FINAL DE LA PRIMERA ETAPA DE TRABAJO

Historias y Personajes del Azul y Luján

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Por Luis Ernesto Sola y Eduardo Agüero Mielhuerry

En poco más de un mes transitamos una parte de nuestra historia con la Virgen de Nuestra Señora de Luján como protagonista e hilo conductor y las ciudades de Azul y Luján como escenarios.

Diversas razones que sólo el destino entiende, llevaron a que dos apasionados por las historias de sus pueblos, distantes y diferentes, se encontraran en la mesa de un café para darle forma a un proyecto en común.

El psicólogo lujanense Luis Ernesto Sola, siguiendo los intrínsecos caminos de sus antepasados halló una parte de su historia familiar en los pagos del Azul. Y quiso -una vez más el caprichoso destino-, que la intervención del ingeniero Carlos Montagna lo pusiera en contacto con Eduardo Agüero Mielhuerry quien desde hace varios años se ocupa de investigar la historia azuleña.

Luis Sola había estudiado varios lazos entre Luján y Azul, resultando entre ellos el más fuerte el religioso, signado por la presencia protectora y esperanzadora de Nuestra Señora de Luján.

En los primeros meses del corriente año, el trabajo de preparación conjunta de la serie -que debutó en simultáneo en el diario “El Tiempo” local y el bisemanario lujanense “El Civismo”-, fue intenso y abrió otras tantas sendas de vinculación entre las ciudades, caminos que contribuirán en un futuro a la realización de nuevos capítulos entrelazados intrínsecamente.

Transcurridos los tres primeros capítulos de esta serie que hemos denominado “Historias y personajes del Azul y Luján”, quedaron en evidencia los primigenios y estrechos lazos que unieron (y unen) a ambas ciudades.

En los tres capítulos publicados, “Amalgama de leyenda e historia”, “Hombres de Fe” y “Por la senda de la Virgen de Luján”, varios hombres, mayoritariamente religiosos, jugaron un papel esencial en torno a la protagonista fundamental que resultara la Virgen gaucha. El Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Federico León Aneiros, fue quien abrió el camino a partir de sus precisas instrucciones que trajeron a Azul al capellán de Luján Emilio George, al padre Jorge María Salvaire y al padre Fernando Meister. Todos ellos llegaron a estos lares con la intención primordial de evangelizar y catequizar en la tribu de Cipriano Catriel en el pujante Azul de la frontera.

Poco tiempo después, milagro mediante, fue Salvaire quien inició la construcción de un nuevo santuario neogótico destinado a la virgen gaucha de Luján. Y aquí en Azul, el padre César Antonio Cáneva –arribado con el flamante siglo XX-, se posicionó como un gran realizador de obras religiosas en nuestra comunidad, marcando el avance y la lucha del catolicismo sobre la masonería que había dominado la escena local durante el siglo XIX. Llegó a Azul con una imagen de la Virgen bajo el brazo y esa misma imagen se convirtió, cincuenta años más tarde, en la amorosa custodia de su sepulcro.

 

Lo que vendrá…   –

Hoy hacemos un alto en el camino y cerramos una etapa. Sin embargo, no detendremos nuestra labor creativa e investigativa…

En capítulos venideros, iremos revelando nuevas vinculaciones entre Azul y Luján tal como lo anticipáramos en la nota introductoria. Nos explayaremos sobre cada uno de los Colegios Inmaculada Concepción de las “monjas azules” presente en ambas ciudades, proseguiremos por diversos aspectos de la vida social y política de ambas ciudades y veremos por ejemplo la mudanza al Azul del intendente de Luján Justiniano Bos. A la inversa, veremos el breve lapso en el que el general Francisco Leyría se convirtió en Comisionado Municipal de Luján en 1911.

También nos ocuparemos de otro militar, habitante por unos pocos meses en cada una de nuestras ciudades, el general Bartolomé Mitre. En Azul se estableció tras la sublevación de los pampas en 1855, y hacia 1875, luego del combate de La Verde, permaneció detenido en el Cabildo de Luján, hasta su presentación ante un Consejo de Guerra.

Por otra parte, también nos referiremos a la dedicatoria en la “Guía Descriptiva” de Enrique Udaondo, director del Museo Colonial e Histórico en Luján, atestiguando su amistad con el doctor Bartolomé Ronco, afamado coleccionista y filántropo de Azul.

También, siguiendo el descubrimiento de Luis Sola, transitaremos algunos aspectos de la vida del profesor Rafael Barrios, cuya bóveda en el cementerio lujanense cuenta con dos placas conmemorativas por haber sido fundador en Azul y Luján, de las entidades homónimas: “Sociedad de Egresados de la Escuela Normal Mixta”, en las que fuera docente.

A los tres sacerdotes mencionados, las tres autoridades cívico-militares, ambos directores de entidades culturales y el docente; agregaremos a los hacendados Rosa Viterbo Ávila, Enrique Hermegildo Corte, y los hermanos Domingo, Pablo y Adolfo Olivera por su presencia en Azul y Luján.

 

La historia continuará…     –

En definitiva, sin tratarse de una hermandad de origen, ni una similitud en espejo privativa de ambas; las poblaciones han compartido un notable número de personalidades relevantes que han dejado sus huellas en ambas ciudades.

Hoy concluimos la primera parte de una historia que entrelaza la fe y la religión con variadas luchas en las fronteras entre los “milicos” y los pueblos originarios, todo ello enmarcado en la trascendencia de Azul en el interior bonaerense y el crecimiento vertiginoso de Luján. La leyenda de la “Virgencita Gaucha” dio comienzo a una historia con diversos puntos tan ricos y llamativos que no terminarán en el punto final que hoy pongamos, sino que impulsarán al lector a buscar un “poco más” sobre esos acontecimientos y nuestras raíces.

Pronto nos volveremos a encontrar en las páginas de “El Tiempo” y en las de “El Civismo”, pues Azul y Luján se hallan hermanadas por sus historias y personajes y aún hay mucho más por descubrir…

AGRADECIMIENTOS Y FUENTES

– Muchas gracias ingeniero Carlos Montagna por haber “cruzado los caminos” de los autores.

– Muchas gracias a Elma y Norma Iglesias por la enorme colaboración prestada.

– Muchas gracias a Ernesto “Chincho” Arrouy por la información facilitada.

– Muchas gracias al Obispo Hugo Manuel Salaberry y al Padre Rafael.

– Biblioteca Pública “Monseñor César A. Cáneva”.

– Hemeroteca “Juan Miguel Oyhanarte”.

– Exequiel C. Ortega. “Pensamiento escrito y voz de un Obispo Pastor”. (2003). Combessies. Azul.

– Alberto Sarramone. “Historia del antiguo pago del Azul”. (1997). Biblos. Azul.

– César H. Villamayor. “El Padre Cáneva”. (1985). Impresora Pareja. Olavarría.

– Caras y Caretas. Nº1877 del 22 de septiembre de 1934; Nº1899 del 23 de febrero de 1935 y Nº1902 del 16 de marzo de 1935.

– Presas, J. (2002). Anales de Nuestra Señora de Luján. Trabajo Histórico Documental. 1630-2002. Buenos Aires: Dunken.

– Presas, J. (1979). Ir a Luján es un Deber. Buenos Aires: Don Bosco.

– Binetti, Jesús y Suárez, F. (2016). Una Virgen para el Pago. Historia y Patrimonio del Luján, 1580-1740. Ituzaingó. Bs. As.: Cienflores.

– Echevarría de Lobato Mulle, F. (1959). El Padre Salvaire y la Basílica de Luján. Luján, Bs. As: La Perla del Plata.

– Por razones de espacio se publica la bibliografía más importante.

 

 

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