Incidentes de tránsito: en lo que va del año ya suman cinco los muertos en esta ciudad

Dos personas que fueron embestidas cuando iban caminando, una jubilada por un auto y un hombre por una moto, murieron en Azul este año a causa de siniestros viales. En tanto, las demás víctimas conducían motocicletas cuando, por diferentes circunstancias, también fallecieron y con sus decesos pasaron a engrosar esa preocupante estadística que indica que hasta hoy, domingo 29 de julio, en este 2018 han muerto en Azul un total de cinco personas por incidentes de tránsito. En promedio, un deceso cada cuarenta y dos días.

De los tres conductores de motocicletas que fallecieron este año en incidentes de tránsito, uno de ellos era un empelado municipal que se llamaba Hernán Bonifacio y murió el pasado 29 de junio. Ese día perdió el control de la moto que guiaba y cayó sobre la cinta asfáltica cuando circulaba a la par de un camión, que lo pasó por encima con una de sus ruedas duales traseras. El hecho se produjo en Colón entre Avenida Perón y Olavarría. NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPO

Hasta el día de hoy, en lo que va de este año que está a punto de ingresar en su octavo mes, en promedio una persona ha fallecido cada cuarenta y dos días a causa de incidentes de tránsito que se han registrado en la ciudad de Azul.

En otras palabras, eso significa que hasta el momento murieron cinco personas desde que este año comenzó por siniestros viales que han sucedido en la zona urbana.

Dicha cifra no deja de ser alarmante. Y surge en un contexto donde la inseguridad vial se refleja en el día a día en Azul a través de una serie de incidentes de tránsito que a esta altura son una constante por diferentes motivos, entre los cuales sobresale -por encima de las demás causas- la propia negligencia o imprudencia de quienes los protagonizan.

En medio de este panorama es cierto también que la mayoría de esos hechos que a diario se producen no arrojan como saldo el guarismo más preocupante ya mencionado, el que indica que hasta el momento han fallecido cinco personas por causa de los siniestros viales.

Pero por sí sola, esa altísima cantidad de incidentes viales que en la ciudad ocurren a diario no deja de ser otro indicador de que se está en presencia de una verdadera problemática.

Otro dato que sirve para entender que se está ante una situación altamente preocupante surge si en materia de inseguridad vial se compara a lo que está sucediendo en Azul este año con lo que había ocurrido durante todo el que pasó.

Mientras que en este año que todavía no terminó han muerto ya cinco personas, en 2017 fallecieron tres por incidentes de tránsito en la ciudad, decesos todos que se registraron entre los meses de enero y mayo.

La primera víctima fatal fue un joven que tenía 22 años. El 15 de enero del año pasado, yendo en una moto, había chocado contra un contenedor que estaba en Burgos casi Santa Cruz. Y siete días más tarde, mientras estaba internado en el Hospital Pintos, falleció a causa de las graves lesiones que sufrió en esa colisión.

En tanto, el 6 de abril murió una mujer de 63 años que también estaba internada en el Hospital Pintos. Tres días antes, había sufrido un severo traumatismo en la cabeza en Lavalle y Roca, en momentos que circulaba en una bicicleta que en ese cruce de calles fue impactada por un auto.

El domingo 7 de mayo del año pasado fue un día caracterizado en la ciudad por la sucesión de varios incidentes de tránsito. El más grave se produjo en Avenida 25 de Mayo y Salta. Y derivó en la muerte de un joven que tenía 21 años, quien tras perder el control de la motocicleta que conducía había golpeado su cabeza contra el cordón de la vereda y un cantero de ladrillos.

Tres motos y tres decesos

Con relación a lo ocurrido este año en Azul hasta ahora en materia de inseguridad vial, la muerte más reciente se produjo el jueves que pasó. Fue la de un albañil que tenía 23 años y se llamaba Darío Ezequiel Ward.

En Terapia Intensiva desde que resultara gravemente herido, el joven estaba internado en el Hospital Pintos cuando hace tres días se produjo su deceso.

El domingo 15 de julio último el albañil, alrededor de la hora 6.30, conducía por la Avenida Mitre una motocicleta en la que circulaba acompañado por una mujer que tiene 20 años.

El joven perdió el control del rodado, una Zanella de 110 cc, lo que hizo que él y su acompañante se cayeran de la moto, en la cuadra de la ya referida avenida que está delimitada por las calles Jujuy y Laprida, en cercanías a la Costanera.

Las lesiones más graves en ese incidente vial las presentó Ward. Su certificado de defunción indicaba el jueves pasado, cuando falleció mientras permanecía internado en el Hospital Pintos, que había sufrido en la caída un fortísimo traumatismo en la cabeza, la lesión que lo tuvo internado en el sector de Terapia Intensiva del centro asistencial municipal desde ese domingo 15 del corriente mes en que protagonizara este hecho, sumido en un diagnóstico donde desde un principio los médicos que lo atendieron determinaron que ese fuerte golpe que sufrió ponía en riesgo su vida.

Aquel mismo domingo 15 de julio que pasó en que el albañil protagonizó ese siniestro vial al caerse de la moto que conducía, en el Hospital Pintos se produjo el deceso de otra de las víctimas de los siniestros viales en Azul en lo que va de este año.

Era una mujer que tenía 53 años y que se llamaba Alejandra Alaimo, quien en el centro asistencial municipal estaba internada desde el 4 de julio.

Ese día, cuando era alrededor de la hora 19.30, había sufrido un grave traumatismo de cráneo por el que también -al igual que el joven albañil fallecido el jueves último- permaneció en Terapia Intensiva hasta que se produjo su deceso.

El incidente de tránsito que la mujer protagonizó había ocurrido en el cruce de Avenida Perón y Arenales, cuando guiaba una motocicleta que fue embestida por una camioneta Ford F 100 que sobre su caja tenía colocada una casilla rodante.

A ese rodado lo manejaba un hombre al que la Policía identificó como Aníbal Ménder, de 68 años de edad, el mismo que figura como imputado en esa causa penal que se inició desde una fiscalía local por lo sucedido. Un sumario que al producirse el fallecimiento de la mujer fue recaratulado a un homicidio culposo.

La tercera de las muertes por un incidente vial, también del conductor de una moto, se registró en horas de la tarde del pasado 29 de junio.

Hernán Alberto Bonifacio, tal el nombre de la víctima, era un empleado municipal que tenía 47 años.

A la hora en que se produjo su deceso, el hombre se dirigía en su motocicleta Guerrero de 150 cc al Centro de Día para la Tercera Edad que está en el Parque Municipal “Domingo Faustino Sarmiento”, el lugar donde trabajaba como cocinero.

Si la llamada “fatalidad” suele tener también una cuota de incidencia en la sucesión de los siniestros viales, en este caso estuvo fuertemente marcada por lo que le ocurrió al conductor de la moto, que llevaba casco colocado. Imprevistamente, mientras circulaba a la par de un camión -después de que ambos vehículos habían pasado el semáforo- en Colón entre Avenida Perón y Olavarría perdió el control de la motocicleta y cayó sobre la cinta asfáltica, entre los dos ejes de ese rodado de carga, que terminó aplastándolo con una de sus ruedas duales traseras.

Bonifacio falleció en el acto, mientras que el camión quedó detenido sobre esa cuadra de la calle Colón unos metros más allá de donde yacía el cadáver de la víctima del tercero de los incidentes de tránsito que este año finalizó con un muerto.

Cuando personal policial intervino en lo sucedido aquel día, al transportista lo identificaron como Carlos Alberto Clergue, con domicilio en Pigüé y de 49 años.

El ahora imputado en esa causa penal que se inició por lo que fue aquel homicidio culposo conducía un camión de transporte de sustancias alimenticias marca Ford Cargo y modelo 1517, rodado en el que ya se estaba yendo de Azul después de aquel día realizara un reparto de mercadería que era habitual que hiciera en diferentes comercios de esta ciudad.

Atropellados

Esther Isolina Boselli fue la primera de esas cinco personas que este año han fallecido por un incidente de tránsito en Azul.

Permanecía internada en el Hospital Pintos cuando el 12 de febrero la jubilada, que tenía 83 años, murió.

Dos días antes, en momentos que iba caminando, había sido embestida por un automóvil cuando cruzaba a pie en dirección hacia la Avenida Cáneva el sector del playón de estacionamiento que está en la Terminal de Ómnibus.

Si bien en principio se había informado que aquel sábado en que este incidente de tránsito se produjo fue trasladada en estado consciente al hospital municipal local, posteriormente se descompensó y falleció.

Un Ford Focus había sido el automóvil que embistió a la mujer, rodado que al momento de ocurrido el hecho -según lo que la Policía informara- era conducido por la propietaria de una farmacia ubicada en cercanías al lugar convertido en escenario de este incidente vial: Rosana Andrea Merlo, de 49 años.

El lunes 9 de abril un jubilado que tenía 79 años se convirtió en la víctima de un siniestro de tránsito similar al anteriormente referido, un hecho que también derivó en su deceso: en Avenida 25 de Mayo y Bolívar había sido embestido por una joven policía que conducía una motocicleta.

El hombre fue identificado por voceros de seguridad como Rodolfo Ángel Valicenti.

Su muerte se produjo instantes después a que por ese incidente vial que sufrió,  cuando cruzaba a pie por 25 de Mayo y Bolívar, fue embestido por una motocicleta.

La moto circulaba por la avenida, en dirección hacia 9 de Julio, cuando atropelló al jubilado, que había caído sobre la cinta asfáltica a causa del violento impacto, según se pudo determinar cuando policías y una ambulancia del SAME con personal médico concurrieron al lugar para asistirlo.

La conductora de la moto implicada en aquel incidente de tránsito había sido identificada como Paula Estefanía Gari Francisco.

El dato

A modo de comparación con lo que sucede con esta misma situación en otras ciudades del centro de la provincia de Buenos Aires, concretamente aquellas dos que tienen junto con Azul la mayor cantidad de habitantes, mientras que Tandil lleva registrados hasta el momento ocho muertos -todos conductores de motos- en lo que va de este año por siniestros viales en la zona urbana; en Olavarría se llevan contabilizadas tres víctimas fatales, cifra que asciende a diez si se incluye a toda la jurisdicción del vecino Partido.

UN TRÁGICO DOMINGO DE PASCUA 

Un Chevrolet Astra y un Volkswagen Gold Trend, los autos que chocaron el domingo 16 de abril del año pasado en Ruta 3 y Juan B. Justo. Carina Martínez, una azuleña que tenía 49 años, viajaba como acompañante en el Astra y murió. NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

Hay un dato insoslayable que surge también de lo sucedido el año pasado en materia de siniestralidad vial en Azul: el domingo 16 de abril, Domingo de Pascua, en dos zonas de acceso a esta ciudad que podrían denominarse como sectores suburbanos, con una diferencia de alrededor de una hora se produjeron dos incidentes viales que dejaron como trágico saldo las muertes de cuatro personas. Entre ellas, una nena que tenía dos años.

Ambos hechos fueron consecuencia de sendos choques. En Juan B. Justo y Ruta 3 colisionaron dos automóviles, lo que se tradujo en el deceso de una azuleña que viajaba en uno de esos vehículos como acompañante.

En la Avenida Chaves, en cercanías al Óvalo Municipal, ese domingo se produjo el otro incidente de tránsito que tuvo consecuencias gravísimas.

La nena ya mencionada que murió viajaba en un automóvil con rumbo a Tapalqué, rodado que en la avenida chocó con una camioneta que al parecer presentaba gravísimas irregularidades para circular.

Junto con la menor, que falleció al día siguiente de ocurrido ese choque, se contabilizaron más muertos entre quienes ian en el auto: una mujer que tenía 61 años y su hijo, un bombero voluntario de 25 años, quienes también murieron días más tarde, mientras ambos permanecían internados en el Hospital Pintos.

 

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1 Comment

  1. Car10

    29 de julio de 2018 at 8:15 pm

    Mientras Q no haya educación y respeto la cifra va a seguir A aumentando aca la culpa no la tiene el municipio ni la policía ni nads esta en cada uno cuando sale como lo hace si es en moto con casco andar por la mano q corresponde y cumpliendo con las normas de tránsito perp si salen asi nomas como locos siendo soberbios y prepotentes ahi están las consecuencias ni hablar en verano o ahora ya sea parque o Costanera una locura con loa autos lo mismos cuantos cuando paran en el semáforo dejan libre la senda peatonal y las entradas y salidas de la escuela entonces q ej van a dar esos padres q van a la escuela repeto educación y un poco de cultura con eso se soluciona todo el problema de lo contrario será un caos cada ves mas difícil de soportar

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