PARA TENER EN CUENTA

Historias, mitos y versiones de la misa ricotera que tiene en vilo a Olavarría

Uno de los tantos puestos de venta en el predio La Colmena. Una orientación de cómo llegar a La Colmena. Avenidas, puesto autorizados, referencias y las seis puertas de acceso, ubicadas en las calles Pérez Esquivel, Guadalupe y Avenida del Maestro. Ricoteros de Comodoro Rivadavia. La agrupación “Ricoteros del Sur” desde esa ciudad llegó con cuatro micros repleto de gente. Aproximadamente 200 personas. El puesto a beneficio de los azuleños, los mellizos Vera. Mucha cantidad de gente de esta ciudad se encuentra “haciéndole el aguante” a Jonatan Vera.
<
>
Una orientación de cómo llegar a La Colmena. Avenidas, puesto autorizados, referencias y las seis puertas de acceso, ubicadas en las calles Pérez Esquivel, Guadalupe y Avenida del Maestro.

Además, puntos de acceso para llegar al predio La Colmena, donde tocará “el Indio” Solari esta noche. Algunos hablan de su último show. En realidad los olavarrienses hablan de todo.

A cada rato la escenografía olavarriense va cambiando. En una hora, solamente, en el lugar de esa calle o de esa avenida que tenía un espacio vacío pasa a estar ocupado por un “kiosco” lleno de cervezas, remeras y todo el merchandising inimaginable que envuelve a la gran misa ricotera, que sólo “el Indio” Solari es capaz de movilizar.

Se trata de un fenómeno social, no hay dudas. Y Olavarría está preparándose desde hace un par de semanas para recibir a casi doscientas mil personas. Algunos hablan de una cifra mayor.

 

Muchos hablan, de todo

Muchos hablan, de todo. Desde que llegan políticos reconocidos para instalarse en un lugar VIP cerca del escenario (aunque al “Indio” jamás se lo vio sacarse fotos con políticos) hasta figuras del deporte. Desde Aníbal Fernández hasta Diego Maradona, pasando por Juan Román Riquelme. Pero nada se sabe. Ni siquiera dónde está guardado “el Indio”, que llegó a Olavarría el jueves al aeropuerto, donde fue recibido por el intendente Ezequiel Galli, y nunca más apareció. Vaya uno a saber dónde está.

Pero los ricoteros lo sienten. Desde todos lados llegaron a Olavarría. La semana previa, según los olavarrienses, fue algo increíble, copando la avenida Avellaneda (llegando desde Azul, está del otro lado de la ciudad, por lo que hay que atravesar la avenida Pringles, que es la de acceso, para desembocar justo en el predio La Colmena). Y desde hace un par de días se fueron sumando carpas, autos, combis, para esperar el show. Mientras tanto, venden remeras, pulseras, cervezas, choripanes. Los olavarrienses también se prendieron en la movida y pusieron algunos kioscos, y hasta pagaron 4 mil pesos para instalarse sobre la Avellaneda, con autorización municipal. Pero después llegaron muchos para ocupar la Avenida Pringles, la que –según dicen- desde ayer y sobre todo hoy sábado, estará ocupada por los micros que llegarán desde todas partes. Plusmar, por ejemplo, enviará 180 micros desde Buenos Aires (allí son 7.200 personas). El tren, dicen, llega con repletos vagones trasladando a miles.

Las entradas se siguen vendiendo. En el Teatro Municipal ya se vendieron 7 mil. Y siguen los canjes de los que compraron por Internet, frente a la Terminal de Omnibus (sobre Pringles), por lo que ese sector está lleno, inundado mejor dicho, de ricoteros. Inclusive pusieron carpas en el famoso Reloj Cucú (dicen que es el más alto de la Argentina), y nadie dice nada, por supuesto. Hasta colman veredas o terrenos baldíos con sus carpas. El tema es estar, como sea, para esperar al “Indio” y ser parte de esta previa, llamada misa ricotera.

Historias hay muchas. Desde que hubo algún robo o que se fueron sin pagar de alguna confitería. Pero fue desmentido. Inclusive hubo quien contó que fue perseguido por un fanático del “Indio” durante 20 metros y le devolvió la billetera, en la que tenía 6 mil pesos. Le quiso dar 500 como reconocimiento, pero el pibe no los aceptó. Por eso, historias y versiones hay muchas.

La policía ya ha cortado calles. Y de paso cuida. Pero si bien la movida es impresionante, se espera lo mejor para la noche del sábado. Después, los miles y miles, se encaminarán hacia La Colmena, cuya entrada está sobre calle Rivadavia, frente al barrio Los Robles.

Seguramente todos ingresarán por Avenida Pringles (la misma que la de la Terminal de Omnibus). Los micros, comentan, entrarán por allí, llegarán hasta Avellaneda y continuarán estacionándose por Lavalle (la misma que bordea la cancha de golf de Estudiantes). Habrá seis puertas de acceso, ubicadas en las calles Pérez Esquivel, Guadalupe y Avenida del Maestro. ¿Dónde están?: yendo por Rivadavia (la inmediata paralela a la Vicente López, la más céntrica de Olavarría) hacia el sur, habrá que pasar la ya famosa Avellaneda unos trescientos metros, y desde allí se ingresará al predio.

Allí estarán –sobre los laterales del inmenso lugar- todos los stands de merchandising y choripanes con bebidas que, dentro del mismo predio, maneja absolutamente el equipo del “Indio”, que pone seguridad y todo lo necesario para que el show esté controlado por donde se lo mire. Una vez que se vendan todas las entradas que este artista puso a la venta, se abrirán las puertas para que ingresen todos. Quedarán lejos del escenario, seguramente, pero de cualquier manera serán parte de un momento histórico, del show del “Indio”, quizá del último show que este hombre calvo, de más de sesenta años, verdadero fenómeno social, lleve a cabo en su vida.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *