EL TARIFAZO EN LOS CLUBES DE AZUL

La boleta llega tan mal que te condena

Básquet en Chacarita. El doble desafío de los clubes: afrontar el tarifazo sin menoscabar su función social. Ruben Gil. Gastón Aloy. Graciela Blanco. Marcelo Schwab.
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Básquet en Chacarita. El doble desafío de los clubes: afrontar el tarifazo sin menoscabar su función social.

EL TIEMPO entrevistó a dirigentes de Deportivo Azul, Alumni, Estrellas y Chacarita y les propuso analizar las consecuencias en esas instituciones (y, de alguna manera, vociferar una situación común a casi todos los clubes azuleños) de los desmedidos aumentos de servicios promovidos por el gobierno nacional. Mucha bronca, igual medida de incertidumbre y una necesidad compartida: no detener el motor deportivo y social que les da razón de ser. ¡Vamos los clubes!

 

Por Silvio Randazzo, de la Redacción de EL TIEMPO

Los clubes cuentan su condena, la que deben padecer por el fracaso de quienes imponen las políticas sociales. Ese cúmulo de voces, de alguna manera es un tango, al menos desde la óptica estereotipada que confirma que éste siempre llora. Los clubes están penando, sí, con bronca, preocupación y mucha incertidumbre.

El lunes último publicamos un informe basado fundamentalmente en testimonios recientes de Claudio Rial, el presidente de la Unión Nacional de Clubes de Barrio, alusivos al aumento (que rondaron entre el 800% y el 1000%) desmedido en los valores de las tarifas de luz, gas y agua. “Es un problema preocupante este aumento, los tarifazos en los servicios de consumo. Porque muchos clubes van a empezar a cerrar en los horarios donde más trabajamos, que es a partir de las 6 de la tarde, porque no podemos pagar las tarifas, de luz, de gas, de agua, por el aumento que hubo. No tengo duda que algunos clubes van a empezar a cerrar”, enfatizaba Rial en declaraciones citadas en dicho informe.

El titular de la UNCB también abordaba el descuento promovido por el gobierno nacional, medida que catalogaba como “algo ilógico: hablamos de 800, 1000 por ciento de aumento en algunos impuestos, y nos da una ayuda de un 40 por ciento sobre la energía eléctrica solamente. Y no es sólo eso: se lo va a dar a los clubes que puedan estar anotados en un registro único, que lo está haciendo la Secretaría de Deportes, y donde te piden número de CUIT, cuenta bancaria”.

Pero ese informe necesitaba completar su razón de ser en EL TIEMPO y esto sucedería cuando se convocara a los clubes azuleños (al menos a algunos de ellos, portavoces aquí de todos) a ofrecer su testimonio sobre esta coyuntura tan preocupante. Cuatro dirigentes fueron entrevistados –con idénticas consignas– para que hagan visible la afección que las entidades que representan reciben merced a los aumentos citados. Cuatro dirigentes de cuatro clubes diferentes, con matices diversos, que los lleva a amortiguar, no obstante la enorme cantidad de puntos en común, el tarifazo de maneras distintas.

Tres presidentes: Marcelo Schwab, de Deportivo Azul; Gastón Aloy, de Chacarita Juniors; y Graciela Blanco, de Estrellas de Juventud; y un vicepresidente: Ruben Gil, de Alumni Azuleño, respondieron a las inquietudes periodísticas. A la espera de lo que pueda acontecer con el per saltum presentado por el gobierno nacional ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, esgrimido en pos de desactivar los amparos que están frenando, en varias provincias y municipios, los aumentos (en este caso puntual, los de gas), los dirigentes vernáculos empardaron consideraciones en algunos temas puntuales: lo dañino de las nuevas cifras, el atentado que significa para la vida deportiva de cada institución, lo engorroso y exageradamente burocrático que resulta gestionar la tarifa social anunciada como paliativo por la Secretaría de Deportes de la Nación (algunos de los dirigentes confunden con una alternativa de la CEAL) que encabeza Mac Allister, el peligro latente de reducir sus actividades.

Si bien los porcentajes promovidos por el gobierno que encabeza Macri han sufrido algunos vaivenes judiciales, gracias a los amparos que trabaron los desconsiderados aumentos, la posibilidad de que definitivamente se apliquen  está latente (el gobierno está afectado laboriosamente a consumar esto). Es esa lastimosa posibilidad la que envalentona este nuevo informe.

 

–¿Los aumentos han trastocado el curso normal de actividades del club?

–SCHWAB: Todas las instituciones manejamos un ingreso que tenemos per cápita por socio, o generamos recursos –en el caso de Deportivo Azul– por bochas. Estamos utilizando esos recursos para poder pagar parte de lo que nos vino ahora en las boletas tanto de luz, de gas y de agua.

Con respecto al juego de bochas no, pero respecto al movimiento integral del club, que yo lo tengo concesionado y se hacen, todos los fines de semana, bailes en nuestro salón, el concesionario me pasa a informar que realmente ha tenido unos aumentos muy importantes de los servicios que lo están afectando.

–ALOY: Por el momento no, no lo hemos tocado. El tarifazo nos ha afectado muchísimo en cuanto a luz, porque nos ha venido el triple, pero las actividades las seguimos sosteniendo. A los chicos nosotros no podemos decirles “dejen de practicar el deporte porque nos aumentó la luz”. Tendremos que agudizar el ingenio para ver de qué manera podemos llegar a solventar ese gasto, pues estamos administrando miseria en todos los clubes.

–BLANCO: Con respecto a la luz, la última factura que recibimos, la de mayo, prácticamente no nos afectó en nada, fue muy similar a las de los otros meses. De ahora en más, no sabemos. Lo que sí se notó mucho el aumento es en el agua. Para estos dos meses –junio y julio–, nos llegó más de 2600 pesos cada boleta. Para Estrellas es una fortuna; anteriormente estábamos pagando unos 600 pesos.

A otros clubes tal vez los afecta mucho más (Alumni, Athletic, Chacarita), porque tienen otra estructura. A nosotros claro que nos afecta, porque nuestro presupuesto no es como el de esos clubes.

–GIL: Si bien no han sido trastocadas, hemos tenido que corregir algunos temas en cuanto a la luz y a su consumo. Para darte un ejemplo: en la cancha, donde tenemos 24 luces entre todas las torres, usamos una luz por torre para las actividades de la escuela de fútbol.

Nosotros veníamos consumiendo aproximadamente –entre cancha, Parque Chico y sede–, entre 12 y 13 mil pesos; y en el mes de mayo tuvimos que abonar 23 mil pesos. Eso es entre luz y agua. Y gas no tenemos mucho consumo, pero una pequeña cocina que tenemos en el club nomás, de 80 pesos pasamos a pagar unos 700 pesos.

 

–De mantenerse el alcance del tarifazo, ¿qué riesgos corre la función social y deportiva de la institución?

–SCHWAB: El riesgo sería importantísimo. Porque nosotros al socio o al jugador de bochas, al que participa e integra, no le podemos seguir aumentando. Va a estar en la misma situación personal como lo está en la institucional.

Esto viene acarreado a un grave problema que se nos va a presentar en las instituciones; incluso, lo estuvimos hablando en un plenario en la Asociación de Bochas: el tema de los aranceles.  Van a ver clubes que van a tener que dejar de funcionar deportivamente por los costos que tenemos.

Deportivo, por el momento, abonó todas las tarifas, porque no sabemos lo que puede pasar. Sabemos que legalmente no puede haber un aumento de más de un 400% en ningún servicio, lo dice la Constitución, eso está por ley. Pero, bueno…en el país hay una disyuntiva terrible.

–ALOY: Lo último a lo que queremos llegar es a que los chicos dejen de hacer deportes y dejar de darles la contención que, como otras instituciones intermedias, le da Chacarita. En Chacarita, hoy por hoy, alrededor de 500 menores están practicando deportes. Sería tristísimo tener que restringir horas nocturnas de prácticas por el costo elevado de la luz. ¡No lo queremos ni pensar!

Habrá que insistir con quienes corresponda para que revean la medida y que los clubes consigan una reducción en cuanto a esos costos. Entiendo que estas instituciones intermedias que cumplen un enorme rol social (por ejemplo sacar chicos de la calle y darles contención) serían las últimas que deberían soportar el tarifazo.

–BLANCO: Mucho, mucho. Lo de nosotros es simple. Mi postura desde que asumí en el club, cinco años atrás, siempre fue: o queremos un castillo como club o apostamos al fútbol. Al fútbol quiere decir contener a todos esos chicos que tenemos hoy. ¿Para qué vamos a tener casi 200 chicos en un predio jugando entre ellos al fútbol? Era lógico que, en algún momento, Estrellas entrara a la liga, porque si no, tampoco valdría mucho tenerlos jugando entre ellos.

La base es el fútbol, no hay otra vuelta, y eso nos demanda fortunas. Y no tenemos gente que nos apoye en lo económico, como por ejemplo la puede tener otro club que está complicado en plata y le dice a un socio “me vino 2600 pesos de agua, ¿me bancás 2 ó 3 meses?”.

–GIL: En algunas disciplinas y en el servicio que brindamos en el fútbol 5, tuvimos que aumentar un poquito, porque si no, no nos dan los números. Ahora, la mayor parte de la actividad, por los fríos, se está desarrollando en el gimnasio, y en algunas actividades tuvimos que tocar un poco los precios.

 

–¿Qué tipo de medidas son sopesadas en lo inmediato para paliar este aumento?

–SCHWAB: No, en este momento no. Nosotros contábamos con unos fondos de reserva, no teníamos pensado usarlos para este tipo de problema. Estamos viendo qué se resuelve a partir del lunes para después ver qué es lo que vamos a hacer. Pero ahora usamos ese dinero para no quedar en mora.

–ALOY: ¿Sabés qué pasa? En estas instituciones terminás tocando o pidiéndole colaboración extra siempre a los mismos. Y vamos notando que a nivel general, esa gente está cansada de ser siempre la misma la que vayan y le pidan “dame una mano, ayudame”, en cuanto a un bonito contribución, una rifa. Son siempre los mismos y están cansados.

Mucho, mucho como para tocar no tenemos. Estamos esperanzados en que se revea esta medida, eso es lo que necesitamos.

–BLANCO: Somos un club que a los chicos no le cobramos ni una cuota, porque sabemos que es imposible que la paguen. ¿Para qué los vamos a estar presionando con la cuota? Otros clubes cobran cuotas, cobran los viajes, pero Estrellas no puede hacer eso.

Para dar una idea más clara de nuestro panorama: del total de chicos que contiene Estrellas, un 40% aproximadamente no tiene obra social. ¿Qué le podemos pedir? Y desde enero hasta ahora, por las lesiones y una operación que tuvimos que acarrear de manera completa, sufrimos un gasto que nos desbarató. Esos chicos que no tienen obra social, el club debió hacerse cargo de radiografías, resonancias y demás.

El Estado no se da cuenta que entre los 14 clubes que integramos la liga, estamos conteniendo –o absorbiendo– dos mil y pico de chicos. Atrás de cada uno de ellos hay una familia, y atrás de cada familia hay dos o tres más. Como clubes, nosotros hacemos un trabajo, gratis, para el Estado, un trabajo de acción social. Y el Estado no nos ayuda ni siquiera en lo básico, en la cuestión salud, por ejemplo. Estamos como a la deriva. Y el fútbol no te perdona, hay que seguir pagando todo.

–GIL: Mientras podamos seguir aguantando, vamos a seguir así. Hasta ahora nos manejamos, nos hemos organizado para tratar de restringir el consumo. No queremos llegar a suprimir actividades, pero habrá que ver.

En Alumni, entre todas las actividades que tiene en el gimnasio, la escuela de fútbol y las divisiones inferiores, hablamos de casi unos 500 chicos. Si bien exigimos la cuota del socio y en las actividades del club, un pequeño arancel para subvencionar a los profesores. Pero la ganancia del club es casi nula.

 

–¿Han intentado acceder a la tarifa social que promueve la Secretaría de Deportes de la Nación? Si así lo hicieron, ¿qué acceso encontraron en la gestión?

–SCHWAB: Sí, nosotros intentamos…Deportivo Azul tiene todo al día, tenemos Personería Jurídica, la declaración de entidad de Bien Público por la Municipalidad, tenemos todo, todo al día. Pero es tan engorroso, tan complicado… realmente te ganan por cansancio.

Nosotros habíamos empezado a tramitar todo y es imposible. Elevás la documentación y te la devuelven por un punto o una coma, siempre les falta algo. No hay una virtud de querer solucionar el problema, sino más bien de complicarla más. Por ello hemos desistido de tratar de conseguir ese descuento.

–ALOY: Nos inscribimos e hicimos el trámite a través de Internet. Aún no hemos tenido respuesta alguna. No sabemos cómo va a ser la respuesta: si va a venir reflejada en la tarifa o nos tienen que avisar de algo.

No encontramos ninguna traba, es un trámite accesible, pero la verdad es que respuesta todavía no hemos tenido.

–BLANCO: No me quiero equivocar, pero creo que ya estamos todos los clubes dentro de la tarifa social. Lo digo por una carta que mandó la cooperativa a Estrellas. Creo que nos tuvieron en cuenta en eso.

A lo mejor a todos nos pasa, pero cada vez que hay que pedir algo, te piden de todo.

–GIL: Es muy confuso eso también. Estamos enmarcados dentro de los clubes que pueden pedir eso, pero te requieren infinidad de requisitos. Somos un club que tiene todo al día, pero cuando llegás a obtener el certificado de Personería Jurídica, ahí se hace un embudo: nosotros, en octubre del año pasado, presentamos todos los balances ante Personería Jurídica y todavía no hemos obtenido el certificado. No por culpa nuestra, sino por una cuestión burocrática.

Entonces, al no tener ese certificado no podés seguir en el subsidio que da el gobierno para los clubes. Cuando vos empezás a hacer los pasos (que se hacen por Internet), llegás a un punto donde no podés avanzar más.

 

–¿Buscaron abordar esta situación en conjunto con otros clubes de la ciudad?

–SCHWAB: Tuvimos un plenario en la Asociación de Bochas y ahí nos reunimos todos los presidentes de los clubes. Hablamos de lo deportivo y, también, de lo económico y lo institucional. Hemos estado charlando de esperar hasta el lunes o martes y luego sí ver cómo evaluamos, porque estamos complicados.

–ALOY: Nos juntamos con todos los clubes a través de la Liga de Fútbol y también de manera independiente, sin la liga. Fuimos a hablar a la Cooperativa Eléctrica y también se habló en el Concejo Deliberante con los concejales. Todos los clubes de fútbol. Y es todo lo que pudimos hacer, entendemos que hablamos con los dos que corresponde, cooperativa y concejales.

–BLANCO: Hemos mandado cartas al Concejo y ya apoyaron desde ahí este tema, los montos que van a venir. También estuvimos con el presidente de la cooperativa. Hicimos todo esto junto con todos los clubes.

–GIL: Se han hecho tramitaciones en conjunto con todos los clubes y con el presidente de la liga también. Hemos pedido audiencia en el Municipio y se ha ido a la cooperativa también. Es una preocupación mutua entre todos, hubo una mancomunión de todos los clubes en torno a esta cuestión. El caso de Alumni es, quizá, en mayor escala por la infraestructura que tiene. Pero todos los clubes se ven afectados, todos se han movido de la misma manera. Lamentablemente no hemos tenido todavía respuestas favorables de ningún estamento.

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