EN LA PLAZOLETA ALSINA

La comunidad azuleña le rindió homenaje a los caídos y sobrevivientes de la guerra de Malvinas

 

 

 

Un buen marco de público, más allá de las formaciones de tropas militares y de otras fuerzas públicas y una marcada representación de establecimientos escolares, se dio cita en torno del monolito situado junto al palacio comunal. El acto fue presidido por el Intendente Municipal pero el único discurso de ocasión estuvo reservado al presidente del Centro de Veteranos de Guerra “Callvú Leovú”, Juan Pedro Schroh. 

Al pie del monumento que recuerda a los caídos y veteranos de la guerra de Malvinas, situado en la plazoleta Alsina, se realizó ayer el acto oficial a 35 años de la gesta.
FOTOS NICOLÁS MURCIA
El Pastor Raúl Felipe Fernández instó a la comunidad a “poner el pecho a la vida”. El intendente municipal Hernán Bertellys al saludar formalmente al presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Azul “Callvú Leovú”, Juan Pedro Schroh.
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Al pie del monumento que recuerda a los caídos y veteranos de la guerra de Malvinas, situado en la plazoleta Alsina, se realizó ayer el acto oficial a 35 años de la gesta. FOTOS NICOLÁS MURCIA

Un marco de público como otros años no se ha visto acompañó ayer a los veteranos de guerra de Azul, al cumplirse 35 años del inicio del conflicto bélico que dejó numerosas víctimas fatales en el campo de batalla y luego, como consecuencia del estado de desamparo de la sociedad en su conjunto en el que estuvieron los héroes. El acto fue presidido por el Intendente Municipal, acompañado por buena parte de su gabinete, y se contó con la presencia de integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad; Servicio Penitenciario Bonaerense; y una nutrida representación de estudiantes y docentes de escuelas de los niveles primario y secundario.

En la desapacible jornada, con cielo nublado y las lluvias que llegarían recién pasado el mediodía, la actividad dio inicio formal a las 10.02, con el ingreso de Federico Hernán Bertellys y otras autoridades –entre ellas, el presidente del Concejo Deliberante, Pedro Sotille; el titular del Consejo Escolar, Martín Laborda; y la Inspectora Jefa Distrital de Educación, Cristina Seoane-, para dar paso a la entonación de las estrofas del Himno Nacional con la interpretación por parte de la Banda Militar Combate de Perdriel, dirigida por Roberto Raúl Ortiz.

Seguidamente, al pie del monolito que recuerda a los caídos en la gesta en la plazoleta Alsina, contigua al palacio comunal, se colocaron ofrendas florales por parte del titular del Ejecutivo y el presidente del Legislativo; y luego hicieron lo propio integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de Azul “Callvú Leovú”; del Arsenal Naval Azopardo; del Grupo de Artillería Blindado N° 1 “Martiniano Chilavert” y del Regimiento de Tanques 10 “Húsares de Pueyrredón”; del grupo de veteranos continentales; y de la Sociedad Rural de Azul.

Invocaciones religiosas

La ceremonia, que se extendió por espacio de 40 minutos y contó con la presencia de un interesante marco de público, continuó con las invocaciones religiosas que tuvieron a su cargo el Pastor Raúl Felipe Fernández, de la Iglesia Evangélica Asamblea de Dios; y del Vicario de la Diócesis de Azul, José Luis De Pascuale.

En su intervención, el Pastor Fernández sostuvo: “Este homenaje a los caídos en Malvinas que hoy nos convoca habla de amor a la patria. Antes de pronunciar con ustedes el Padre Nuestro, me gustaría pronunciar lo que entiendo por patria. Yo creo que la patria tiene el rostro de esa niña que nos muestra estos días la televisión con su guardapolvos pidiendo pan en un semáforo en rojo y, cuando se pone en verde, se sienta en el cordón de la vereda y hace sus tareas”.

“Los caídos en Malvinas nos han dado cátedra del amor a la patria. Jesús dice ‘que nadie tiene mayor amor que aquel que da la vida por su amigo’. Ellos (los combatientes) dieron la vida resignando su futuro”, agregó.

“Yo creo que la patria –puntualizó Fernández– tiene el rostro de aquel anciano que, cuando pasamos junto a su casa, espera un saludo. Y también quiero hablar de una esperanza que nos da la fe. Aquí hay muchos que creen en Dios y quiero hablar de una esperanza que hay para aquella madre que quedó con sus brazos vacíos; para aquella novia; para aquella esposa que quedó esperando; para aquellos niños que quedaron sin papá; para ellos, hay una esperanza. El Señor Jesús dijo: ‘el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá’. La fe cristiana cree en una vida mejor, en una vida con paz, en una vida sin lágrimas, sin guerras. El Salmo 34 de nuestra Biblia, nos habla de buscar la paz y de seguirla”.

El representante de iglesia evangélica instó a la comunidad a “poner el pecho a la vida”.

“Nuestros héroes Malvinas nos dieron ejemplo de poner el pecho. Con el mayor de los respetos convoco, invito, a que cada uno de nosotros, le pongamos el pecho a la vida. Ellos dieron sus vidas. ¿Qué vamos a dar nosotros por la patria? Demos lo mejor; esforcémonos; tratemos de ser cada día mejores personas. Esto es servir a la patria”, concluyó.

“Las guerras son siempre inútiles”

A su turno el Padre Kelly afirmó que “las guerras son siempre inútiles”.

“Recién miraba la bandera que preside este acto y lo que nos representa. Representa a la patria, a la Nación que formamos, como decía el Pastor. También miraba el documento que recuerda a los caídos y sobre todo miraba a los veteranos que nos recuerda que Malvinas, tanto a los veteranos continentales como los de guerra, no es para nosotros sólo un sentimiento sino una realidad. Es una realidad que camina por nuestras casas, por nuestros patios; la encontramos en nuestro trabajo. Es una realidad que nos mueve a reflexionar”, indicó.

“También pensaba que completa muy bien el cuadro la ofrenda floral que acabamos de poner, que significa nuestro respeto, nuestro amor a la patria, nuestro respeto a los caídos, nuestro reconocimiento a los veteranos. Con estos sentimientos comenzamos esta oración. Dios y Padre nuestro, Señor de la vida: mirá con amor a nuestros hijos reunidos hoy en este lugar; junto a nuestra bandera y el monumento a quienes lucharon y dieron su vida en las Malvinas, en este día tan significativo para nuestra Nación Argentina”, agregó.

El sacerdote afirmó que “queremos hacer memoria de nuestra historia con sus luces y sus sombras; queremos tener presente a los que han ido forjando esta historia, que es nuestra; la de este pueblo que nos has dado en tu Providencia”.

“En esta invocación a Dios, te pedimos por los combatientes que ya no están con nosotros y por sus familias; por sus padres, esposas e hijos, y por todos los seres que lo amaban y aún hoy los extrañan. Te pedimos también por los que quedaron con vida y se distinguen por su heroísmo y que llevan en el presente el peso del sacrificio del pasado. Que, como ciudadanos, en el marco de una sociedad organizada, puedan encontrar el respaldo y el respeto, lo apoye y los honre cada día; que puedan vivir con dignidad; que de algún modo repare el sufrimiento que conlleva toda guerra. Sabemos, Señor, que las guerras son siempre inútiles. Por eso es que, invocándote, rezamos por todos los caídos; dales el descanso eterno y a nosotros haznos constructores de paz y de una civilización donde triunfe el amor. Que el sacrificio de todos ellos nos inspire un profundo amor a nuestra patria y un compromiso de construirla en la libertad, en la justicia y en la paz por Jesucristo nuestro Señor, amén”, finalizó.

“NOS QUEDAN SUEÑOS Y PROYECTOS, Y QUEREMOS LLEVARLOS A CABO”

Juan Pedro Schroh y, en segundo plano, parte de los ex combatientes de Malvinas que forman parte del Centro con sede en la calle Arenales entre Bolívar y 9 de Julio.FOTOS NICOLÁS MURCIA
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Juan Pedro Schroh y, en segundo plano, parte de los ex combatientes de Malvinas que forman parte del Centro con sede en la calle Arenales entre Bolívar y 9 de Julio.FOTOS NICOLÁS MURCIA

“Los ex combatientes y veteranos de guerra de Azul agradecemos por la presencia de todos ustedes acá. Voy a leer algo, pero quiero que se queden con las hermosas palabras que dijo el Pastor (Raúl Felipe Fernández) y el sacerdote (José Luis De Pascuale), que son palabras de fe y de esperanza”. Esas fueron las primeras palabras del presidente del Centro de Veteranos “Callvú Leovú”, Juan Pedro Schroh, cuando ayer se dirigió a los presentes en el acto para expresar el sentir de los ex combatientes que están radicados en esta ciudad.

“Como hoy es el día de los caídos en Malvinas, nosotros homenajeamos a nuestros compañeros caídos y que hoy tenemos ‘presentes’ acá. A ellos les vamos a comentar qué es el ex combatiente hoy. Hoy se cumplen 35 años de la guerra de Malvinas, pero seguimos igual. Hoy, más que para recordar el inicio de la guerra, es un día para homenajear a nuestros caídos. Y qué mejor manera es que tenerlos presentes hoy y comentarles lo que nos acontece. Seguimos teniendo ex combatientes que, por las secuelas de guerra, no logran vivir en paz consigo mismo. No es que no quieren; no pueden. No pueden dar vuelta la página ni mirar para otro lado. Pueden ver; no pueden mirar, pero sí sienten. Escuchan; no pueden oír, pero sí sienten”, comenzó diciendo.

Agregó: “Al contrario de esto, todo al revés, hay políticos –y no generalizo ni digo ‘político’ peyorativamente- que llevan sobre sus espaldas la responsabilidad de legislar, asesorar, ejecutar, proteger, cuidar y guiar de alguna manera a toda la sociedad; también a nosotros. No más a nosotros; también a nosotros los ex combatientes. Muchos de esos políticos no ven ni escuchan; no miran ni oyen siendo que son tantos los sentidos que intervienen en esto de oír, escuchar, ver y mirar. Los alumnos pueden entenderlo bien; los profesores también. Cuánto hubiera cambiado si hubieran oído y escuchado. Cuántas muertes nos hubiéramos ahorrado. Cuántas penas y cuántas amarguras. Pero no somos una población numerosa como para que nos tengan en cuenta y cada vez somos menos. El ex combatiente no es un jubilado. Somos pensionados, sí, pero no nos reproducimos. El jubilado sí y sigue siendo votante. Toda la vida habrá votantes y habrá jubilados pero nosotros no duramos toda la vida. En votos esto es importante: los ex combatientes, más temprano que tarde, desapareceremos de la faz de la tierra. Los votantes no. No tenemos peso específico en ninguna elección; ni legislativa ni municipal ni presidencial. No hago énfasis en alguien en especial. En eso sí estoy metiendo a todos en la misma bolsa. En Azul, de 60.000 habitantes, somos 23 ex combatientes. ¿Somos una fuerza poderosa? No se confundan. Tenemos en claro algo los ex combatientes de Azul: lo que tuvimos que hacer, lo hicimos. Nuestro deber moral estuvo por sobre nuestras obligaciones cívicas y militares. Y no hablo del militar de carrera. Hablo del soldado”.

“Hoy, a 35 años, nos queda el consuelo que hicimos lo que teníamos que hacer en su momento. Escuchando las palabras del Pastor, coincidimos en que hay que ser positivos y no quedarnos sólo con el consuelo. Nos quedan sueños y proyectos, y más que eso: los queremos llevar a cabo, concretarlos”.

“Ya no tan jóvenes, seguiremos de pie por la causa Malvinas, por nuestros derechos, por nuestra soberanía. Nuestra soberanía es sólo una palabra y, por ahora, una hermosa utopía. Significa mucho más. Las escuelas, los adultos y los ancianos que vienen al Centro; la conexión que tenemos con nuestros camaradas de la región, de la provincia y del resto del país; eso es soberanía. Lo que nos da la fuerza para seguir, el empuje y la confianza, son ellos: el veterano de guerra de Malvinas”.

En el momento acaso más emotivo de la ceremonia –más allá del minuto de silencio, que se cumplió con total respeto por parte de los presentes-, Schroh pidió que se respondiera con un “presente” luego que él enunciara el nombre de los ex combatientes de esta ciudad que participaron de la gesta.

“Maguicha, Juan; Almada, Roberto Aníbal; Castillo, Claudio Alberto” y a “los caídos en las Islas del Atlántico Sur; del crucero ‘General Belgrano’ y por los que murieron en la post guerra”.

 

 

 

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