DURANTE DOS AUDIENCIAS QUE SE HICIERON EN TRIBUNALES

Indagaron a los dos procesados por las muertes de Felicitas Lazarte y su padre: uno declaró y el otro no

Por el accidente de tránsito sucedido en junio del año pasado, cuando el auto en el que la nena trasplantada de corazón viajaba con sus padres y embistió a un caballo suelto en la Avenida Chaves, a ambos les imputan los delitos “homicidio culposo (dos hechos) y lesiones culposas en concurso ideal”. El pasado miércoles, el dueño del animal se había negado a declarar. Y ayer, el considerado cuidador del equino sí lo hizo. Entre otras cosas, sostuvo que él nunca estuvo a cargo de la custodia del pura sangre que provocó este accidente, un hecho ocurrido después de que el caballo se había escapado de un potrero ubicado en cercanías al hipódromo.

El considerado cuidador y el propietario del caballo que provocó el accidente de tránsito que en junio del año pasado derivara en esta ciudad en las muertes de Felicitas Lazarte -una nena que tenia 9 años y en 2011 había sido trasplantada de corazón- y de su papá fueron indagados en Tribunales, tal como había sido ordenado por el Fiscal que está interviniendo en el sumario penal que se inició por lo sucedido, expediente donde el representante del Ministerio Público les imputa a ambos procesados sendos “homicidios culposos”.

Las indagatorias para los dos acusados se terminaron de cumplimentar ayer, cuando acompañado por su Defensor Particular compareció en la sede de la UFI 6, fiscalía a cargo del Dr. Luis Surget, el hombre que en esa Investigación Penal Preparatoria que está llevando adelante el funcionario judicial es considerado el cuidador del equino que provocara el accidente.

Un día antes también había sido indagado en Tribunales el comerciante que figura como propietario del caballo al que el automóvil en el que iban Felicitas y sus padres había atropellado cuando este accidente, en las primeras horas del 29 de junio del año pasado, se produjo sobre la Avenida Chaves de este medio, a aproximadamente unos mil quinientos metros del cruce con la Ruta Provincial 51.

Tal lo que ya se informara en la edición del pasado domingo de EL TIEMPO, voceros judiciales habían identificado a los imputados como Diego Alberto Marmouget, que tiene 39 años; y Miguel Ángel Giammátolo, un azuleño de 35.

Marmouget, un comerciante de esta ciudad, es el propietario del equino involucrado en el accidente; mientras que el fiscal Surget considera a Giammátolo el cuidador del caballo al que embistió el automóvil Chevrolet Corsa en el que la nena viajaba con sus padres a hacerse un control al Hospital Garrahan de Buenos Aires cuando este accidente se produjo, el mismo centro asistencial porteño donde la menor fallecida el año pasado había sido trasplantada de corazón en mayo de 2011.

Según fuentes judiciales indicaron ayer a EL TIEMPO, el propietario del animal se negó a declarar cuando el pasado miércoles se presentó en Tribunales para cumplir con esa indagatoria, audiencia durante la cual lo hizo asistido por la defensora Oficial Adriana Hernández.

En cambio ayer, cuando también fue citado a la sede de la UFI 6 que está en el Palacio de Justicia local para cumplir con la otra indagatoria, Giammátolo declaró.

El abogado Pedro De Luca, en carácter de Defensor Particular, está patrocinando al segundo de los imputados mencionados.

Giammátolo ya había declarado meses atrás como testigo en este expediente judicial, por lo que ahora se lo relevó del juramento de práctica prestado en aquel entonces debido a que su situación procesal se modificó y figura como uno de los acusados por las muertes de la nena y de su padre.

Así como también lo indicaron voceros judiciales allegados a la instrucción del sumario penal, el abogado De Luca señaló ayer en diálogo con este diario que su defendido negó durante la indagatoria haber sido el cuidador del caballo implicado en este accidente de tránsito.

“Eso él también lo había afirmado cuando meses atrás lo convocaron a Tribunales para que declarara como testigo en esta causa”, sostuvo su abogado, quien adelantó que tiene previsto solicitar, una vez que se formule la requisitoria de elevación a juicio de esta causa penal, el sobreseimiento de Giammátolo.

“Mi cliente dijo que al caballo sólo lo había ido a buscar desde el hipódromo para después llevarlo a ese potrero desde donde se escapó. Esto él lo había hecho para hacerle un favor el propietario del animal. Pero Giammátolo nunca fue el cuidador del equino”, afirmó el abogado.

En ese contexto, De Luca considera que su defendido no tiene responsabilidad penal alguna en el hecho que posteriormente derivara en el accidente donde Felicitas Lazarte y su papá murieron.

 Lo que sostiene el Fiscal

En la causa penal que el titular de la UFI 6 está instruyendo, en principio Marmouget y Giammátolo están acusados de los siguientes delitos: homicidio culposo (dos hechos) y lesiones culposas en concurso ideal.

Además de las muertes de Felicitas Lazarte y de su papá, un hombre que era oriundo de Tapalqué, tenía 51 años cuando falleció y se llamaba Rodolfo Emir Lazarte, el fiscal Surget les imputa a ambos procesados las lesiones leves que sufriera la mamá de la nena, que también viajaba en el auto cuando el accidente se produjo.

Llamada Adriana Edith Fossat, la mujer -que tiene 44 años- se convirtió en la única sobreviviente de este accidente donde sólo había resultado con algunos traumatismos, los cuales obligaron a que fuera trasladada al Hospital Pintos en una ambulancia para ser atendida instantes después a ocurrido el hecho.

Minutos después de la hora cinco del 29 de junio del año pasado el accidente se produjo sobre la Avenida Chaves de esta ciudad.

En ese entonces, si bien había niebla, la visibilidad no era tan escasa. Imprevistamente, un caballo suelto que deambulaba por la avenida se vino hacia el auto en el que viajaban las víctimas, provocando que Lazarte padre no pudiera evitar esquivarlo.

El impacto entre el animal y el Chevrolet Corsa en el que Felicitas viajaba con sus papás hizo que el vehículo se despistara y fuera a parar a la banquina de la avenida, provocando así el posterior deceso de la menor -que viajaba atada con el cinturón de seguridad en el asiento trasero del rodado- y de su padre.

Según sostiene Surget en esa Investigación Penal Preparatoria que está llevando adelante, tanto el considerado cuidador como el propietario del caballo tuvieron “conductas negligentes” que derivaron en que este suceso se registrara.

“No sólo infraccionaron la legislación vigente, que prohíbe la permanencia de animales sueltos en la vía pública, sino que resultaron ser las causales de la producción del accidente, ya que ambos omitieron los deberes de cuidado que cada uno tenía de acuerdo a sus calidades, necesarios para mantener el caballo dentro de los límites del predio que sólo se encontraba cercado por dos hilos de alambre, creando una situación de riesgo no permitido que se tradujo, sin más, en la producción efectiva del suceso narrado, y como consecuencia directa del mismo, en las muertes y las lesiones referidas”, sostuvo el titular de la UFI 6 para darle fundamento a las acusaciones por ambos “homicidios culposos” que ahora involucran al propietario y al presunto cuidador del pura sangre.

El dato

Un chip que el caballo tenía colocado sirvió para identificar inmediatamente a Marmouget como su dueño. El animal estaba en un predio ubicado en cercanías al hipódromo local y al Monte Frutal, en la prolongación Norte de la calle Las Flores, cuando se escapó. Luego, ya en las primeras horas del 29 de junio del año pasado, fue embestido en la Avenida Chaves por el auto en el que la nena trasplantada de corazón iba con sus padres.

 

 

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