MIRIAM AGUIRRE

“Hay gente viviendo de este lado de la ciudad”

La frase surgió de Julia Rubino, quien vive en el barrio “16 de Diciembre” desde hace 35 años, junto con su hijo discapacitado. Estuvieron en el acto de entrega y firma de escrituras que se realizó en la Casa Cultural de la AECA. 

Julia Rubino durante la charla con EL TIEMPO. NACHO CORREA“Hoy (por ayer) mucha gente se fue disconforme porque pensó que les iban a entregar las escrituras, pero no lograron entender bien…es tanta la ansiedad que uno quiere el papel de la casa”, agregó la entrevistada.“Cuando nosotros tengamos la escritura de la casa, vamos a tener la tranquilidad que será nuestra”, expresó Rubino.
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“Hoy (por ayer) mucha gente se fue disconforme porque pensó que les iban a entregar las escrituras, pero no lograron entender bien…es tanta la ansiedad que uno quiere el papel de la casa”, agregó la entrevistada.

Julia Rubino vive junto con su hijo Mario de 42 años, que es discapacitado, en el barrio “16 de Diciembre”. Llevan 35 años allí y desde hace dos décadas esperan la escritura que, en aproximadamente 50 días, le será entregada, según les dijeron ayer durante el acto que se realizó en la Casa Cultural de la AECA.

Julia recibió a EL TIEMPO en la que –próximamente en los papeles- será su propia casa, donde circunstancialmente en la víspera la acompañaba su hija Miriam Aguirre. Ellas contaron parte de la lucha que tuvieron para llegar a esta instancia donde pasarán a ser legítimas propietarias de la casa. Las entrevistadas destacaron la labor de la presidenta de la comisión barrial María Eva Acosta y a su vez relataron cómo tuvieron que acondicionar la vivienda para una persona con discapacidades motrices y las falencias que tiene el barrio en la actualidad.

Una cruda realidad 

En primer lugar Julia recordó que “yo vivía en Tapalqué con mis hijos y mi marido; él trabajaba en San Lorenzo y, cuando nos vinimos acá, alquilábamos. Cuando se empezó a construir el barrio mi esposo se anotó y tuvimos la suerte de salir sorteados. Este era un barrio de emergencia, de casitas de chapa y por dentro revestidas con cartón; cada uno las arreglaba a medida que podía. Pagamos cuotas durante 20 años y hace un mes recibimos la noticia que nos iban a ser entregadas las escrituras. Nos alegramos muchísimo”.

“Hoy (por ayer) mucha gente se fue disconforme porque pensó que les iban a entregar las escrituras, pero no lograron entender bien…es tanta la ansiedad que uno quiere el papel de la casa”, agregó.

Rubino subrayó que “cuando nosotros tengamos la escritura de la casa, vamos a tener la tranquilidad que será nuestra. Teniendo la escritura, sé que es algo que es mío y que el día de mañana no voy a estar, pero van a estar mis hijos porque firmamos como bien de familia”.

Falencias que demandan atención

A su turno Miriam hizo énfasis sobre el estado del barrio en general.

“Por empezar no hay cordón cuneta, además del pésimo estado de las calles y de la inseguridad que hay. Desde que empezó el invierno, hubo varios episodios de chicos que robaron. Incluso hay gente que se fue del barrio porque no lo pudo tolerar”, aseguró, para mencionar que es notoria la falta de alumbrado público.

“Esperemos que, con la entrega de escrituras, el intendente note que hay gente viviendo de este lado de la ciudad”, expresó Miriam, para agregar: “desde que estamos nosotros no nos inundamos, pero tenemos otros problemas como que no podemos dejar la casa durante 24 horas seguidas por la inseguridad”.

 

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