EXPO RURAL

HILANDO ESPERANZAS Y SUEÑOS

Integrantes de Hilados del Azul y de Azul Solidario con su puesto en la Expo.
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Integrantes de Hilados del Azul y de Azul Solidario con su puesto en la Expo.

Hilados del Azul volvió a decir “presente” en la Expo Azul. Almohadones, algunos con pie de cama o solos; chalecos, boinas, bolsas para el auto o para realizar las compras en el supermercado –todo elaborado con lana de oveja de esta zona- son algunos de los productos que se están ofreciendo en el puesto situado en una de las galerías centrales de la muestra. Allí, ayer por la tarde, este diario conversó con Verónica Torassa –presidenta de Azul Solidario, la ONG que dio origen al grupo-; Sofía Bruno y Norma, una de las artesanas de estas confecciones increíbles.

“Gracias a la Sociedad Rural que nos ha dado este espacio aquí estamos junto a estas maravillosas mujeres y a Sofía (Bruno), de INTA, que también acompaña este proyecto en el marco de Pro.Me.Cer (Mejoremos Juntos la Calidad de la Educación Rural). La idea es que el proyecto siga creciendo, a punto que las chicas ya se están jugando a diseñar ellas luego de la gran mano que en ese sentido nos dio Natalia Bourdette”, expresó Torassa.

Las hiladoras se reúnen una vez al mes en la agencia local del INTA. Allí debaten los diseños y definen la mezcla de colores; también distribuyen la confección de los trabajos. “Queremos más mujeres del campo y de la ciudad que quieran subirse a esta iniciativa que apunta a jerarquizar la mujer, a mostrar lo que ellas puede hacer y lograr que esto sea una fuente de ingreso interesante”, indicó.

Torassa recalcó que “a veces trabajan cinco mujeres en el mismo artículo: una hila, otras hace el telar, el tejido a mano, el bordado y el teñido”.

La presidenta de Azul Solidario se esperanzó con que más gente se acerque a la ONG para sumar sus ideas y compromiso con la causa. “La idea es dejar otra generación andando. Me encanta pero todo tiene su etapa. Estoy rodeándome de gente más joven; el que se quiera sumar, será bienvenido”, finalizó.

A su turno, Sofía Bruno dijo que la idea de permitir que la agencia de INTA sea el lugar para las reuniones viene porque “algunas de las chicas vienen del campo y a mucha distancia una de otra”.

“El proyecto surge en Pro.Me.CER. Ellas tuvieron un encuentro con un grupo de hiladoras de La Madrid que sí trabajaban con INTA y se acercaron a la agencia en la búsqueda de apoyo de lugar de trabajo y financiación”, indicó

“ME ENRIQUECE COMO PERSONA”

Norma, una de las hiladoras, lleva cinco años en el grupo.

Es la “bordadora oficial” de Hilados del Azul. En diálogo con este diario contó cómo llegó a involucrarse en el emprendimiento.

“Una conocida con la que iba a yoga me comentó que hilaba y me gustó la idea. Fui a la Escuela N° 18, donde me capacitó Inés Louge, y así quedé. Me encanta, estoy re contenta. He viajado y tengo un ingreso de dinero. Es algo que me enriquece como persona. Verónica Torassa es muy buena y nos facilita muchas cosas. Mi familia está re feliz y me acompaña siempre”, expresó Norma.

 

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