SUEÑO NACIONAL

Hernán Marín: el atleta que quiere ser atleta

Es azuleño, tiene 14 años y halló en las carreras de pista el deporte que más le colma. A fines de 2017 encontró en Simón Guido un entrenador provechoso con el que encaramarse hacia el Campeonato Nacional con epicentro en Córdoba, su meta más codiciada para este año. “Poder quedar entre los primeros tres, ya sería un logro”, dijo.

Hernán Marín, un joven atleta que quiere ser un gran atleta. “Realmente me gusta el atletismo”, cofirma.
FOTOS NACHO CORREA


Por Silvio Randazzo, Redacción de EL TIEMPO.
Hernán Marín tiene 14 años y quiere ser atleta. De manera fáctica lo es, ya que desde el año pasado entrena para y participa de carreras de pista. Pero él quiere, y sonría nerviosamente cuando lo afirma, ser atleta con dedicación full time y hacer gala del espíritu atlético del que tanto escucha hablar en el ámbito (todavía relativamente nuevo) en el cual se mueve.
El entusiasmo lo tiene. El azuleño puede confirmar que ser corredor de pista es hacer lo que más le gusta: probó con el triatlón de manera muy autodidacta y terminó con problemas de salud y algún desencanto; practica karate desde los 6 años, lo disfruta pero no alcanza a obtener el placer que le brinda el atletismo.
La siguiente bien podría mentarse como una nota de presentación, también como un aviso de lo que puede venir. Su entrenador desde hace unos cinco meses, el olavarriense Simón Guido, destacará sobre el final que Hernán tiene un enorme potencial. Pero necesita ordenamientos en la puesta a punto y apoyo para no ausentarse de las competencias que lo irán moldeando de cara al Nacional de Córdoba, su gran desafío de 2108.
–¿De dónde sale tu pasión y gusto por correr?
–Empecé queriendo correr triatlón, pero vi que era un aporte económico medio fuerte el que necesitaba y que empezaba de cero, no tenía bicicleta ni nada. Eso fue hace como dos años. Así y todo empecé, conseguí una bicicleta y empecé y terminé jodido, me agarro lumbalgia. Fui al médico y él me dijo que tenía unos cinco meses para recuperarme.
–¿En esas experiencias iniciales eras vos y tu entusiasmo o ya tenías entrenador?
–No, no había competido nada. Era yo haciendo mi carrera solo, no me entrenaba nadie, salía a correr, pedalear o nadar. Fue por un amigo que me dijo que estaba bueno y lo quise hacer, y me salió mal.
–¿En esa circunstancia, de qué manera te impusiste a un estado de ánimo relacionado a la frustración?
–Me encontré con Axel Recofsky, un chico de Azul que hace atletismo. Fui entrenando con él de a poco y empecé a correr acá. Él me entrenaba. Comencé a andar bien en las carreras locales; eran carreras de 300, 400 y 600 metros y andaba bien, salía primero, segundo.
–¿Con ello, la posibilidad de retomar el triatlón quedó descartada?
–Sí, fuera. Porque no tenía entrenador, me estaba basando en algo que hacía yo por mi cuenta y que no me valía la pena. Con Axel me empecé a meter en las carreras de pista, me gustó y vi que andaba bien.
Axel me estuvo entrenando ocho meses; él estaba terminando el curso de Educación Física y me dijo que no me podía entrenar más, el año pasado, pasé a entrenar dos meses con Mario Pennella y cuando fui al Provincial, en Mar del Plata, me encontré a Simón.
Campeonato Nacional: “El  gran objetivo de este año”    
–¿Qué les interesaría plasmar durante todo el año? Teniendo en cuenta la propia experiencia de Hernán, qué ritmo de trabajo consideran desarrollar?
–S: Un entrenamiento de fondo para lograr buenos resultados llevaría dos ciclos olímpicos, serían ocho años para obtener un primer gran resultado; en el caso de él, ese primer gran resultado lo tendría a los 22, 23 años. Hablamos de ser un atleta de primer nivel, lograr un buen nivel sudamericano.
Para 2018 tenemos como objetivo el Campeonato Nacional de la categoría Sub 16, que se va a hacer en Córdoba en septiembre.
–H: Ese sería el gran objetivo de este año y poder quedar entre los primeros tres, ya sería un logro.
–S: Otro objetivo importante que no nombramos son los Juegos Bonaerenses, la prueba de 800 metros. El año pasado salió segundo en el regional, con un entrenamiento básico, poco específico.
 –El otro aspecto a fortalecer, además del atlético, es el del apoyo (económico y logístico) que te permita participar en el Nacional. ¿Hay señales alentadoras en ese sentido, Hernán?
–H: Con ese tema andamos más o menos. Mi familia me está acompañando mucho, aportando para los viajes. Conseguí el acompañamiento de Indoor Spining (que me aporta ocho horas mensuales de entrenamiento), diario EL TIEMPO y Radio Ciudad.
–S: Siempre es importante el apoyo. Él mañana tiene una carrera en Laprida a la que va a ir un muy buen nivel, pero tiene que elegir entre ir a esa carrera o ir a una que se va a realizar en Alvear el 18. Y tiene que elegir por razones económicas, porque no puede solventar ambas. Y esa imposibilidad, cuando se repite, de alguna manera atenta contra su desarrollo deportivo.
–De cara al Nacional es ideal sumar la mayor cantidad de competencias posibles.
–S: Al ser un campeonato de pista, que se rige aparte de por puestos por marcas referenciales, por tiempos o por distancias en caso del lanzamiento y salto, Hernán va a hacer la prueba de 600 metros y la de 2400 metros en el Provincial que va a desarrollar en Mar del Plata. Los primeros cuatro clasificados van a pasar al Nacional, o bien los atletas que tengan una marca referencial mínima, que en el caso de los 600 metros sería aproximada al minuto y medio de carrera.
Para eso es necesario a correr a los torneos de pista, y en espacial a aquellos que se hagan en pista sintética. Esos lugares están en Mar del Plata, Buenos Aires y La Plata. Pasa que las pistas de tierra tienen un promedio de dos segundos más lento por vuelta. Hernán necesita de esos escenarios y tener roce con chicos de su nivel. Hoy en día está a unos cinco segundos del minuto y medio.
–Hernán, si bien sos muy chico aún, ¿sospechás que el atletismo vaya a ser el deporte al que te dediques definitivamente?
–H: Realmente me gusta el atletismo. Yo también practico karate, lo hago desde que tengo 6 años y ando bien. Pero esto me gusta más, incluso he dejado las clases de karate…voy cada tanto, no por cuestión de plata sino porque no me llama tanto la atención como esto.
–S: Con una planificación ordenada y sistematizada, Hernán tiene mucho potencial.
“TENÍA UN DESORDEN MUY GRANDE”   

Marín y Simón Guido, su entrenador.


Como lo dijo, Hernán conoció a Guido en la costa, casi medio año atrás. Simón es licenciado y profesor de Educación Física y entrenador de atletismo de la IAF, y coordinador del equipo de atletismo y entrenamiento “Los Cóndores” de Olavarría. Hernán destaca cómo ha cambiado su vínculo con el atletismo a partir de pedirle que sea su entrenador.
–¿Simón, cuál es tu labor habitual dentro del atletismo?
–Yo estoy trabajando en Olavarría, donde tenemos un equipo de atletismo que se llama “Los Cóndores”. Soy entrenador de varios atletas azuleños, por ejemplo, Ángel Igoa o Roberto Jaime. Y ahora Hernán, junto con Nicole Coria, que son de la Escuela de Atletismo de Azul, se sumaron a partir de noviembre. De manera federativa son azuleños, yo soy el entrenador: es decir, armo los planes de entrenamiento, acompaño, pero ellos son representantes de la Asociación Azuleña. Yo entreno casos puntuales.
–¿Por qué se da la búsqueda de los atletas azuleños de entrenadores de afuera?
–S: En Azul hay excelentes entrenadores de salto y lanzamientos, excelentísimos entrenadores, pero no hay nadie que se dedique específicamente a las pruebas de medio fondo. Por eso por ahí los atletas de acá buscan entrenadores en Olavarría o 25 de Mayo, o incluso en Tandil, para especializarse. Por ejemplo, Axel Recofski es un chico que sabe mucho y que viene de lado de la jabalina y la velocidad.
–¿Se conocían ustedes previo al Provincial en Mar del Plata?
–H: Él ya me había visto en otro torneo, pasando vergüenza, porque corrí una carrera de 1500 metros con auriculares (se ríe).
–S: Hernán tenía un desorden muy grande en cuanto a lo que es conocer las disciplinas. Al pasar de los 1200 a los 1500 metros, vos tenés que saber de dónde se larga, de qué manera se corre y él fue a la largada de 1200 metros.
–H: Y cuando largaron los de 1500, yo dije “¡esperen!” y salí corriendo.
–S: Eso te habla de un desconocimiento por parte del atleta, y ese conocimiento se lo debe aportar el entrenador. Pero al no haber un entrenador que se especialice en pruebas de medio fondo.

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