“EL TIEMPO” Y LOS BARRIOS

Hoy: Villa Piazza Norte y un racimo de necesidades vecinales que nadie atiende

Carlos Romualdo Frank es el actual presidente de la comisión vecinal de Villa Piazza Norte; lleva cuatro décadas viviendo en el sector y, por ende, padeciendo al igual que todos la falta de obras de infraestructura y de servicios. No obstante, el dirigente barrial afirmó que la carencia de fuentes laborales en la ciudad, golpea fuerte y se hace sentir ante una juventud que demanda de un horizonte claro.Entre demandas insatisfechas (como la limpieza del canal que está en paralelo a la Avenida Lamadrid) y el “sueño” de algo tan elemental como una plaza, algunas de las necesidades que circundan el barrio Villa Piazza Norte.Entre demandas insatisfechas (como la limpieza del canal que está en paralelo a la Avenida Lamadrid) y el “sueño” de algo tan elemental como una plaza, algunas de las necesidades que circundan el barrio Villa Piazza Norte.
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Carlos Romualdo Frank es el actual presidente de la comisión vecinal de Villa Piazza Norte; lleva cuatro décadas viviendo en el sector y, por ende, padeciendo al igual que todos la falta de obras de infraestructura y de servicios. No obstante, el dirigente barrial afirmó que la carencia de fuentes laborales en la ciudad, golpea fuerte y se hace sentir ante una juventud que demanda de un horizonte claro.

“Da mucha impotencia porque uno va, toca puertas, va de acá para allá y lamentablemente no tiene respuestas. Los anotan, le dicen que lo van a llamar, pero nunca lo llaman. Las soluciones de fondo no aparecen y el mejor ejemplo son los periféricos, donde nos ha faltado la leche durante casi dos meses. Las comisiones vecinales tuvieron que hacer una ‘movida’ para que se reincorporara el reparto de leche en los periféricos, que hasta ahora va ‘a medias’”, expresó el presidente de la comisión vecinal, Carlos Romualdo Frank. El dirigente expresó su preocupación mayor: la falta de fuentes laborales y el presente de la juventud y de los adultos mayores. –

Carlos Romualdo Frank es consciente de las carencias que tiene Villa Piazza Norte, el barrio comprendido por las calles Cáneva, Ruta N° 3 y las avenidas Piazza y Mujica. Lo sabe por ser el actual presidente de la comisión vecinal; porque escucha el reclamo de los lugareños, pero más que nada porque lleva cuatro décadas residiendo en el sector. Frank acumula un racimo de demandas insatisfechas que recordarle a los funcionarios municipales de turno, aunque admite que una de las mayores preocupaciones que tiene escapan al contexto barrial y se enmarcan en una imperiosa necesidad azuleña: la falta de fuentes laborales. En una charla que mantuvo el viernes con este diario, el dirigente vecinal pintó un sombrío panorama del estado del barrio y expresó su alerta por el futuro de una juventud que hoy por hoy adolece por no tener un horizonte claro.

En tren de obras que espera poder contar para satisfacción de sus convecinos, el entrevistado mencionó que espera se pueda avanzar con la realización de una plaza -circunscripta por las calles Sarmiento, De los Fortines, Salta y De las Carretas- y, dentro de ella, con la construcción de un Salón de Usos Múltiples. Acaso éste último sea un “sueño”. Y como soñar no cuesta nada…

“Estamos haciendo todas las gestiones para tener la plaza. Hemos visto a todas las áreas que corresponden del Municipio para concretar el proyecto. La idea es dotarla de juegos, una canchita y estamos luchando para ver si podemos hacer un SUM, donde se puedan dar talleres y capacitaciones de cosas manuales. La iluminación está pedida a la CEAL y a la comuna”, expresó Frank.

 

“El barrio precisa de muchas cosas”

En la nota con este diario, que se realizó en un sector de la calle Lamadrid, que es de tierra y está atestada de pozos, el presidente de la comisión barrial afirmó tajante: “El barrio necesita muchas cosas”.

“Principalmente hay mucha falta de trabajo. Hay gente que sale a buscar trabajo y vio cómo está todo en Azul…no hay trabajo, no hay fábricas. La mayoría se defiende como puede. Hay muchos con los planes (sociales), con la leche que se entrega en forma gratuita”, explicó.

Consultado de cuánto hace que observa un deterioro en la situación socioeconómica de sus convecinos, respondió: “Yo hace cuarenta años que vivo acá y en los años ‘80 u ‘85 esto no pasaba. Desde esos años para esta fecha, Azul está cada vez peor. Si a la falta de trabajo le agregamos que a menudo la gente no tiene manera de acceder a una vivienda propia, el panorama se agrava aún más. Hay cada vez más gente que necesita; va al periférico o a Bienestar Social, la anotan y no le dan respuesta inmediata. Esas familias, sobre todo si tienen chicos, la van tirando como pueden. Para colmo, las changas a veces no son bien remuneradas; la van ‘pichuleando’ como se dice”.

Frank sabe que son niños y adultos mayores los que más sufren estos períodos de crisis. De hecho, advirtió que la leche que se entrega gratuitamente en los barrios va destinada principalmente a esos segmentos etarios.

“Que los chicos, que son el futuro de un país, no estén bien alimentados, es uno de los grandes problemas que tenemos. Es lamentable pero es la realidad”, aseguró.

Cuando se le preguntó qué sensación le daba, como dirigente vecinal, este cuadro de situación, indicó: “Da mucha impotencia porque uno va, toca puertas, va de acá para allá y lamentablemente no tiene respuestas. Los anotan, le dicen que lo van a llamar, pero nunca lo llaman. Las soluciones de fondo no aparecen y el mejor ejemplo son los periféricos, donde nos ha faltado la leche durante casi dos meses. Las comisiones vecinales tuvieron que hacer una ‘movida’ para que se reincorporara el reparto de leche en los periféricos, que hasta ahora va ‘a medias’. De hecho igual tenemos que hacer el festival el domingo que viene (por hoy) por la situación que estamos pasando. Estamos hablando de nuestros chicos. Dejemos (de pavimentar) una calle, pero a las criaturas no las podemos dejar de alimentar con leche”.

 

Carencias que se replican

Ante la consulta de este diario, el presidente de la comisión vecinal de Villa Piazza Norte afirmó que la situación de la Sala Médica del sector -situada en Cáneva entre Salta y Sarmiento-, dista mucho de ser lo que los vecinos desean. Aseguró que se mantiene una regular falta de insumos y que la presencia de personal de salud, no tiene continuidad ni diversidad.

“No teníamos enfermera de lunes a miércoles, ya que iba a otro periférico y volvía jueves y viernes. Ahora se normalizó pero después que anduvimos ‘peleando’ dos meses. Contamos con un médico comunitario que es generalista; no tenemos ningún tipo de especialidad (pediatría, ginecología, odontología)”, expresó. Esa situación es a todas luces algo que va a contrapelo de políticas de descentralización que –se dice- se quieren instrumentar para descomprimir la atención en el Hospital Municipal “Dr. Ángel Pintos”.

La única línea de colectivos vigente prácticamente no abarca a Villa Piazza Norte. El punto más cerca donde muchos vecinos pueden subir al micro es en Corrientes e Industria.

Además Frank aseveró que en materia de servicios, el panorama no es mejor que la situación precedente.

“Estamos peleando por la obra que cloacas, que la tenemos parada; estamos luchando por las ocho cuadras de asfalto que nos deben de la calle Industria; estamos luchando por el zanjón este (el paralelo a la calle Lamadrid) que lo tenemos tapados de junco y plantas. Hace tres meses que vengo hablando con el señor (Juan) Sarasola, que me tiene que ‘mañana’ o que ‘pasado’. Hace tres meses que lo estoy esperando y me dice que tiene la máquina rota; que tiene gasoil o que no tiene gomas y así nos tiene: en la dulce espera”, expresó.

Lamentó el dirigente que, con todas las carencias que tiene el barrio, resulta difícil pensar en proyectar de mejoras con otro alcance para el sector.

“Si no podemos solucionar lo poco que tenemos, ¿cómo vamos a pelear por algo nuevo…? Obvio que uno sueña con tener un SUM (Salón de Usos Múltiples) para el vecindario, pero no tengo ni plaza…no tengo calles, no tengo cloacas; tengo agua y gas a medias. Me falta todo, pero tengo que arrancar por algo”, se quejó.

 

“Los políticos duermen”

A medida que hacía un repaso de las necesidades de su barrio, el presidente de la comisión de Villa Piazza Norte crecía en intensidad respecto de la queja de la dirigencia política local. En ese sentido valoró el poder llevar las demandas insatisfechas ante el Plenario de Comisiones Vecinales, pero lamentó que esta sucesión de reclamos no encuentra respuesta.

“Duermen, duermen, se hacen los distraídos y no nos dan la solución. Nuestros tiempos no son los mismos que los de ellos. Acá estamos en la calle Lamadrid y allá está la Escuela 27. Usted no sabe lo imposible que fue para los chicos, esos tres días que llovió, ir al colegio. Habría que haberlos llevado en helicóptero porque no se podía pasar caminando”, afirmó y fue más allá en su crítica al señalar que a los políticos “no se los ve nunca caminando por el barrio”.

“A (Hernán) Bertellys se lo dijimos. Cuando precisaba los votos, estuvo por acá. Estuvo haciendo fútbol, estuvo recitando en la cancha. Cuando precisan los votos, vienen, en campaña”, se explayó.

Advirtió que, ante la falta de un horizonte para muchos, especialmente para los jóvenes, algunos terminan tomando por caminos desaconsejables; es decir en el submundo de la droga y el alcohol, o del delito.

“Una cosa lleva a la otra. Por eso le decía que en el año ’80 estaba el frigorífico, estaba la Curtiembre Piazza; en San Lorenzo había más de mil operarios; estaban Valle Viejo, La Azuleña; había trabajo para tirar para arriba y ahora hay mucha gente que se dedica a juntar cartones”, mencionó.

Cuando se le hizo notar de la importancia de mantener el grado de entusiasmo aún en un marco de falta de respuestas a los reclamos, Frank dijo: “Estoy jubilado. Le dedico tiempo a esto que, en definitiva, nos termina sirviendo a todos porque uno sale del barrio y sufre con los pozos. Me puse esto al hombro para ver si podemos hacer algo. Las ganas están; yo venía de una comisión anterior y es cierto que, cuando no se consiguen soluciones, hay dirigentes que se cansan. El tema es que si abandonamos todos, estamos fritos. Hay que lucharla”.

 

UNA PROBLEMÁTICA RECURRENTE

 Eterno reclamo por el mal estadode las calles de tierra de la ciudad

 “Ya no sé qué cara poner ante los vecinos, ya no sé qué decirles. Sentimos una impotencia enorme”, expresó Sandra Mayer, presidente de la comisión vecinal del Barrio Urioste en diálogo con este diario. “Lo que se hizo fue un rastrillaje y quedó peor que antes”, contó la presidente del barrio.  Otra lamentable postal del barrio.
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“Ya no sé qué cara poner ante los vecinos, ya no sé qué decirles. Sentimos una impotencia enorme”, expresó Sandra Mayer, presidente de la comisión vecinal del Barrio Urioste en diálogo con este diario.

En este caso el barrio Urioste nuevamente tiene problemas para que pase el colectivo. En septiembre del año pasado ocurrió lo mismo por la intransitabilidad de las calles. En esa oportunidad las arreglaron y por la falta de mantenimiento están destrozadas otra vez. La empresa de transporte La Unión decidió dejar de prestar el servicio y los vecinos reclamaron al municipio y a partir de algunos arreglos menores que se hicieron, lograron que se haga, al menos, un servicio reducido.

Si bien el tema del transporte público de colectivos en esta ciudad está en vías de resolverse a partir de la licitación que recientemente fue aprobada por el Concejo Deliberante para que la empresa La Unión haga el recorrido que en su momento dejó  vacante la El Libertador, hay cuestiones básicas y esenciales que siguen sin solución.

Es el caso del barrio Urioste, cuyos vecinos nuevamente no cuentan con este servicio en forma integral por el mal estado que presentan las calles de ese sector de la ciudad.

La empresa para no dañar las unidades resolvió no pasar hasta que las calles estén adecuadamente mantenidas y sin pozos.

Los vecinos, la comisión vecinal de este sector de la ciudad, el mismo Plenario de Comisiones Vecinales, hicieron los reclamos ante la Municipalidad y solo lograron que por un día se presenten las máquinas en la zona y nada más que eso, según contaron a este diario.

Con estas obras menores, aunque no solucionaron el problema de fondo, lograron que los micros comenzaran a pasar en forma reducida.

Este diario realizó una recorrida por el lugar y es evidente el mal estado de las arterias y las dificultades que esto les trae a los vecinos no sólo para el transporte, sino porque en esta época del año y más cuando llueve, tienen problemas hasta para salir de sus viviendas. Esto no pasa sólo en el barrio Urioste y esto también hay que decirlo.

Otra problemática adicional y que siempre surge en estos casos es que de acuerdo a lo que pudo saber este medio por trascendidos, la empresa también habría informado que no cortan los boletos suficientes y esa habría sido una razón de peso para reducir el servicio.

 

Desde el barrio     –

Sandra Mayer, presidente de la comisión del barrio, habló con este diario y explicó que este problema con el transporte público no es algo nuevo para ellos.

“El año pasado hicimos una movida en el mes de septiembre para que nos arreglen las calles, comenzó a pasar el colectivo y ya durante el verano, por el tema del regado, empezó a pasar solo en los horarios pico”, relató.

Ahora nuevamente se les presentó el problema del estado de las calles.

Es que ante el mal estado generalizado de las calles del barrio, la gente circula por las arterias que donde pasa el colectivo mano y contramano, y a esto se suma que está cortada la Avenida Urioste que este en obra -eso merece un párrafo aparte (ver recuadro)-; y entonces los camiones pasan por adentro de esta zona de Azul, y como vienen con exceso de peso hace que lo poco que se hace no dure nada, y esa es otra cuestión que el municipio debe abordar.

Todo esto provocó que lo que se hizo en septiembre fuera en vano porque además no hubo mantenimiento.

“Así es imposible que las calles estén en condiciones”, expresó la presidente de la comisión.

 

Los hechos     –

El pasado lunes 10 de abril se comunicaron desde la empresa La Unión con Mayer para  avisarles de la suspensión del servicio por el estado de las calles.

“Yo los entiendo, sé que tienen que cuidar las unidades, pero la gente vive en un barrio con el 85 por ciento de las calles de tierra, sin vereda, sin cordón cuneta. Hay gente y chicos que van a la escuela que ahora tienen que hacer 8 cuadras para ir hasta la 25 de Mayo a tomar el colectivo”, describió la dirigente al dialogar con este diario.

A su vez, hizo hincapié en que “no estamos hablando de gente de un nivel socioeconómico medio alto, es gente que anda en bicicleta o a pie”.

A modo de ejemplo, Mayer contó a este diario que “soy docente, trabajo en la Escuela 22, voy en bicicleta y por calle España no podes andar, por Mesura y por Rauch (ocurre) lo mismo, tengo que bajar e ir caminando. No se puede andar, ya no son pozos, son lagunas. Y caminando te embarrás toda; yo ruego para que, si hay agua en los pozos, no pase ningún auto porque de lo contrario tengo que volver a cambiarme”.

Asimismo, recordó que hubo momentos que en el barrio, por el mal estado de las calles, les suspendieron la recolección de los residuos.

Aludiendo estas razones Mayer le pidió a la empresa que esperara un poco y les diera tiempo a los vecinos de gestionar ante el municipio.

El miércoles 12 de abril suspendieron el servicio de colectivos por completo.

Una semana después, el miércoles que pasó, a partir de estas obras menores que se hicieron, lograron un paso reducido de los colectivos.

 

La respuesta que tuvieron los vecinos    –

“Ni bien se cortó el servicio, llamé a Marcos Turón –subsecretario de Gobierno-, no me  contestó y logré hablar con Rodrigo Bertellys, quien me dijo que iba a hablar con Jorge Palmisano –secretario de Obras Públicas, detalló.

Como no logró una respuesta, llamó al coordinador de comisiones vecinales, Ernesto Diorio, y “este último lunes se comunicó con conmigo y me informó que estaba viniendo una máquina de Vialidad Rural”.

Los mismos vecinos tomaron el tiempo la máquina llegó el lunes al barrio 11.45, y a las 12.50 se fue.

“Lo que se hizo fue un rastrillaje y quedó peor que antes”, relató Mayer.

Ante esto, volvió a reclamar y la respuesta de Diorio fue: “se llevaron las máquinas para los caminos rurales, voy a esperar a ver si Sarasola -funcionario del área de obras públicas- puede comprar alguna goma para la máquina que está sin gomas y poder solucionarnos el problema”.

 

¿Qué dicen desde el municipio?    –

El pasado viernes este medio se comunicó con el funcionario del área de Obras Públicas, Guillermo Giordano, quien  informó que “se hizo la reparación y el micro  está pasando en los horarios centrales”.

Precisó que “trabajamos en la calle Leyría y en la calle Fuerte Federación”, y reconoció que “nos falta trabajar más”.

Estimó que esta semana “van a estar interviniendo bien” esa zona porque el viernes empezaron en Villa Piazza Norte y a partir del lunes, “si no hay mal tiempo vamos a arrancar y vamos a estar en San Francisco, barrio UOCRA y después vamos a bajar a Villa Fidelidad”.

Describió por otro lado que “cuando dejo de pasar el colectivo fueron esos días de mucha lluvia”.

 

La desazón     —

Hay que señalar también que los vecinos no sólo se sienten desatendidos por el municipio ya que, Sandra Mayer resaltó que “tampoco tenemos el apoyo de los  concejales, los vemos tranquilitos”.

Frente a todo esto, la referente de la comisión del barrio expresó que “ya no sé qué cara poner ante los vecinos, ya no sé qué decirles. Sentimos una impotencia enorme”.

“Lo peor es que los vecinos te dicen que pagan los impuestos y no hay una contraprestación del municipio”, subrayó como para finalizar.


“VENIMOS DE PROMESA EN PROMESA”

Los dirigentes Carlos Frank y Marcelo Ibarra hablaron con este diario sobre la posición del Plenario.

Ante esta situación tomó cartas en el asunto el Plenario de comisiones vecinales y ante la consulta realizada por este diario, el integrante de la mesa ejecutiva Marcelo Ibarra dijo que “hicimos una nota apoyando el reclamo y a raíz de eso es que supuestamente gestionaron el paso de las máquinas”.

Recordó al mismo tiempo que “nosotros participamos todo el año pasado del comité de transporte y uno de los temas que pedimos fue que se garantizara el arreglo de las calles y el mantenimiento porque es primordial para el paso del colectivo y para que nadie quede aislado”.

Al mismo tiempo, Ibarra opinó que “estamos a un año y medio del inicio de esta gestión y todavía no tienen las cubiertas de las máquinas para arreglar las calles. O sea que no hay una decisión política de poner en funcionamiento un equipo para las calles de este y todo los demás barrios”.

Carlos Frank es también representante del Plenario, pero además es presidente del barrio Villa Piazza Norte, y remarcó que en ese sector pasa exactamente lo mismo.

“Allá tenemos el problema que no quiere entrar nadie. Los remises ni las combis escolares y también tenemos problemas con los recolectores de los residuos porque no pueden hacer el barrio completo, es imposible”, aseguró.

También comentó que “estamos luchando hace varios 6 meses para limpiar un desagüe que tenemos en Villa Piazza y hay una retro que Sarasola me dijo que está en Olavarría y no la pueden traer”.

“Venimos de promesa en promesa”, destacó Frank mientras Ibarra apuntó que “cuando se acercan las elecciones vienen todos a visitar los barrios, pero mientras tanto tenemos que estar viviendo entre la tierra y el agua”.

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