UN MANO A MANO CON MARGARITA STOLBIZER

“La corrupción dejó muchas consecuencias sociales y humanas”

 

 

La actual diputada nacional y presidente de Generación para un Encuentro Nacional estuvo el sábado en Azul. Participó de una charla en un hotel céntrico para hablar sobre su reciente edición de “Yo acuso”. Participó de una conferencia de prensa y además ofreció dos entrevistas exclusivas, una de ellas con este matutino. “Es mucha la gente que, como consecuencia de la corrupción, en los últimos años se quedó sin vivienda, se mata en las rutas que no se terminan. Uno de los saqueos más grandes es en la obra pública”, afirmó en la nota donde la acompañaron Omar Duclós y Claudio Molina. 

 La diputada nacional firmó varios ejemplares previo al desarrollo de la charla que ofreció. “Creemos que es un momento muy bueno de la Argentina para aprovechar y convocar a un diálogo político, social y que todos nos pongamos esto en la unidad de objetivo para terminar con la corrupción”, afirmó Stolbizer. La edición que la legisladora del GEN presentó el sábado en Azul. El salón de un céntrico hotel albergó la disertación de la autora de “Yo acuso”. Margarita Stolbizer en diálogo con EL TIEMPO, acompañada por Claudio Molina, Omar Duclós y Omar Norte. FOTOS NACHO CORREA
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“Creemos que es un momento muy bueno de la Argentina para aprovechar y convocar a un diálogo político, social y que todos nos pongamos esto en la unidad de objetivo para terminar con la corrupción”, afirmó Stolbizer.

Por Augusto Meyer de la redacción de EL TIEMPO

Margarita Rosa Stolbizer de Laprovittola nació en la localidad bonaerense de Morón, el 17 de marzo de 1955. La política y abogada es actualmente diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires y preside el Partido GEN (Generación para un Encuentro Nacional), el cuál fundó en 2007 tras abandonar la Unión Cívica Radical, espacio donde comenzó su militancia en la Juventud y formó parte, en los años 90’, de la Corriente de Opinión Nacional, línea interna liderada por Federico Storani. Para las elecciones presidenciales de 2015, se presentó como candidata a Presidenta por la alianza Progresistas luego que el socialista Hermes Binner bajara su candidatura. La fórmula con Miguel Ángel Olaviaga obtuvo el 3,47% de los votos en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). En las generales, apenas alcanzó el 2,51%.

Stolbizer ha realizado denuncias contra integrantes de la administración kirchnerista, a saber:

Causa Hotesur: En noviembre de 2014, luego de una investigación del programa Periodismo para Todos, Stolbizer presentó una denuncia penal para que se investiguen las irregularidades vinculadas con la empresa Hotesur S.A., el incumplimiento de normas de inscripción y publicación en la Inspección General de Justicia. Después amplió su denuncia contra la entonces presidenta de la Nación por la titularidad de acciones y un posible lavado de dinero.

Caso Lázaro Báez: En enero de 2015, Stolbizer realizó una denuncia sobre una “presunta asociación ilícita fiscal” entre Lázaro Báez y Ricardo Echegaray, entonces titular de la AFIP ante el Juez Casanello, por la supuesta utilización de facturas apócrifas para evadir dinero a través de una red de empresas de Bahía Blanca.

Los Sauces: En abril de 2016, Stolbizer realizó otra denuncia contra Cristina Fernández por un posible lavado de dinero, falsificaciones de documentos públicos y violación de la ley de Sociedades en la empresa Los Sauces S.A. La denuncia sostenía que la empresa “habría sido usada para cobrar precios por encima de los de mercado por otros alquileres y ventas de inmuebles”.

Cajas de seguridad: En junio de 2016, Stolbizer realizó otra denuncia contra la familia Kirchner, y los acusó de ser una asociación ilícita, al punto de calificar a dicha familia como “la cabeza de la banda”, vinculando a la ex presidenta como “la jefa de una organización delictiva vinculada a la obra pública”.

“El libro es una convocatoria para que no nos vuelva a pasar”

-Está llevando adelante una recorrida que la tiene muy activa en las redes sociales y los medios de comunicación…

-Es un año para consolidad nuestro perfil, nuestras ideas, por supuesto recorriendo la provincia. Omar (Duclós), como presidente de nuestro partido en la provincia, ha organizado una serie de giras y estamos cumpliendo casi con todas las secciones electorales. En cada oportunidad lo hacemos tratando de dar una discusión no sólo hacia adentro sino hacia afuera, preparar y capacitar, porque aspiramos a formar un espacio de discusión más amplio de construcción de poder para cambiarle la vida a la gente, porque eso es la política en definitiva. Hemos agregado si se quiere el epílogo de una tarea que venimos desarrollando de investigación, que es el libro y aprovechamos la oportunidad para hacer la presentación de esto que va en el sentido de lo que planteamos hace muchos años como parte de nuestra identidad del GEN, que es el diálogo. Creemos que es un momento muy bueno de la Argentina para aprovechar y convocar a un diálogo político, social y que todos nos pongamos esto en la unidad de objetivo para terminar con la corrupción. La corrupción le ha hecho mucho daño a la Argentina, ha dejado muchas consecuencias sociales y humanas. Creemos que desde el diálogo hay que contribuir a un pacto para el ‘nunca más’ de la corrupción. Es lo que intentamos, que esto sea una convocatoria para eso.

-¿Por qué la idea de plasmar la investigación en un libro?

-Me pareció que teníamos que llevar al libro el testimonio de lo que habíamos empezado a averiguar para que se supiera. Por eso el libro tiene esa invocación que es en la búsqueda de la verdad y la justicia. Cuando empecé a escribir el libro la idea era contar un poco lo que había sido el proceso de Hotesur, que es como yo empecé la investigación de una manera casi casual. Lo que quería era relatar eso. Después me fui convenciendo que en la medida que lo que se había instalado era un modelo de negocios que excedía mucho al tema del hotel o de la actividad hotelera a través de la cual recibían los retornos de los empresarios beneficiados por el Estado, lo que hace el libro es describir ese modelo de negocios un poco más integral y la forma que se fue gestando todo ese modelo que al mismo tiempo es autoritario y corrupto. El libro, más que el relato de lo que pasó, es una convocatoria para que no nos vuelva a pasar.

Algunos de los contrastes “argentos”

-Hoy se ven en Argentina realidades groseras. Por un lado los bolsos de José López o el dinero contado en la financiera La Rosadita y, por el otro, un conurbano donde mucha gente la está pasando muy mal; cada vez peor ¿no?

-Exactamente. Eso es lo que nosotros planteamos. La lucha contra la corrupción no tiene solamente un sentido moral; tiene sobre todo un sentido social y esa es la convocatoria que hacemos: a mirar el problema de la corrupción desde los ojos de las víctimas. Es mucha la gente que, como consecuencia de la corrupción, en los últimos años se quedó sin vivienda, se mata en las rutas que no se terminan. Uno de los saqueos más grandes es en la obra pública. Cuánta gente espera aquí, en esta zona sin ir más lejos, la realización de una ruta que nunca se termina (Autovía de la Ruta Nacional N° 3) y que evitaría muchas muertes. Lo mismo pasó con el tren y en muchas otras áreas; lo que falta a muchos para poder vivir más dignamente para no perder a sus familiares en un accidente de tránsito o en una tragedia como la de Once, es la plata que se llevan los corruptos. No han sido neutros en términos económicos para la Argentina estos niveles de corrupción porque un empresario que sabe que tiene que pasar por un mostrador a dejar una coima, elige ir a invertir en otro país donde la economía es más sana y hay reglas de juego e instituciones porque acá, al mismo tiempo que saqueaban y se quedaban con el dinero para beneficio personal, destruyeron las instituciones. Eso se permitió también en la medida que la grieta que dejan las instituciones es por donde se cuela el crimen organizado.

-Son varios los dirigentes que hablan de corrupción en la era kirchnerista. Sin embargo, Cristina Fernández le ha contestado únicamente a usted…

-Sí. Yo me pregunté bastante por qué era de esta manera y ella, creo que sin querer, es la que me terminó dando la centralidad que hoy tengo; sobre todo en la calle, cuando la gente me identifica a mí como la persona que fui en contra de ella. En realidad se han hecho muchas denuncias contra distintos funcionarios. No había ninguna contra ella en particular y las dos denuncias que yo hice, que son Hotesur y Los Sauces, son sociedades que ella declara como propias y por lo tanto mis denuncias van al corazón de la familia y del poder, que es ella misma. La otra cuestión es que atrás de una denuncia de un hecho delictivo lo que hicimos fue desnudar ese modelo de negocios y de corrupción que la puso en evidencia, le derrumbó el relato. Porque no solamente robaban sino que también engañaban a la gente con el relato y nosotros la obligamos a que un día tuviera que salir a explicar que cuando se levantó el “cepo” cambiario corriera a comprar dólares, por ejemplo. Eso también derrumbaba el relato y creo que fue lo que más la enojó.

El desgaste del crédito de la actual gestión

-Falta mucho por hacer en Argentina y el gobierno actual se ha equivocado bastante en estos primeros meses, pero ¿qué se le dice a la gente que necesita algo hoy: vivienda, empleo…?

-Nosotros tenemos una visión crítica de esos errores que el gobierno viene cometiendo, sobre todo porque desperdicia la condición del crédito que la sociedad le estaba dando. La gente tenía mucha necesidad de que el gobierno cambiara y que, quienes están hoy, dieran muestras efectivamente de lo que son respecto de los anteriores. Creo que estamos en un mejor contexto que tiene que ver con que hay un clima de diálogo, de discusión. El gobierno debería institucionalizar el ámbito de diálogo, por ejemplo con un Consejo Político, Económico y Social porque eso es lo que permite discutir otras cuestiones. En los tres problemas principales de la economía, que son la inflación, el estancamiento económico y la pobreza, estamos igual hoy que hace ocho meses. El problema es que el Gobierno generó una expectativa muy desmedida sobre el segundo semestre y ni la inflación baja mágicamente ni las inversiones vienen por un acto de magia. Hay que crear las condiciones para que efectivamente se puedan ir dando esos cambios. Nosotros estamos en una posición que es colaborar con el gobierno pero al mismo tiempo exigirle, marcarle los límites y las diferencias, y eso es lo que intentamos hacer. En ocho meses es imposible que ellos puedan resolver los problemas que heredaron. Lo que necesitamos es que ellos digan cómo y cuándo se van a ir resolviendo, pero sobre la base de un plan serio y concreto, y no que terminemos siendo espectadores de la improvisación que hay para tratar algunos temas que deberían haber tenido resueltos bastante antes. Tengo la convicción de que así como que estamos hoy mejor que hace un año atrás, la situación va a tender a mejorar porque Argentina tiene recursos y capacidades en condiciones para sostener una crisis económica. La situación de Brasil nos viene complicando bastante porque es nuestro principal socio comercial; hay que esperar que ahí la situación también vaya cambiando. Esperamos que el año que viene, en la medida que estos indicadores –pobreza, inflación y estancamiento económico- puedan ir mejorando, se van a poder ir resolviendo algunos problemas que la gente tiene en su vida cotidiana. Y también resolverlo en términos institucionales porque como decía antes la corrupción no ha sido neutra para todo esto, por lo cual creo que la recomposición de los manejos de los recursos públicos –la discusión que se va a dar en los próximos días en el congreso con el presupuesto-, esperamos que el gobierno cumpla en eliminar los súper poderes y que el Congreso recupere sus atribuciones para discutir la asignación de los recursos. Esto nos depararía para el año que viene una mejor distribución de los recursos públicos.

-Una vez más la provincia de Buenos Aires es un caso distinto a otros en cuanto al manejo del Gobierno…

-Sin ninguna duda que la Gobernadora Vidal ha tomado sobre sus espaldas un desafío enorme porque la provincia viene con déficits estructurales muy graves que son institucionales, políticos, económicos, sociales. Nosotros intentamos también ahí colaborar porque nos parece que es una persona que merece el apoyo de nuestra parte y que obviamente la provincia también lo requiere. (La provincia de Buenos Aires) tiene sus particularidades; sin embargo a nosotros no nos gusta decir que la provincia es inviable o, como dicen algunos, que la provincia es el problema de la Argentina. Sigo pensando que la provincia de Buenos Aires es la gran solución de la Argentina por las capacidades que tiene y porque aporta nada menos que el 40 por ciento de la riqueza total nacional, pero a veces romper con esas estructuras que vienen desde hace mucho tiempo –me refiero a las situaciones que todos conocemos, que son las crisis sociales, los indicadores sociales tan altos que hay, porque la provincia tiene los indicadores más altos de pobreza, de indigencia, déficit de vivienda, de servicios de infraestructura- va a demandar mucho tiempo. Agreguemos a eso los conflictos que tiene en términos de las estructuras: policía, servicio penitenciario, el sistema judicial. Hay que tratar de ir aportando para que las cosas vayan mejor.

Desempolvar una vieja ¿utopía…?

-Teniendo en cuenta la concentración poblacional que hay sobre todo en el Conurbano, aquella idea del Presidente Raúl Alfonsín del traslado de la Capital a Viedma, ¿dejó de ser algo posible? ¿sigue siendo una utopía?

-No deberíamos dejar de lado una idea que en su momento tuvo una visión estratégica. Lamentablemente Alfonsín era un presidente que estaba demasiado adelantado a los tiempos y la salida de la dictadura complicó mucho para que se pudiera instalar una discusión que apuntaba a un país diferente. Creo que son cosas que uno siempre tiene que tener en cuenta porque la posibilidad de desconcentrar, de tener un país federal efectivamente y no sólo en la “letra muerta” de la Constitución, tienen que ser para nosotros objetivos que estén en la consideración. No sé si ese (Viedma) es el lugar. Hay que esperar un momento adecuado para eso. Hoy necesitamos constituir las bases de diálogo político y social y en ese marco se podría volver a discutir.

-Imaginamos que cuando sale al interior usted no sólo se distiende sino que toma contacto con el potencial que tiene el territorio bonaerense.

-Así es. A nosotros nos pasa eso. Cuando uno recorre Buenos Aires constata que hay recursos de todo tipo. No solamente es la provincia más grande y rica de la Argentina; la extensión territorial explica por sí sola el potencial que tiene. Me parece también que la provincia refleja una riqueza cultural que no siempre es valorada. Cuando uno llega a los pueblos y recorre las estaciones de tren, los museos, las comunidades, comprueba un potencial cultural que es muy importante también, sumado desde luego a la riqueza agropecuaria. Esta es una característica de la Argentina. Tenemos como recurso más importante a la tierra y por lo tanto lo que debería haber también políticas públicas que apunten a ver cómo optimizamos los recursos en favor de trasladar eso a un proyecto de vida mejor para la mayoría. Hay una discusión retrasada en el país sobre nuestra matriz productiva y una discusión estructural muy atrasada que es la educación. Hay que juntar estas dos cosas para pensar de qué manera la educación tiene que servir a un proyecto de país distinto que aproveche en el buen sentido esos recursos que tenemos.

“Nosotros no coqueteamos”

-Usted ha dicho que no es este año electoral, pero hay dirigentes dentro del Frente Renovador, como Felipe Solá, que le ha pedido que “deje de coquetear”…

-Primera cuestión: nosotros no coqueteamos. Yo no lo hago y ni siquiera estoy en licitación y me incomoda bastante esa cosa de tironeo. Estamos en un año donde trabajamos para fortalecer nuestra propia identidad. Estamos convencidos que somos la única expresión del progresismo y el progresismo tiene una vacancia dentro de lo que es el sistema político. Eso ocurrió, nosotros lo hemos entendido en una elección donde la polarización fue motivada en que la gente quería efectivamente terminar con los que estaban gobernando y que se fueran, y entonces eso definió el voto. Pero el progresismo sigue teniendo justificación y razón de ser y nosotros estamos fortaleciendo esto. El año que viene veremos porque también es cierto que no se puede tener durante mucho tiempo un proyecto en términos políticos y de ideas si no se lo vincula también con un proyecto de poder que permita llevar esas ideas hacia adelante. Nos pensamos como parte de algún acuerdo que permita realmente llegar al poder, pero no estamos definiendo eso este año.

 

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