ORGULLO LOCAL

Julieta Bongiorno: La azuleña que está trabajando con Eugenio Cuttica

Obtuvo su título de Profesora en Artes Visuales en la Escuela de Bellas Artes de Azul el pasado año. Tenía su taller para veinte y siete alumnos en esta ciudad hasta que envió a una página web del reconocido artista una fotografía de una de sus obras que le cambió la vida. La convocaron ante 720 solicitudes enviadas y quedó seleccionada. Ahora está trabajando con él. Un repentino cambio de vida. 

La azuleña Julieta Bongiorno junto a Eugenio Cuttica. Este medo habló con la joven quien destacó la importancia de trabajar con él.
GENTILEZA JULIETA BONGIORNO
<
>
La azuleña Julieta Bongiorno junto a Eugenio Cuttica. Este medo habló con la joven quien destacó la importancia de trabajar con él. GENTILEZA JULIETA BONGIORNO

La azuleña Julieta Bongiorno se recibió el año pasado de Profesora en Artes Visuales en la Escuela de Bellas Artes de Azul y realizó una obra escultórica que la tituló “A3DN” a base de hierro y lana. Hasta hace más de un mes contaba con su taller y dictaba clases en esta ciudad.

A través de una página web del reconocido artista contemporáneo que cuenta con una vasta trayectoria de treinta años, Eugenio Cuttica, quien convocaba a asistentes, envió

una fotografía de su obra. Para su sorpresa quedó seleccionada ante 720 solicitudes más. En principio Bongiorno no lo podía creer, hasta que viajó a Buenos Aires, y ahora, está trabajando con él. Comenzó a trabajar hace un mes junto a diez asistentes más.

EL TIEMPO dialogó con Julieta, quien contó en detalle la experiencia que está atravesando.

Un poco sobre la azuleña

En diciembre de 2016 la azuleña Julieta Bongiorno concluyó la carrera de Profesorado en Artes Visuales con orientación en Pintura en la Escuela de Bellas Artes “Luciano Fortabat” de Azul. El último año de carrera investigó sobre su propia historia, y por qué espontáneamente salían arabescos en sus cuadros. Eso derivó a saber que era una heredera del arte del fileteado.

Además su bisabuelo fue uno de los pioneros del arte, y transmitió todos sus conocimientos a su hija, la abuela de Julieta. Allí empezó una historia que todavía rueda y que ella está dispuesta a no frenarla, sino potenciarla.

Ese último año realizó una obra escultórica llamada “A3DN”, a base de hierro y lana. Según explicó “los tres hierros entrelazados representan a cada generación, y se encuentran entrelazados de forma tal, que se visualiza un solo recorrido. Para poder acortar las distancias de época, ya que mi bisabuelo desarrolló su actividad artística en la década del ’30, le coloqué luces ultravioletas y una pintura especial que brillara con las mismas al momento en que la luz se apagara. Esta nueva tecnología simboliza mi época contemporánea. ¿Por qué cuento todo esto? Porque esta obra fue la que me llevó a trabajar en Buenos Aires, en el Central Park, y con Eugenio Cuttica. Vivo en Castelar (Bs. As.), con mi abuela. Tomé la decisión de abandonar el Taller Yacumama en Azul, que se encontraba en Rivadavia 397 (todavía sigue el mural) y a mis 27 alumnos, para poder vivir una experiencia única. Me levanto a las 5:30 de la mañana y vuelvo a las 20:00 de la noche, trabajando 8 horas por día y 4 horas de viaje. Pero eso no es peso, cuando una energía mayor te impulsa a seguir manteniendo el esfuerzo, para poder cumplir los sueños”.

“Sospeché que ese llamado podía ser una broma”

 

-¿Cómo surgió la idea de participar en este concurso?, ¿Qué fue lo que la impulsó e implicancias?.

-Eugenio Cuttica publicó en su página que necesitaba asistentes para su taller. Que se debía enviar obras realizadas, nombre, apellido y formación académica. Yo, sin pensar en todo lo que podría pasar, mandé mi obra “A3DN” por fotografía, pero sin esperanzas de un mínimo llamado. A los tres días me llamaron. Yo estaba confundida. No había hablado con Eugenio, sino con Sebastián su asistente, y por un momento sospeché que ese llamado podía ser una broma y que la página donde mandé la información era todo una farsa. Mi gran compañero de vida fue una de las únicas personas que me apoyó, confió en mí, y me acompañó a Buenos Aires. Dejó su trabajo y tomó el micro conmigo. Casi sin hacernos ilusiones y pensando que no nos íbamos a encontrar con ningún tipo de taller ni nada que se le pareciera. Cuando estábamos llegando y vimos toda una manzana enorme de tres pisos pintada de colores que decía en las calles “Distrito de Arte”, “Central Park” ¡Imaginen mi cara!. Cada vez nos íbamos acercando más, subiendo ascensores, escaleras…y…llegamos…tocamos la puerta, y… ¡Eugenio Cuttica! De traje con sus 2 metros de altura casi, y una presencia intimidante. “Hola, vos sos Julieta?”. Con mi mejor cara de miedo, nervios y sorprendida dije “Mm… Si…” .-Vení pasa, me dijo. Yo por dentro no les puedo explicar lo que sentía: ¡¡Guaaauuuu! Todas las obras que había visto expuestas en el 2015 en su muestra en el Museo de Bellas Artes en Buenos Aires, donde exponen los grandes artistas, las tenía al alcance de mi mano!. Las podía tocar, podía ver sus pinceles y acrílicos, estaba ahí y no estaba a la vez… era un sueño!. Comencé a trabajar hace un mes junto a 10 asistentes más. Hoy en día pudimos seguir en este desafío a cumplir solo 4. Pareciera un juego de gran hermano, porque Eugenio es un artista con mayúsculas, un artista con todo calculado, y un nivel de percepción que va más allá de lo existencial. Es especial, único, tiene un poder que pocos artistas lo tienen. Cuenta con varias teorías filosóficas y muy interesantes que no puedo expresar aquí por su extensión. Nos está formando como artistas, es mi Maestro, y entre charlas nos cuenta que empezó también como nosotras, siendo su Maestro el gran artista plástico Antonio Berni, y Eugenio su asistente.

Bueno, y así empezó mi gran estadía en Buenos Aires. Con miedos, extrañando mi lugar, mis cosas, pero segura de lo que estaba haciendo.

-Proyectos a corto plazo

-Por ahora tengo pensado cumplir con el objetivo del trabajo, que es terminar las obras para la nueva exposición de Eugenio. Él quiere que nosotras seamos artistas, y está dispuesto a darnos todas las herramientas necesarias para llegar a eso. En este momento estoy desarrollando bocetos para mi próxima exposición individual, todavía no sé donde porque no la he presentado en ningún museo, pero cuando esté lista la haré conocer. Va a tratarse de una serie donde seguiré representando esta genética artística que trasciende en mí, y que me gustaría expresar en disciplinas como pintura y escultura, sumando instalaciones. Me imagino la exposición y el museo con todas las luces apagadas, y que los espectadores vean las obras brillando con luz ultravioleta.

 

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *