Hepatitis: enfermedad traicionera

La hepatitis viral es una inflamación del hígado que puede progresar lentamente hasta llegar a una enfermedad hepática grave, como cirrosis o cáncer de hígado. Para detectar la presencia del virus sólo se requiere una extracción de sangre, que debe ser analizada.

Las más comunes son los tipos A, B, y C. Para las dos primeras hay vacunas. No hay forma de prevenir la infección por el virus C con vacunas.- El calendario nacional incluye la vacunación contra la hepatitis A (una única dosis al año de vida) y contra la B (una dosis dentro de las 12 horas posteriores al nacimiento y luego como parte de la vacuna pentavalente).

En el caso del virus C generalmente se produce por contagio. Por el contacto con la sangre de una persona infectada, también por vía sexual, aunque la incidencia es menor que en el caso de la B. Se consideran en riesgo quienes recibieron una donación de sangre antes de 1995, realizaron hemodiálisis, utilizaron drogas inyectables o inhaladas, o estuvieron expuestos a sangre infectada. También aquellos casos en los que la madre le pudo haber transmitido el virus a su hijo.

Los virus que causan las hepatitis B y C son traicioneros. Pueden estar en el organismo durante años sin dar señales de su presencia. Pero cuando empiezan a manifestarse a través de síntomas ya provocaron daños que pueden llevar hasta la muerte.

Se calcula que más de la mitad de las personas infectadas no saben que lo están, por lo cual es fundamental que todos los adultos se hagan el test al menos una vez en la vida, ya que son infecciones crónicas sin síntomas. No existe otra forma de detectarlas, no siempre hay antecedentes o factores de riesgo en aquellos que tienen estos virus.

Los especialistas sostienen que el foco, en este caso, esta orientado a prevenir el contagio no exponiéndose a situaciones de riesgo, y a concientizar para elevar las tasas de diagnóstico.

Hoy se puede ofrecer a los pacientes diagnosticados la posibilidad de curarse con las nuevas drogas disponibles en el país, que son de alta eficacia y se toleran bien. Los tratamientos tienen una duración de 12 a 24 semanas y una mejor tolerabilidad que las terapias anteriores.

Los 230 estados miembros de la Alianza Mundial contra la Hepatitis lanzaron el primer movimiento a nivel internacional que busca reunir apoyo para que se cumplan los compromisos globales y que la hepatitis viral sea eliminada para el año 2030, objetivo propuesto en la 69º Asamblea Mundial de la Salud.

La meta es llegar a más de 300 millones de personas para el año 2030 con el fin de acelerar la consecución de la eliminación de la hepatitis viral. Por eso se propone llegar a nuevas audiencias y prestar apoyo a todos los defensores de los enfermos de hepatitis, tanto si son personas individuales como grandes organizaciones, con el fin de reducir las muertes evitables, aumentar el acceso a intervenciones que salvan vidas y garantizar que los gobiernos pongan en práctica estrategias para eliminar la hepatitis viral. También se propone educar, eliminar la estigmatización y dar voz a quienes viven con la enfermedad.

Por eso, con la consigna “Hepatitis C: Detectar para curar” se solicita a toda la población adulta que se haga el test y colabore difundiendo la importancia de la detección temprana de esta patología.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *