FALLO DE UN JUICIO ORAL

Jubilado absuelto: lo acusaron de  violar y embarazar a una joven

 

La denunciante del caso sostenía que años atrás, en Cacharí, el hombre la había violado y dejado embarazada. Pero las contradicciones surgidas en el debate entre diferentes testigos hicieron que la jueza que intervino en el proceso absolviera al encausado por el beneficio de la duda.

Favorecido por el beneficio de la duda, un hombre que está jubilado fue absuelto en un juicio oral realizado en un Tribunal local, proceso al que había llegado acusado de un abuso sexual donde como víctima figuraba la hija de un primo suyo, la cual había quedado embarazada y tuvo una nena que luego entregó en adopción.

Fuentes judiciales indicaron que el hecho había sido materia de un debate que se llevó a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2, juicio donde intervino en forma unipersonal la jueza Alejandra Raverta.

A modo de conclusión, en el fallo la actual titular del TOC 2 sostuvo que las contradicciones surgidas en las audiencias del proceso entre el relato de la denunciante y los dichos de varios de los testigos que comparecieron en el juicio “me generan un estado de duda que hace que no pueda dar por acreditado el suceso tal como ha sido relatado por la Fiscalía”.

“En síntesis -continuó diciendo la jueza Raverta en la resolución-, de la prueba colectada no se desprende únicamente la conclusión alegada por el Ministerio Público Fiscal, sino que se puede ensayar otra hipótesis distinta, por lo tanto entiendo que no media la necesaria univocidad de la inferencia”.

“En virtud de ello, y al no reunirse el grado de certeza que requiere todo pronunciamiento, a la primera cuestión -aquella referida a la existencia del hecho donde el encausado había sido acusado de violar y embarazar a la hija de su primo- voto por la negativa, por ser mi sincera y razonada convicción”.

Una denuncia en Cacharí

En la vecina localidad de Cacharí había sido denunciado el hecho que ahora no quedó probado en este juicio y se tradujo en la absolución del acusado.

Incluso, el hombre llegó a estar detenido en el marco de lo que fuera la instrucción de la causa penal que se llevó adelante desde una Fiscalía con sede en los Tribunales de Azul. Pero después fue excarcelado y al debate llegó en libertad.

Desde la Fiscalía que representó al Ministerio Público en el juicio se dio por acreditado que el hecho que le atribuían al jubilado había ocurrido durante el mes de julio de 2011 en una vivienda de la vecina localidad.

En ese contexto, la Acusación sostuvo también que el imputado había atacado a golpes a la joven víctima. Y que después -señaló en el fallo la jueza- “abusó sexualmente de la misma, accediéndola en forma carnal”.

Además, a consecuencia de lo que se creía había sido lo que a escala penal fue considerado un “abuso sexual con acceso carnal”, la denunciante había quedado embarazada y tuvo una nena. La menor, posteriormente, fue entregada en adopción por su madre biológica, según se había mencionado también en la resolución.

El acusado y finalmente absuelto, según lo que señalara en el debate la mujer que lo denunciara, es “primo de su padre” y el “esposo de su tía fallecida”.

De acuerdo con el relato de la joven, era habitual que fuera a limpiarle la casa después de que su tía falleció. Y en esas circunstancias, según denunció, se produjo ese supuesto abuso sexual que finalmente no quedó probado en esta primera instancia.

Sin que ella lo denunciara inmediatamente, cuando supo que estaba embarazada viajó a Buenos Aires. En un centro asistencial de la Capital nació su hija, la que luego entregó en adopción en una personas que conoció por intermedio de una amiga suya.

Absuelto

Pero a diferencia de lo propuesto por la Fiscalía, que había formulado la imputación contando con la versión de la denunciante, de otros testigos y de distintas pruebas -entre ellas el análisis de ADN que demuestra que la menor que la mujer tuvo es hija del jubilado que fue absuelto en este juicio-, para la jueza Raverta no fue posible dar por acreditado el hecho en los términos que lo sostuvo la Acusación.

Para llegar a esa conclusión la presidente del Tribunal 2 tuvo en cuenta los dichos, incorporados durante la instrucción de la causa y escuchados también en el juicio, “de numerosos testigos que dan una versión diferente de lo sucedido. En  particular, en cuanto a la relación que existía entre la denunciante y el imputado y a la periodicidad con que se veían”.

Esas versiones, distintas a la sostenida por la denunciante, ubicaban a la joven como manteniendo una relación sentimental con ese hombre al que después acusó de haberla violado y dejarla embarazada.

Al respecto, testigos afirmaron que solían ver en Cacharí a ambos protagonistas de esta historia -después de que el hombre quedara viudo- y que “tenían una relación de pareja”, ya que “andaban de novio desde años atrás”.

En ese mismo contexto, declaraciones de otros testigos indicaban que era habitual ver a ella en la casa del hombre; del mismo modo que en varias ocasiones los vieron de la mano caminando por la calle y hasta besándose en una plaza “en actitud de pareja normal”.

“El Particular Damnificado pretende desacreditar los dichos de los testigos de la Defensa, señalando que sólo refieren comentarios de pueblo, cuando de la lectura de los mismos se desprende que más que simples comentarios relatan hechos concretos, como que los veían abrazados, de la mano, besándose”, escribió la jueza Alejandra Raverta en otro tramo de la resolución de este juicio.

“No he advertido en dichos testigos motivos para apartarse de la verdad. Ninguno de ellos manifestó tener algún grado de enemistad con (la denunciante). Por el contrario, la mayoría eran familiares suyos. Me resulta llamativo que tantas personas se hayan puesto de acuerdo para poner en tela de juicio sus dichos”, sostuvo también la titular del TOC 2 para después pronunciarse a favor de la absolución del jubilado acusado, al “no haberse acreditado fehacientemente el hecho propuesto por la Fiscalía”.

El dato

Como un modo de preservar los datos filiatorios de la mujer que se convirtiera años atrás en la denunciante del hecho que fuera materia de este debate, la identidad del hombre absuelto en el juicio no se reveló. Sólo se informó que se trata de un jubilado que tiene 68 años y es oriundo de Cacharí.

 

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