ENFOQUE

Historia del agua corriente en Azul

Este 22 de Marzo se celebra el Día Internacional del Agua, un recurso esencial para la vida y que existe de forma limitada para el consumo. Una parte de este fundamental elemento es vital para el funcionamiento de diferentes actividades como la energía eléctrica, la producción de alimentos y el consumo humano. En esta nota, en consonancia con la fecha, una reseña de cuándo los azuleños comenzaron a contar con ese indispensable servicio.

Azul comenzó a “coquetear” con el agua corriente a fines del 1800. La Municipalidad de Azul ya tenía instalada una red de agua corriente que abastecía un pequeño sector aledaño al flamante palacio comunal inaugurado en el año 1884. Muchas veces cuando se habló del servicio de agua corriente, se ha dicho que la salud de la población dependía de la calidad del agua de consumo, hoy los médicos aconsejan prevenir las enfermedades a tratarlas.
<
>
Muchas veces cuando se habló del servicio de agua corriente, se ha dicho que la salud de la población dependía de la calidad del agua de consumo, hoy los médicos aconsejan prevenir las enfermedades a tratarlas.

Escribe: Dr. Jorge Luis Zandoná

EL DATO:

Este es un resumen de todos los datos que sobre el tema existen en los periódicos mencionados, que atesora la Hemeroteca “Juan Miguel Oyhanarte” que se encuentra en la Casa Ronco sita en la calle San Martín 362 de nuestra ciudad y que me sirvieron para confeccionar esta historia. Agradezco la inmejorable colaboración que siempre he recibido de la Directora de la casa, Sara Fussaro y de los Co-encargados de la hemeroteca: Ernesto Julio Arrouy (“Chincho”) y Luis Navas.

En el año 1888 era intendente municipal de Azul César Adrogué y una de las preocupaciones más importantes de la sociedad en ese entonces eran las frecuentes  epidemias que se abatían sobre la ciudad que por esos tiempos se soportaban hasta tres distintas epidemias durante un mismo año. Estaba establecido que el agua de consumo debía buscarse en pozos semisurgentes que superaran la primer napa que se la consideraba contaminada por los pozos ciegos existentes y por ello la Municipalidad de Azul ya tenía instalada una red de agua corriente que abastecía un pequeño sector aledaño al flamante Palacio Municipal inaugurado en el año 1884; en él se había instalado un tanque y una maquinaria accionada a vapor tomaba el agua de la segunda napa freática y la distribuía por esta red domiciliaria.

Estos datos surgen de una publicación con fecha 6 de mayo de 1903 del diario El Imparcial, que por entonces se editaba en esta ciudad y que informaba: “El 6 de mayo de 1903 por un desperfecto en la caldera del motor de las aguas corrientes, que ha trabajado más de quince años sin descanso, se verá interrumpido el servicio estimándose en unos ocho días el tiempo que demandará repararlo”. El 20 de mayo de 1903 se anunciaba que el día anterior se había normalizado el servicio de aguas corrientes, una buena noticia para los vecinos que disfrutan del mismo. (publicado en El Imparcial). 

 Además en la Ordenanza Impositiva del año 1895 publicada por este mismo periódico en el capítulo segundo expresaba:

II AGUAS CORRIENTES

Art. 6º) Casas de familia, mensualmente 5.00.

Art, 7º) Establecimientos públicos, con excepción de las escuelas 8.00.

Art. 8º) Casas de negocio en general 10.00.

Art. 9º) Hoteles y cafés de primera clase, cocherías y caballerizas 12.00 (publicado en El Imparcial del 1º de abril de 1895).

Esta ordenanza impositiva, nos confirma que en el año 1895 existía en Azul un servicio  de agua corriente que se solventaba con lo que por esta norma se cobraba a los usuarios del sistema.

Pero esta red no conformaba a las autoridades de entonces que en el año que tenían constancia que los pozos semisurgentes de las familias, no abastecida por esta red, se encontraba contaminada ya que los análisis realizados demuestran la presencia de materias orgánicas responsables de Tifus, Tifoidea y cólera y por ello: El 21 de noviembre de 1898 el Honorable Concejo Deliberante autoriza al Dep.  Ejecutivo a mandar a practicar los estudios necesarios para la instalación de aguas corrientes en la ciudad (publicado en El Imparcial de la fecha).

PROBLEMAS EN LA PROVISIÓN DE AGUA CORRIENTE

El 31 de enero de 1903 El Imparcial advierte que el agua que la municipalidad provee a los vecinos abonados al sistema de aguas corrientes, esta contaminada, según lo demuestra un análisis de la misma, a pesar de que la misma proviene de la segunda napa y ello se debe con seguridad a una mala construcción del pozo semisurgentes. El agua corriente que se brinda al vecindario entre la que se encuentra la Escuela Normal (en ese entonces localizada en el edificio que lindaba con la municipalidad y que actualmente ocupa la plaza de la madre) no es apta para el consumo, por lo que se deberá hervirla antes de tomarla si no se quieren contraer enfermedades. Esta es la razón por la cual el Dr. Ángel Pintos en su carácter de Comisionado se dirigió al Ministerio de Obras Públicas pidiendo su concurso para llevar a cabo una nueva instalación de aguas corrientes, pues es una imperiosa necesidad pública para garantizar la salud y que exigirá un pequeño sacrificio pecuniario.

Mientras se esperaba que los técnicos del Ministerio de Obras Públicas y Salubridad de la Provincia de Buenos Aires realizaran los estudios para la instalación de la red de agua potable y de cloacas que abarcara el 80% de la ciudad en ese entonces determinándose que esta obra se hará sobre la base de dos pozos semisurgentes que tomarían el agua de la segunda napa que químicamente y bacteriológicamente es potable. La cañería y las maquinarias para la extracción del agua se comprarían en Alemania o en Inglaterra. Terminada esta etapa de su tarea se ausentarán para La Plata (publicado en El Imparcial de la fecha), el 18 de junio de 1905 se instalaban nuevos tanques de agua en la azotea de la municipalidad para mejorar el servicio del agua en la red. Desde esta fecha hasta el año 1919 en que el periódico azuleño La Provincia informa el 22 de abril que el Gobierno Provincial se proponía la instalación de las Obras Sanitarias para terminar con las enfermedades que la falta de dichas obras provocaba en la población.

El plan comprendería la realización de las mismas en los principales centros poblados de la provincia tales como San Nicolás, Bahía Blanca, Pergamino, Mercedes, Azul, Chivilcoy, Dolores y otros. Se contaba para ello con financiación de inversores norteamericanos dado que el costo de este plan significaba una erogación estimada en veinte millones de pesos.

Idas y vueltas   

Después de otro largo período de gestiones El 18 de diciembre de 1926 Diario del Pueblo anunciaba que la Intendencia eleva al Poder Ejecutivo Nacional el expediente sobre las obras de salubridad de la ciudad totalmente terminado, con un despacho del Concejo Deliberante aprobando la tarifa propuesta. Es de esperar, decía el periódico, que el P.E. active las obras para que Azul pueda contar con el beneficio de las mismas.

Pero el 12 de marzo de 1927 Diario del Pueblo exponía: “Al paso que van las cosas, las obras sanitarias en Azul, no las tendremos ni para el centenario, pues según un diario capitalino cuando todo estaba ya encaminado, se destinó la partida dispuesta para estas obras a otro destino, por lo que las cinco ciudades que debían recibir el beneficio de las Obras Sanitarias, deberán seguir esperando”.

Así las cosas en el año 1929 sucede la gran depresión en EEUU que se inicia con el martes negro del 24 de octubre y se extendió hasta finales de la Segunda Guerra Mundial en el año 1945 y que afectó tanto a los países europeos como a toda América Latina, incluido nuestro país, lo que motiva un nuevo retraso para la red de obras sanitarias propuesta, pues la Municipalidad no tenía capacidad para financiar las obras y los vecinos frentistas que debían afrontar el costo de las mismas no lo podían hacer dada la crisis económica en que se debatía nuestro país y que los involucraba.

Sin embargo “El Régimen” “El Ciudadano” “El Imparcial” “La Provincia” “Diario del Pueblo” y a partir de 1933 “El Tiempo”, todos diarios que se publicaron durante este período en Azul publicaban con frecuencia artículos que incitaban a los vecinos a poner manos a la obra con las obras sanitarias para Azul, incluso organizando conferencias con médicos, técnicos y economistas para convencerlos.

A modo de ejemplo transcribo un titular de Diario del Pueblo del 10 de mayo de 1934 que expresaba: “Habría que primero buscar los recursos necesarios para lograr el difícil milagro de las Obras Públicas. La mayoría del vecindario reclama por la realización de estas obras, pero a su vez deja atrasar el pago de las tasas e impuestos. El vecindario debe colaborar con el pago de sus contribuciones fiscales para lograr que esta obra pueda concretarse, con el solo reclamo no basta si no apoyamos con las contribuciones impositivas al mismo”.

Entre los años 1940 y 1941 se generó un amplio debate por la instalación del agua corriente y las cloacas en nuestra ciudad, motivado por las secuelas de la crisis económica que se vivía en el país luego del martes negro del año 1929 en Wall Street en Estados Unidos, a lo que se agregaba que aún los vecinos estaban pagando el nuevo asfalto que el intendente Agustín J. Carús había realizado años anteriores remplazando el adoquinado que tenía la ciudad.

A favor y en contra del servicio    

Trataré de resumir las posturas de quienes estaban a favor y en contra de este importante y fundamental servicio público. A esto debemos agregarle un indudable trasfondo político entre Radicales y Conservadores.

El 12 de noviembre de 1940 Diario del Pueblo comunica que se ha constituido una Junta Opositora a la realización de las Obras Sanitarias habiendo sido elegido presidente de la misma el Dr. José María Caputi Fereyra. La reunión se llevo a cabo en el salón de la Liga Comercial e Industrial de Azul, que fuera cedida por sus autoridades. Mientras tanto en la Biblioteca Popular de Azul el día 14 se llevará a cabo una reunión de los vecinos partidarios de que se lleve a cabo la obra. La Junta de Resistencia a las Obras Sanitarias enviará notas al Presidente de la República, al Ministro del Interior, y al Director de Obras Sanitarias de la Nación. Además mandarán enviados a los Diarios “La Nación” y “La Prensa” para que informen sobre la oposición que el pueblo tiene para estas obras.

El 25 de noviembre de 1940 Diario del Pueblo publica las alternativas que tuvo la Extensa Asamblea de la Junta Opositora de las O.S. donde fundamentó su postura, para lo cual hicieron uso de la palabra el Dr. Alfredo Prat, José Pedestarrés, Héctor Soler, Alberto Reyes Oribe y Carlos Aguirre, ante un salón colmado de público.

El 27 de noviembre de 1940 Diario del pueblo informa que El Pozo Municipal para Aguas Corrientes debe ser profundizado de nuevo o cambiado, pues este servicio que presta la Municipalidad a un determinado núcleo de vecinos por lo cual cobra un precio lejos de ser razonable está produciendo un agua de sabor un tanto malo y corta el jabón lo que indica a las claras su mala calidad.

Esta protesta viene de perillas en momentos que está en discusión la conveniencia o no de las obras sanitarias en nuestra ciudad. La opinión pública frente a las obras sanitarias se ha dividido en dos bandos, fenómeno este que se produce en todas las oportunidades que se presenta un nuevo proyecto y que en esta oportunidad está reflejada por los numerosos artículos que ambos bandos exponen con argumentos en los diarios

El 4 de enero de 1941 Diario del Pueblo informa que es grande el número de personas afectadas de males gastrointestinales, por lo que se procederá a realizar un análisis del agua de Azul, y el intendente Dr. Alfredo Ferro ha solicitado al Departamento Nacional de Higiene, el envío de personal especializado para realizar un estudio de las aguas en los distintos barrios de la ciudad.

El Dr. Alfredo Ferro conforma una comisión pro obras sanitarias y junto con destacados vecinos azuleños trabajan para conseguir el agua corriente y las cloacas

Finalmente, el 7 de octubre de 1941 Diario del Pueblo informa que la instalación del agua corriente solo abarcará el perímetro del radio más céntrico de la ciudad  comprendido entre las avenidas Mitre y Humberto I (hoy Presidente Perón) desde la estación del ferrocarril hasta el arroyo. Además, se hará una prolongación por la calle Burgos y llegando a Santa Fé (hoy Amado Diab) la cañería llegará al Hospital Municipal y otra prolongación por la calle Colón hasta el parque debido a tener esta calle gran densidad de población. El primer pozo de cien metros de profundidad, estará terminado en un mes, continuándose luego con los otros hasta completar los cuatro pozos programados. Y el 1 de diciembre de 1941 Diario del Pueblo reflexiona que dado el estado de avance de las obras del agua corriente, ya no es oportuno pedir la suspensión de las mismas como lo proponía la Junta de Oposición. Se insiste en dar a la población agua en mejores condiciones a las que actualmente consume que han originado perturbaciones en su salud. Muchas veces cuando se habló del servicio de agua corriente, se ha dicho que la salud de la población dependía de la calidad del agua de consumo, hoy los médicos aconsejan prevenir las enfermedades a tratarlas. La instalación del servicio de aguas corrientes permitirá a la población tomar agua sana en cualquier momento.

El 1 de octubre de 1942 El Tiempo da a conocer en una extensa editorial, las obras de saneamiento que se están implementando en Azul, descriptas por el Ingeniero Mario L. Negri, Director Técnico de Obras Sanitarias de la Nación. En la misma se adjuntan planos de los pozos en construcción y del Tanque que está próximo a construirse.

La noticia del  22 de febrero de 1943 donde, “El Ciudadano comunica que numerosos vecinos se han dirigido por una conceptuosa nota a las autoridades de Obras Sanitarias de la Nación solicitando la ampliación de la red de agua corriente, que llega a la esquina del barrio que habitan, y aprovechando la obra en estado de ejecución”, demuestra como los vecinos adhieren a la obra solicitando que les llegue a sus domicilios.

El 17 de diciembre de 1944 El Tiempo informa que “Hoy será inaugurado el Distrito de Azul de Obras Sanitarias, en una ceremonia que se llevará a cabo a las 11.30 hs. en Av. Catriel. Luego de lo cual se servirá un banquete en el Gran Hotel Azul. La oficina de Obras Sanitarias funciona en la calle España entre San Martín y Alsina (Yrigoyen) donde se suministrará toda la información que requieran los interesados en conectarse a la red de agua corriente”.

En su editorial El Tiempo realiza un homenaje a los vecinos altruistas que donaron los terrenos necesarios y al Dr. Alfredo Ferro que fue el alma mater para lograr la concreción de esta imprescindible obra que mejorará la salud de los vecinos azuleños. Ahora debemos continuar con la instalación del sistema cloacal.

El 18 de diciembre de 1944 El Ciudadano publica las alternativas que tuvieron los actos de habilitación de las aguas corrientes, y expresa que Azul debe agradecerle al Dr. Alfredo Ferro que con su patriótica inspiración mientras se desempeñó como comisionado municipal logró que se concretara esta obra soñada por los azuleños.

El 18 de diciembre de 1944 Diario del Pueblo informa que fueron inauguradas las obras de las aguas corrientes y hubo gran asistencia de público al acto que se desarrolló en el predio donde se instaló el tanque de agua sito en 9 de Julio y Costanera instalaciones estas que fueron bendecidas por monseñor Santiago H. Rava. Este logro se lo debemos al Dr. Alfredo Ferro, pues fue en su gestión como comisionado municipal, es que logró obtener la ejecución de esta importante obra que desde hoy podrán disfrutar todos los azuleños.

Estos datos nos muestran que Azul consiguió instalar la red de aguas corrientes y la red cloacal, gracias a la iniciativa del Dr. Alfredo Ferro y de los convecinos que lo secundaron, entre los que se encontraban el Dr. Enrique Carlos Squirru como presidente de la comisión Pro-Obras Sanitarias, Alfredo Piazza, Andrés Lafontaine, Oscar R. Bidegain, Eduardo Rodríguez Bozo, Juan Miranda, Sixto Ricci, Carlos Leiva, Bartolomé J. Ronco, Luis Laurencena, Angel Canevello, José R. Piazza, Benito S. Ondarra, José Belza, Tomás F. Llorente y Enrique Loustau entre otros.

El 11 de mayo de 1967 Diario del Pueblo informa que OSN ha fijado nuevas tarifas para el servicio de aguas corrientes y cloacas, las cuales serán fijadas por la superficie, valores estos que se aplicaran por metro cuadrado de tierra o cubierto. Las mismas se pagarán semestralmente en lugar de cuatrimestralmente como hasta ahora.

Actualmente la red del agua potable cubre toda la ciudad, llegando hasta los más apartados barrios, con el beneficio para la salud que ello significa y el servicio está prestado desde la década de los 80 por la Cooperativa Eléctrica de Azul como concesionaria del servicio que debe controlar la municipalidad como titular responsable del mismo.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *