La Agrimensura

 

La Agrimensura fija límites territoriales, tanto en el campo como en la ciudad. Antes de nacer cada pueblo, o crecer cada ciudad, alguien tiene que delimitar las tierras para convertir un territorio infinito en un espacio con dimensiones propias. En toda obra civil o emprendimiento inmobiliario, primero se necesita un agrimensor que delimite el terreno sobre el que se va a construir.

La organización del Catastro es una actividad más de la agrimensura, que a partir de la registración de bienes que son objeto de derechos territoriales, le permite a los poderes públicos y personas con interés legítimo conocer y resolver diversas cuestiones como, por ejemplo, si los inmuebles ofrecidos tienen existencia real, si hay pretensiones territoriales, superpuestas, si la valuación sobre la que se aplica el impuesto territorial es correcta, y sobre todo, si se corresponden los hechos existentes que delimitan el inmueble con las enunciaciones instrumentadas en los títulos de propiedad. Siempre hay caminos, diques, muros de contención, puentes o zonas residenciales para construir, donde los agrimensores están involucrados. Determinan los límites de la propiedad privada y los límites de las distintas divisiones políticas. También ofrecen asesoramiento y datos para los sistemas de información geográfica, bases de datos informatizadas que contienen información sobre las características y límites del terreno.

Esta milenaria profesión es la avanzada del progreso y pilar de una justa contribución y, fundamentalmente, lo que ha de ser en nuestra patria, garantía de la propiedad.

El profesional de la agrimensura es quien resuelve la aplicación territorial del derecho que corresponda.

Esta actividad de antaño, tuvo tal desarrollo que ante la necesidad de crear un ámbito de representación de estos profesionales en la provincia de Buenos Aires en 1985 se sancionó la ley 10.321, que establece el Consejo Profesional de Agrimensura como la entidad para estatal de derecho público que se ocupa del gobierno de la matrícula de Agrimensura, y controla lo concerniente al ejercicio legal de la profesión.

Desde entonces el Consejo Profesional de Agrimensura ha bregado por la creación y protección de todo aquel emprendimiento que procure otorgar seguridad y contribución equitativa a los ciudadanos.

En los últimos años la demanda laboral de los profesionales de la agrimensura registró un importante crecimiento, acompañada por el aumento del tráfico inmobiliario y la expansión demográfica en las ciudades. Se trata de una actividad que ha tomado un impulso sostenido y que se posicionó entre las de mayor salida laboral con un creciente rol social.

La agrimensura tiene un campo de acción múltiple y variado. Sus profesionales no sólo fijan límites territoriales, delimitando el terreno para el desarrollo de futuros proyectos en toda obra civil o emprendimiento inmobiliario, sino que también intervienen en la relación del derecho en las operaciones técnicas de la mensura y/o división de la propiedad inmueble en propiedad horizontal, entre otras muchas tareas que pueden realizar.

Cuando esta tarea se ejecuta correctamente por quienes tienen autoridad científica técnica y habilitación legal para hacerlo, los límites resultan así bien establecidos y la paz social en consecuencia, está asegurada.

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