ORDENAN AL MUNICIPIO QUE LO REINCORPORE

Inza recurrió a la justicia para volver al Hospital, y un juez resolvió a su favor

El ex intendente José Inza se presentó ante la justicia para que se lo reconozca como médico de planta permanente y se lo reintegre al cargo que dejó cuando en 2011 asumió al frente de la comuna. Facsímil de la resolución del juez Agustín López Cóppola, en donde exige a la Municipalidad que en cinco días reincorpore a Inza como médico del Hospital Pintos.
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El ex intendente José Inza se presentó ante la justicia para que se lo reconozca como médico de planta permanente y se lo reintegre al cargo que dejó cuando en 2011 asumió al frente de la comuna.

El 12 de octubre pasado, el juez Agustín López Cóppola hizo lugar a la medida cautelar solicitada por el ex Intendente para que el municipio lo reincorpore como médico cardiólogo del Hospital Pintos. Ahora, mientras se resuelva la cuestión de fondo, la Municipalidad de Azul tiene cinco días para cumplir lo que dictaminó la justicia. En la presentación que hizo en el Juzgado Contencioso Administrativo, Inza alegó, entre otras tantas cuestiones, que existe una presunta persecución política porque la administración a cargo de Hernán Bertellys no lo reconoce como empleado de planta permanente de la comuna y, en ese contexto, dejó de pagarle sus haberes y le dio de baja en IPS y en IOMA.

EL DATO:

El juez Pablo Quaranta, titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo de esta ciudad, intervino en la causa hasta el 4 de octubre, día en le fue concedida una licencia y tomó su lugar como subrogante Agustín López Cóppola. Fue este magistrado el que tuvo a su cargo la resolución que en esta instancia le permite a José Manuel Inza volver al Hospital.

Por una resolución judicial del último miércoles, la Municipalidad de Azul deberá reincorporar en cinco días al ex intendente José Manuel Inza como médico cardiólogo del Hospital Pintos. El dictamen surgió luego de que el ex jefe comunal demandara al municipio en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo de esta ciudad, reclamando que se lo reconozca como empleado de planta permanente de la comuna, se le reintegre el cargo de médico y se le paguen los salarios adeudados.

Lo hizo después de que el Departamento Ejecutivo dejara de pagarle los haberes y le diera de baja en el IPS y en IOMA.

En la causa que se inició a partir de la presentación de Inza, el municipio defendió su postura alegando que “en ningún momento formó parte de la planta permanente” y que por lo tanto su relación laboral con el municipio terminó cuando dejó de ser Intendente.

El juez subrogante Agustín López Cóppola resolvió el 12 de octubre pasado que, en esta instancia, Inza tiene razón en su pedido y ordenó así a la Municipalidad a reincorporarlo como médico cardiólogo.

 

La presentación de Inza   

El 20 de septiembre, José Inza se presentó a través de su abogado Amílcar Saúl Dirazar, en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 a cargo de Pablo Quaranta, solicitando una medida cautelar anticipada contra la Municipalidad de Azul para que se le restituya el cargo de médico cardiólogo de planta, con carácter permanente, en el Hospital Municipal Dr. Ángel Pintos.

Inmediatamente, advirtió que la acción principal a llevar adelante es “el restablecimiento o reconocimiento del derecho vulnerado de desempeñarse en sus funciones, con resarcimiento integral de los daños y perjuicios causados.

Según expuso en su presentación, Inza ingresó a la Municipalidad en noviembre de 2003 como médico cardiólogo del centro de salud municipal; en 2004 pasó a planta permanente y, de acuerdo a lo que detalló, fue ratificado como planta permanente en 2009, a través del Decreto N° 68 firmado por el entonces intendente Omar Duclós.

En 2011 cuando fue electo Intendente, dejó el cargo en el Hospital. En este punto, al hacer referencia a la jurisprudencia existente, mencionó que el artículo 17 del antiguo Estatuto para el Personal de las Municipalidades establecía que “el agente que haya sido designado para desempeñar cargos electivos y/o que obedezcan a una función política, sin estabilidad, ya sean nacionales, provinciales o municipales, le será reservado el cargo de revista durante el tiempo que dure su mandato o función”.

Así, entendió que automáticamente se le reservaba su puesto en el Hospital.

Además, no dejó de mencionar que en sus recibos de sueldo figura como “Categoría: Planta Permanente”.

 

“Presunta persecución política” 

Al cesar en el cargo de Intendente, Inza contaba con vacaciones no gozadas correspondientes a los años 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Solicitó las licencias por los últimos dos años, pero según expuso “el municipio no atendió los pedidos de licencia y otras circunstancias, conducta absolutamente ilegítima y arbitraria que no solo denota violación al orden constitucional y legal, sino que también una presunta persecución política, ya que se le dio de baja del IPS y del IOMA, realmente algo rayano a lo inhumano, dejándolo sin cobertura social y sin aportes, en una manifestación de voluntad tácita de no querer otorgarle al Dr. Inza la continuidad laboral en su cargo de planta permanente con estabilidad legal y constitucional.

En el escrito que presentó su abogado ante Quaranta, aseguró que producto de esa situación “manifiestamente dañosa y perjudicial en lo personal, además de sus implicancias materiales al no percibir el sueldo y los beneficios que corresponden al trabajo municipal, el Dr. Inza, pese a mantener sus esperanzas de que esta situación se iba a revertir, siendo totalmente paciente y actuando de buena fe, no pudo evitar el deterioro de su salud física y psíquica.

Así recurrió al médico psiquiatra Néstor Chalde, quien le diagnosticó un cuadro de estrés grave y le dio una licencia laboral. (Ver “Vacaciones y un cuadro de estrés”).

Tampoco a esto tuvo respuesta del Ejecutivo. Así, hizo dos presentaciones por la vía administrativa (Ver “Dos reclamos anteriores”) que no le fueron contestados.

Así, decidió recurrir al juzgado que tiene a cargo Pablo Quaranta por “violación de los derechos constitucionales” y solicitando que “se haga lugar a la medida cautelar anticipada, disponiéndose la inmediata restitución de Inza como médico municipal del Hospital Dr. Ángel Pintos”, reservándose el derecho de recurrir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

 

El rechazo del Ejecutivo   

Quaranta recibió el pedido de Inza y notificó al municipio, a quien dio un plazo de 5 días para que se expidiera al respecto.

Y así lo hizo Roberto Dávila, como apoderado de la Municipalidad, quien el 5 de octubre pasado presentó un escrito expresando el “rechazo íntegro” a la demanda de Inza.

Luego narró que al momento de asumir su cargo como Intendente, no se encontraba en planta permanente y no hizo reserva del cargo, por lo cual su vinculación laboral con el municipio concluyó el día 18 de agosto de 2016”.

Al explicar por qué no pertenecía a planta permanente, indicó que después de promulgada la Ordenanza 2500/06 que creó la carrera médico hospitalaria aplicable a todos los profesionales que prestan servicios en los establecimientos sanitarios municipales, se dictó el Decreto N° 68 de 2010 “donde se lo enmarca al Dr. Inza dentro de la carrera médico hospitalaria en calidad de Profesional Interino”.

Es más, agregó que del análisis de distintos decretos surge con meridiana claridad que (Inza) en ningún momento formó parte de la planta permanente sino que de acuerdo a las necesidades del servicio se le fueron renovando las contrataciones en forma periódica”.

Para que no queden dudas, desde el municipio se insistió que cuando se creó la Carrera Médico Hospitalaria “continuó revistando carácter temporario”, y explicó luego que para ser planta permanente dentro de la carrera “el agente debe ingresar por concurso. Este no fue el caso del Dr. Inza, quien siempre se mantuvo como profesional interino dentro de la planta temporaria. Sostener lo contrario implicaría afirmar que el pase a planta permanente se hizo en contravención a la Carrera Médico Hospitalaria y, como tal, resultaría nulo de nulidad absoluta”.

Añadió que la exigencia de concurso previo es un requisito imprescindible para obtener estabilidad.

 

“Falaz y malicioso”   

Al hacer referencia a la reserva del cargo, el abogado del municipio apuntó que negamos por falaz, malicioso por no constarnos y no ajustarse a la realidad de los hechos, que el Dr. Inza haya realizado la reserva del cargo al momento de asumir su cargo como Intendente electo.

Al margen de esta consideración, Dávila sostuvo que, de todas maneras, a Inza no le correspondía hacer la reserva del cago ya que era trabajador temporario e interino, y que al asumir como Intendente “cesó su vinculación laboral con el municipio” y como consecuencia “el lugar debió ser cubierto por otro profesional de la salud”.

Advirtió asimismo que la carrera médica hospitalaria “no establece el derecho de reserva de cargo” por las particularidades propias del servicio de salud.

En el escrito también hizo mención a las licencias solicitadas por el ex jefe comunal, alegando que las solicitó “tratando de aparentar la ilusión de que la relación laboral se encontraba vigente”.

Y luego explicó que habla de “aparentar” porque la licencia anual no tomada en su debido momento, se pierde “y no puede ser tomada dos o tres años después porque no cumple el fin que persigue”.

Añadió que “no obstante conocer que no le correspondía, la solicitó y antes de que el Departamento Ejecutivo pudiera responder que no le correspondía porque no existía vínculo alguno entre las partes, el Dr. Inza en forma unilateral creyó hacer uso de las mismas.

También respondió al pago de los haberes de Inza. En ese sentido, consignó que lógicamente la Municipalidad no abonó haberes en forma posterior a la fecha en la cesación del cargo de Intendente, esto es consecuencia de que la relación de carácter temporaria cesó en cuanto el Dr. Inza asumió como Intendente. Por lo que rechazamos que haya sido una conducta ilegítima el hecho de no atender los pedidos de licencia o abanar haberes”.

A su vez, el abogado del municipio advirtió que Inza, “una vez que asumió como Intendente nunca volvió a prestar tareas. Es decir que abandonó su puesto de trabajo sin ninguna manifestación y provocando el cese. Transcurrieron cuatro años de mandato y 10 meses posteriores sin que preste servicios, lo que demuestra que la relación laboral está concluida y de sus propios actos se evidencia una clara voluntad de abandonar el empleo.

Con estos argumentos el Departamento Ejecutivo rechazó en todas sus partes la demanda de Inza.

 

La resolución del juez    

El 12 de octubre pasado, con ambas partes ya expresadas, el juez Agustín López Cóppola, subrogante de Quaranta, resolvió conceder la medida cautelar pedida por Inza, ordenando a la Municipalidad a que en el plazo de cinco días reincorpore a José Manuel Inza como médico cardiólogo profesional D, conforme el Decreto N° 68/2010” (Ver “Los fundamentos del juez”).

Con esta resolución, y mientras se resuelva la cuestión de fondo y se dicte sentencia, Inza volverá al Hospital Pintos como médico cardiólogo.

Volverá justamente al centro de salud municipal, el mismo que se convirtió en el más combativo a su gestión. Allí se generaron fuertes reclamos dirigidos especialmente a su persona, se hicieron paros y marchas repudiando que no prestara atención a la salud pública y que no recibiera ni escuchara las demandas de quienes habían sido durante años sus compañeros.

Sin embargo, Inza pidió volver. Primero se lo reclamó a Bertellys y, al no obtener respuesta, fue a la justicia. El resultado es que la Municipalidad tiene ahora cinco días para reincorporarlo.

DOS RECLAMOS ANTERIORES

Antes de presentarse en la justicia, José Inza hizo dos reclamos por la vía administrativa al intendente Hernán Bertellys.

Según su abogado, Amílcar Dirazar, transitando el adelantado camino de la buena fe y paciente en su esperanza, propia de los que quieren su trabajo y se identifican con la “cosa pública” brindándose por entero por su comunidadInza presentó un escrito al intendente Hernán Bertellys el 15 de abril y otro el 4 de mayo. En ambos pidió la regularización de su situación laboral “con inmediato reintegro a mis funciones, y mediante el pago de los haberes devengados y adeudados, además de los beneficios previsionales y de la Seguridad Social, “exigibles desde el 11 de diciembre de 2015 hasta la fecha, conforme vacaciones no otorgadas y no abonadas, y licencia médica también impagas”.

Luego, para dar sustento a su pedido, relató en los escritos presentados por Mesa de Entradas del municipio que “desde hace más de doce años” desempeña el cargo de médico en el Hospital Pintos y que por el Decreto N° 68 de 2010 “fui designado como personal municipal con carácter permanente para cumplir tareas en el Servicio de Enfermedades Cardiovasculares del Hospital Municipal, en categoría Profesional D, con un régimen horario de 20 horas semanales”.

A continuación detalló que cuando fue elegido Intendente, se hizo reserva de mi cargo durante todo el período de mi mandato y ahí mencionó dos artículos de la nueva ley del empleado municipal, a pesar de que entró en vigencia este año.

Concluido su mandato, “y estando en condiciones de retomar mis tareas de médico de planta” -luego de que el médico psiquiatra Néstor Chalde le diera el alta después de diagnosticarle un cuadro de estrés-, pidió que el municipio adopte “con carácter de urgente y preferente despacho las medidas, hechos y actos administrativos para el reintegro a mis tareas profesionales”.

Además, advirtió que “corresponde se me liquiden los salarios devengados desde el 11 de diciembre de 2015 hasta la fecha del efectivo pago”.

En ese marco, sostuvo que se reclamo debe ser tenido en cuenta porque se trata de una materia laboral y de carácter alimentario.

Ante la falta de respuesta del municipio, el 20 de septiembre decidió demandar a la Municipalidad en el Juzgado Contencioso Administrativo N° 1, a cargo de Pablo Quaranta, solicitando una medida cautelar autónoma o anticipada, a la que finalmente le dio lugar el juez Agustín López Coppola, quien reemplaza por estos días a Quaranta.

VACACIONES Y UN CUADRO DE ESTRÉS

El 11 de noviembre de 2015, un mes antes de que José Inza dejara su cargo de Intendente, la entonces responsable de la Dirección de Recursos Humanos Municipal Malen Espelet -funcionaria nombrada por el propio Inza-, certificaba que el jefe comunal poseía vacaciones no gozadas correspondientes a los años 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Un mes después, el mismo día en que abandonó la intendencia, ingresó por Mesa de Entradas el pedido de Licencia Anual Obligatoria por el año 2014 “que por razones de servicio no pudieron ser gozadas en tiempo y forma”.

Así, pidió vacaciones del 14 de diciembre de 2015 al 10 de enero de 2016.

El 6 de enero de este año, reiteró el pedido por el año 2015, las que se tomó desde el 11 de enero al 7 de febrero.

Luego de esto, según consta en el expediente al que este diario tuvo acceso, presentó un certificado firmado por el médico psiquiatra Néstor Chalde, quien le detectó un cuadro de estrés y le dio una licencia laboral por 30 días a partir del 10 de febrero de este año.

El 3 de marzo, el director del Hospital Pintos Luis Hoursouripé, lo notificó para que se presente el 9 de marzo en el Servicio de Salud Mental del Hospital para la realización de una Junta Médica.

Este llamado fue interpretado por Inza como la confirmación de que efectivamente es trabajador de planta, porque de lo contrario no lo convocarían a Junta Médica; mientras que desde el Ejecutivo aludieron que se lo convocó sólo para descartar una posterior denuncia por enfermedad profesional.

En marzo pasado, este diario publicó una nota narrando esta situación y que el Ejecutivo le había dado de baja como empleado municipal. Además, en ese momento se informó, de acuerdo a lo explicado por fuentes consultadas, que la comuna iba a hacer una consulta a la Asesoría General de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para que dictaminase si correspondía que Inza siguiera siendo médico del Hospital.

A la luz de los hechos -y ante la falta de mención de dictamen alguno en el escrito que el Ejecutivo presentó ante la justicia- la consulta no fue realizada. Y el tema siguió avanzando con la presentación judicial que posteriormente hizo Inza…

LOS FUNDAMENTOS DEL JUEZ PARA QUE INZA VUELVA AL HOSPITAL

El juez subrogante Agustín López Cóppola basó su resolución en que la designación de Inza -entre otros profesionales- en planta permanente -a través del Decreto 68/10 “ha creado prima facie en el actor su derecho a la estabilidad”, al establecer esa normativa que la designación “fue con carácter permanente hasta tanto se sustanciaran los concursos que establece la Ordenanza nº 2500/06, para la inclusión de manera definitiva y permanente en la Carrera Medica Hospitalaria”.

Luego advirtió que de los dichos de la Municipalidad de Azul “no surge que esta condición resolutoria -los concursos- se haya cumplido”.

Asimismo, marcó que la Municipalidad señaló en su escrito que ni ella ni la nueva norma en materia de empleo público pueden ser de aplicación a la Carrera Médico Hospitalaria, “cuestión que se contradice -prima facie- con los propios términos de la Ordenanza Nº 2500/06 cuando en su artículo 46º señala que ‘Los profesionales gozarán de las licencias establecidas por la Ley Provincial Nº 11.757 (Estatuto para el Personal de las Municipalidades de la Provincia de Buenos Aires) o la normativa que en el futuro la modifique o reemplace’”.

En cuanto a otro de los requisitos exigidos para otorgar una medida cautelar, como es el peligro en la demora, el juez entendió que se cumple ya que “se encuentra fundado en el carácter alimentario del salario que le debería ser abonado al actor y que desde que no pudo regresar a su trabajo no ha sido percibido, así como en la protección a la salud que implica la cobertura de la misma y los derechos previsionales derivados de la relación de empleo”.

Además, planteó que la medida cautelar solicitada no afecta “gravemente el interés público” sino “por el contrario, aparece como un instrumento útil para dar satisfacción a los señalados intereses”.

 

 

 

 

 

 

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1 Comment

  1. pablo

    octubre 16, 2016 at 9:58 pm

    Me imagino q la municipalidad va a apelar.este chorro inepto,junto a los otros chorros de Bolpe,Saldaño y Cia.no pueden volver a ocupar un cargo,pagado por el estado……

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