboral fue porque ‘yo tengo que tener tres sueldos para parar la olla’. Mi madre fue maestra de primaria y se jubiló como vicedirectora, con un solo cargo en la década del 60’. Eso quiere decir que la capacidad adquisitiva del salario docente viene en bajada desde mi época de infante. Hoy, ninguna maestra con un cargo y un marido con empleo en un banco, como es mi caso, podría haber mandado a sus hijos a estudiar y sin embargo con esos dos sueldos en esa época estudiamos yo y mis dos hermanas. Hoy, para hacer eso, tiene que tener los tres cargos, más el trabajo del marido y algún otro rebusque”.

El sinceramiento que hace falta

La droga está en todos lados, y la escuela no es la excepción que confirma la regla. Hay venta de “porros” en los alrededores de colegios secundarios de Azul, a plena luz del día y a la vista de todos. Lo que hace falta es un abordaje integral de la situación, partiendo de un compromiso total que, en algunas autoridades de reparticiones públicas, no se advierte. “Debe haber una política integral que excede a educación. No sólo es una cuestión policial. Es una cuestión de prevención, de falta de horizontes para las nuevas generaciones; tiene que ver con un acostumbramiento en muchos sectores de que la solución viene de arriba y no es el resultado del esfuerzo”, dijo.

“Hay muchas generaciones que no saben lo que es el despertador a las 6 de la mañana. Cuando uno no sabe eso, cualquier ‘solución’ es bienvenida. Eso puede traducirse con la birra en la esquina o como que tengo la ‘faca’ en el conurbano y trato de ganar algo, o me dedico a ‘otras cosas’. Hay un deterioro de la calidad de vida y es una cuestión de política social global más que de calidad educativa. El sistema educativo tiene que estar, porque es el único lugar desde donde es posible transmitirle al futuro ciudadano, en el caso de primario o secundario, un horizonte diferente pero para eso hay que construir un horizonte fuera de la escuela”, agregó.

La figura del preceptor y una idea

En la consideración de Cebey el rol del preceptor tiene en la actualidad una trascendencia mucho más relevante que la que tenía hace algunos años. “Es ‘la oreja’ que escucha al adolescente. Me pregunto si no sería importante pensar que haya preceptores en primaria, en el segundo ciclo”, sostuvo y acerca de preceptores que no cumplen con sus obligaciones, señaló: “Más que un problema con el cargo es un problema con el vínculo de la profesión que uno ejerce. Veinte o treinta años atrás era más fácil que coincidiera la vocación docente con la profesión elegida. Hoy es más fácil que uno elija la profesión docente y que no necesariamente tenga la vocación docente. Hay docentes que se jubilan  sin haber encontrado la vocación. Como dicen algunos gremios, el trabajo docente apareció como una oferta laboral y no como un compromiso de vida”.

El entrevistado habló entonces de la “vieja maestra normal nacional”.

“El viejo sistema normal nacional lo eliminó Onganía en 1967 pero ninguna de las variantes posteriores de los profesorados consiguieron transmitir aquel compromiso que la vieja maestra normal nacional tenía, aún cuando tuviera defectos de autoritarismo y enseñanza enciclopedista. El pibe lee eso, que además se ve en las fiestas de egresados según a quién nombran para que le dé el diploma. Ahí hay una calificación social que el régimen de valuación de docentes no mide”, amplió.

 

“EL 95 POR CIENTO DEL PRESUPUESTO DE LA PROVINCIA SE VA EN SUELDOS”

En lo que a la faz infraestructura edilicia, Cebey remarcó que desde hace años hay en la provincia “una desinversión”. “El 95 por ciento del presupuesto de la provincia se va en sueldos. El 5 por ciento queda para mantener 1.800.000 metros cuadrados que tiene la provincia en edificios escolares”, dijo Cebey y coincidió en la necesidad de encarar programas de mantenimiento profundos con escuelas como la Normal de Azul, que está superpoblada producto de la confluencia en el mismo edificio de cinco instituciones educativas.

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