Instituto de Menores Leopoldo Lugones

En esta ciudad desde hace años funciona el Instituto de Menores Leopoldo Lugones que alberga a menores derivados judicialmente. Hace años tenía un estado deplorable donde los chicos no necesitaban salir a la calle por la puerta, sino que prácticamente el alambrado perimetral estaba destrozado. Lo mismo sucedía con las instalaciones.

Se realizaron refacciones, pero por el transcurso del tiempo volvió nuevamente el deterioro al edificio. En el mismo funcionaban tres pabellones con una capacidad para 24 chicos.

Ante la actitud de la jueza subrogante en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, vinieron a esta ciudad responsables del Organismo de Niñez y Adolescencia para visitar el lugar y conversar con funcionarios judiciales, y trabajadores.

Luego tomaron la decisión de cerrar un pabellón y trasladar a los 6 chicos alojados allí, lo que implica que el personal se distribuya de otra manera para suplantar a las 11 vacantes que se fueron dando por jubilaciones y renuncias. Además el Instituto seguirá recibiendo la misma cantidad de comida, lo que les permitirá alimentarse más adecuadamente a los internados.

No obstante para los sindicalistas aún esperan respuestas a otros reclamos como el mal estado en el que se encuentra el edificio, donde hay filtraciones de agua, la calefacción no funciona y los grupos electrógenos tampoco, entre otras tantas problemáticas.

Sostienen que para reabrir el pabellón y se cumpla el cupo de 22 menores que tiene el Instituto se vuelva a ocupar gente para cubrir los cargos y se realicen las reparaciones que se necesitan.

Estos institutos de minoridad en la provincia de Buenos Aires , en general tienen deficiencias, ya sea edilicias, de falta de partidas necesarias para alimentación y otros gastos corrientes, no se han ocupado personal que se retiró o jubiló, superpoblación, etcétera, lo que hace que no cumplan la función social que la sociedad necesita que sea cumplida. Que es la reinserción en la sociedad de estos menores para que el dia de mañana sea hombres útiles y solidarios.

Se habla mucho, se critica mucho, pero la única verdad es la realidad. Y la realidad es que en estos institutos y en las cárceles, se han transformado en escuelas avanzadas de enseñanza cómo cometer delitos y de cómo eludir sanciones.

En estos momentos los jueces, padres o madres de familia, tienen un dilema. Frente a un caso de un menor que cometió un delito y están convencidos que puede recuperarse con una buena educación y control, ¿que hacen? Si lo internan en un instituto, en general están superpoblados, salen siendo delincuentes profesionales. Si los dejan en libertad, vuelven las malas juntas y a las andanzas por mal camino, ya que no tienen un hogar que los contenga. Frente a la ausencia de institutos serios de rehabilitación optan por lo que consideran el mal menor.

Y el resultado se ve en las cárceles, donde la edad promedio de internados está bajando. Muchas veces esto sucede porque siendo menor ya estaba conviviendo en un ambiente delictivo.

Si esta problemática de la minoridad no se encara en forma uniforme en todo el país con seriedad y responsabilidad, asignándoles los recursos que sean necesarios, se seguirá escuchando brillantes exposiciones que se transforman en pura cháchara y en vez de solucionarse se agrava la situación.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *