DE PARCHES Y REMIENDOS

La difícil (pero no imposible) tarea de reorganizar el área de Vialidad Rural Municipal y Talleres

 

 

 

Luis Díaz tomó el desafío de volver a poner en condiciones operativas al sector que tiene la responsabilidad, por ejemplo, de la reparación y mantenimiento de los caminos rurales del distrito. En diálogo con EL TIEMPO, el funcionario –de aquilatada experiencia en el rubro- afirmó que cuenta con el recurso humano y la firme decisión de avanzar en las tareas que son necesarias. Lo que hacen falta son las maquinarias que la comuna tiene, sólo que la gestión anterior las dejó desarmadas y/o abandonadas.

Luis Díaz se desempeña como responsable de la Subsecretaría de Servicios Públicos, Vialidad Rural y Talleres de la comuna. El sucesor de Sergio Spitale dio cuenta de las notables carencias que tiene para realizar su labor producto del descalabro que dejó la gestión anterior. NACHO CORREA El mantenimiento de los caminos rurales parece no haber estado nunca dentro del esquema de la administración de José Inza. No hubo partidas de dinero ni conocimientos aplicados en la materia.
<
>
El mantenimiento de los caminos rurales parece no haber estado nunca dentro del esquema de la administración de José Inza. No hubo partidas de dinero ni conocimientos aplicados en la materia.

El mantenimiento de los caminos rurales del distrito. Uno de los tantos puntos donde la gestión de José Inza hizo agua es precisamente un puntal que la administración de Hernán Bertellys pretende recuperar y potenciar. Y el Intendente fue a buscar a una persona que conoce del tema y que estuvo 12 años a cargo de la Subsecretaría de Servicios Públicos, Vialidad Rural, Urbana y Talleres en épocas de Omar Duclós como jefe comunal: Luis Díaz.

El experimentado trabajador asumió la difícil tarea (pero no imposible) de volver a poner de pie a un sector que la anterior gestión prácticamente devastó: la dejó operativamente hueca, sin máquinas en situación de utilizar, con personal cobrando viáticos aún cuando no trabajaba y una red vial rural en paupérrimas condiciones.

Recién llegado ayer a la tarde de la vecina ciudad de Tandil, donde fueron encontradas al menos dos maquinarias que son propiedad de la comuna de Azul, Díaz se sentó a dialogar con EL TIEMPO acerca de la tarea que tiene por delante: recuperar maquinaria y, por otro lado, reunir elementos de prueba que puedan permitirle al jefe comunal hacer denuncias penales por las groseras anomalías que el Ejecutivo predecesor habría cometido en el área de Vialidad Rural y Talleres.

Cabe señalar que este sector municipal estuvo a cargo, durante la gestión Inza, de Sergio Spitale y el jefe inmediato de éste, el secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos Héctor Bolpe.

A poco de asumir el mandato, Inza no tuvo mejor idea que reubicar a Luis Díaz en la dirección de Turismo –un área completamente desconocida para él-, desde donde fue un testigo más del caos al que la conducción anterior de la comuna llevó al área de Servicios Públicos, Vialidad Rural y Talleres.

Imágenes que espantan

Díaz, en la nota con este diario, dijo que estuvo cuatro años sin ingresar en el predio donde funciona –por convenio con Vialidad Provincial- el área de Vialidad Rural y Talleres, en las avenidas Mitre y Costanera Cacique Catriel. Volvió a pisar ese suelo recién dos o tres días después de la asunción de Bertellys.

“Yo no quiero echar la culpa a nadie ni denunciar a nadie pero hay mucho abandono en la parte vial, tanto de máquinas como de caminos”, describió.

El entrevistado adelantó que no sólo buscará ir solucionando inconvenientes de manera progresiva con las herramientas con las que dispone sino que procurará mejorar las condiciones en la que los maquinistas desenvuelven su labor, especialmente cuando deben permanecer en el campo o a la vera de un camino junto con la maquinaria vial municipal.

Además dijo que, en tren de ir mejorando la atención que demandan esas maquinarias, pretende armar un camión taller para ir a solucionar in situ los inconvenientes mecánicos que puedan surgir, evitando traslados.

Un viaje fructífero

Díaz explicó que el viaje que ayer realizó a la vecina ciudad serrana le permitió corroborar algunos informes que tenía respecto de la presencia en esa población de maquinaria propiedad de la Municipalidad de Azul, así como volverse con el compromiso del inminente regreso a este medio de herramientas que son completamente necesarias.

“Hay una pala que hace cuatro años que está parada en Tandil, una Case 721; una preciosura de pala y acá no tenemos ninguna. También está allá el famoso topador oruga que está desarmado. En el caso de la pala se deben 42.800 pesos y es una máquina de última generación donde la computadora a bordo es como de un auto de carreras. Esa máquina la semana que viene la vamos a buscar porque tiene problemas de electricidad y acá en Azul hay un entendido que, con 10 o 15.000 pesos, la podrá reparar”, dijo.

“Tenemos que armar el parque automotor porque no tenemos máquinas ni gasoil y lo voy consiguiendo como puedo; hace falta mantenimiento y tenemos máquinas que hace seis o siete meses que no se ponen en marcha”, agregó.

Díaz confió que el lunes pasado, el personal que está a su cargo inició el arreglo del camino a Crotto y el de 16 de Julio-Chillar, y definió el estado de ambos trazados como “un desastre”.

 “Pedí fiado aceite para que las máquinas trabajen. El intendente me va a llamar la atención en cualquier momento, pero yo lo que quiero es que las máquinas trabajen. Hay muchas máquinas que vas al taller y las ves desarmadas. Le faltan rulemanes y están tiradas. Es un desarmadero y hay muchos vehículos que no son nuestros, que son de otra área y están ahí”, advirtió.

Tras considerar que no existe motivo para este estado de cosas en el área de Servicios Públicos, Vialidad Rural y Talleres, indicó que “lo que ha habido para mí es falencia en la parte de pago; no se ha pagado a los proveedores como corresponde. Yo he ido a casas grandes que tenía como caballito de batalla porque me ayudaban mucho y el hombre no me echó porque me conoce, pero me dijo ‘a la Municipalidad, no’”.

Tras mencionar que en su sector cuenta con seis camiones, pero andando sólo cuatro, aseguró que con otras áreas de la comuna “nos estamos ayudando para poder salir adelante” y citó, a modo de ejemplo, la cesión de un mecánico para colaborar con el arreglo de los camiones regadores que dependen del Obrador Municipal.

“Culpables de todo”

Díaz lamentó que, cuando la cosa pública no funciona en un Estado municipal, se hacen caer las culpas sobre el trabajador. “Siempre el que paga el pato es el empleado municipal. Nosotros somos ‘los chorros’ y ‘los culpables de todo’ y yo digo que hay que empezar de arriba hacia abajo. A veces hay productores agropecuarios que se aprovechan de la situación y lo hacen incurrir al empleado en un error realizando trabajos extras con la maquinaria municipal”, indicó y aclaró que el común de los trabajadores no estaba cómodo cobrando viáticos sin ir a cumplir con su labor.

“Ahora van a tener que empezar a trabajar. Esto es como un engranaje: hay que echarle X-28 y de a poco vamos a trabajar. Son muy buena gente, trabajadora, y me considero uno más de ellos. Hay muchos opinólogos que dicen que el camino hay que hacerlo de tal o cual manera pero la gente de Vialidad Rural sabe cómo trabajar. Si no le das gasoil, no tienen garrafa en las casillas ¿qué van a hacer?. Eso, sumado a lo que cobran (unos 6.000 pesos en mano más viáticos), esas personas no están en condiciones para trabajar en el campo”, señaló.

Lo hecho y por hacer

En la nota con este matutino, Luis Díaz significó que la tarea de la anterior gestión municipal fue prácticamente nula e ineficaz.

“No hay mantenimiento de caminos ni colocación de tubos y se forman diques cuando el agua se desagota de los campos. Mañana (por hoy) salimos para El Pajonal, donde se han cortado los tubos; cortaremos el camino para solucionar el inconveniente y que la gente pueda volver a pasar. En el puente del AMCA traje la retro del obrador y se pudo hacer un arreglo para que las máquinas puedan pasar por ahí”, significó al referirse a una de las tareas recientes.

“Para mí han trabajado sin dinero y no ha habido tampoco voluntad. Yo no pido para mí pero para el municipio, pido y consigo. Hay que tener voluntad, hay que dar la cara e ir de frente, no con mentiras”, agregó.

Cuando se le pidió una evaluación del desempeño de su antecesor, Díaz mencionó: “A las pruebas me remito. Ustedes saben bien cómo están los caminos..Es un desastre y si la gente no está trabajando y las máquinas no tienen gasoil para trabajar, no se puede hacer un buen trabajo”.

Realzó que no se considera imprescindible a título personal para reacondicionar la red vial rural, pero aclaró que tiene la voluntad de ir hacia un trabajo coordinado y que de respuestas concretas.

“La Sociedad Rural dice que va a colaborar y yo no tengo problema en dar un paso al costado si ellos quieren tomar la posta. Yo voy a colaborar en lo máximo que pueda. El tema del manejo de los caminos es muy delicado, se maneja mucho dinero y por como está hoy el parque automotor, va a salir mucho dinero levantarlo. Yo no soy de alquilar. Arreglemos las máquinas que tenemos la gente; así, vamos a poder salir a trabajar”, afirmó.

Consultado acerca de la cantidad de personal disponible, dijo que “hay, pero en este momento no los puedo mandar al campo porque no hay una heladera sana. Yo cuando me fui dejé todas las heladeras nuevas, con freezer, y hoy en día están todas tiradas en Vialidad. ¿Cómo mando yo a esa persona…?; y si no se queda en el campo, tengo que llevarla y traerla todos los días. Los capataces no tienen vehículo y estaban enloquecidos cuando ahora empezaron a salir conmigo al campo; me dijeron que hacía rato que no andaban recorriendo y no sabían cómo estaban los caminos”.

Profundizó el estado de abandono del área al señalar que “el camión cisterna que yo tenía armado lo destruyeron y está todo tirado; una casilla que se compró nueva durante mi gestión, se rompió el vidrio y quedó tirada en un campo. Me encontré con avispas y es un abandono de herramientas que valen mucha plata”.

Colaboradores se necesitan

Díaz agradeció las muestras de apoyo concreto que está recibiendo a su gestión, como es el caso “del señor Arrastúa, que me pidió permiso para arreglar un camino y le dije que se lo agradecía de corazón. Arregló el camino y puso los tubos. Y el señor Murillo me vino a ofrecer dinero y gasoil y él no sabía que ya le había mandado la máquina para arreglar el camino. Yo no quiero plata; que nos ayuden sí y, si ponen plata, que sea en el municipio y para Vialidad Rural”.

El entrevistado marcó otra relevante diferencia con su predecesor, Sergio Spitale, a quien se le hicieron públicamente ofrecimientos de tosca en calidad de donación que –vaya uno a saber por qué motivo- jamás fue a buscar. “A mí me dicen que donan tosca y la voy a buscar con los dientes. Yo pienso mucho no sólo en el productor sino en el empleado que vive en el campo. Ver al puestero que anda en un autito con los cachos del caño de escape colgando, es vergonzoso. Esa gente no puede llevar a sus chicos a la escuela ni salir en casos de una emergencia. Ni qué hablar de las ‘pobres’ maestras”, advirtió.

En otro tramo del diálogo con EL TIEMPO el flamante responsable de Servicios Públicos, Vialidad Rural y Talleres adelantó que hoy estará supervisando el arreglo del camino Chillar-16 de Julio, una de las tantas labores que Inza se “anotó” como obras finalizadas.

“Se han hecho pantanos, pozos y no terminaron el trabajo e inclusive se han llevado la tosca; hay que averiguar quién se la llevó. Ahí estuvo una empresa privada trabajando pero la tarea no se terminó. El intendente Bertellys fue a poner en funciones al nuevo delegado junto con integrantes del gabinete y ellos mismos lo pudieron comprobar. Pobre gente; cuando llueve, de 16 de Julio no saben cómo salir…”, expresó Díaz.

El vandalismo de una gestión

Díaz se manifestó indignado y molesto por el grado de vandalismo que hubo de parte de integrantes de la gestión –y eventualmente algún empleado afín- en el área.

Preguntado de qué lo llevó a aceptar el cargo, respondió: “La verdad es que tenés razón…a mi edad no es para andar renegando. Tendría que estar tranquilo en mi casa, pero me dolió mucho cuando me sacaron (lo reubicaron en Turismo). Acá estoy. Yo tengo mucha gente conocida y al empleado lo trato como un compañero más de trabajo; no me doy de jefe y al compañero trato de ayudarlo en lo que más puedo. Por eso me responden. A mí cuando me llamaban a las 12 de la noche salía porque ese hombre que está tirado en la ruta, no tiene nada. Estoy pensando continuamente en eso. Yo le compré calefactores a todas las máquinas, acondicionadores de aire, calefón, heladeras nuevas; no quedó nada…ni mesas ni sillas. Esas cosas no son nuestras y las tenemos que cuidar”.

“Lamentablemente las máquinas nuevas, durante la gestión Inza, las compraron cuando yo dejaba Vialidad Rural. Ojalá yo hubiera tenido las cuatro máquinas nuevas y hubiéramos hecho un ‘desastre’…”, señaló.

El funcionario dijo que en el inventario que viene realizando junto con el área de Patrimonio ha descubierto situaciones que demuestran que hubo desidia.

“Las máquinas nuevas llevan un gasoil especial con aditivo. Si se rompe una bomba de gasoil, el repuesto vale 50.000 pesos aproximadamente. Eso es lo que pasó con la Jhon Deere que estuvo tirada nueve meses en Chillar”, aclaró.

“Hubo abandono de persona”

El subsecretario de Servicios Públicos, Vialidad Rural y Talleres admitió que “da bronca y lástima” el grado de deterioro en que se encuentra la maquinaria municipal, “porque es nuestra…y yo laburé mucho”.

“La máquina yo no la dejo abandonada en el camino o en el campo; nunca. Y no sólo eso; acá han hecho abandono de persona. El ser humano es un capital muy valorable y hay que cuidarlo. Esa persona tiene que estar bien en la máquina, es alguien que tiene mucha responsabilidad y no puede no tener la misma categoría de alguien que aquel que está limpiando con un cepillo o una escoba. Es como un camionero o un colectivero”, amplió.

Mientras se reorganiza el área y se ponen en condiciones la maquinaria en situación de deterioro, Díaz dijo que el personal está “contento” porque se ha dispuesto un sector cedido por Vialidad Provincia para matera. “La gente pasa y mira pero no son vagos los municipales. Hay máquinas que están paradas porque no les han dado los elementos y el mantenimiento mínimo indispensable”, aclaró.

EL DATO

En cuanto al cronograma previsto para este año, Luis Díaz adelantó que se trabajará desde la Ruta 226 hacia Cacharí; una cuadrilla hará limpieza de tubos y de alcantarillas desde Ruta 3 hacia 51; y de Ruta 3 hacia camino viejo a Las Flores, además de nivelación y alteo en caminos rurales troncales. Una vez que termine la cosecha, se irá por las labores en la zona alta del distrito.

LAS HORAS POSTERIORES A UNA LLUVIA

Luis Díaz recalcó la importancia de respetar la no circulación, en caminos rurales, de maquinaria pesada hasta que no se cumplan 72 horas posteriores a una lluvia.

“Hay algunos productores, no todos, que salen con los mosquitos a fumigar de un campo a otro y me rompen los caminos. Hay un señor que nunca va al campo y va el día que llueve. Eso es maldad. Después, en invierno tenemos los señores que vienen de Buenos Aires a cazar con las 4×4 y no les interesa si llovió. Los carteles que puse hace cuatro o cinco años atrás y que salieron mucha plata para el municipio los robaron o quedaron los palitos solos”, describió y dio cuenta de uno de los daños que mayor perjuicio genera en lo que tiene que ver con el escurrimiento de la precipitación. “Cuando pasan los acoplados de tres ejes, el balancín del medio pega y rompe el tubo. En cuatro años colocamos 200 tubos; en cuatro años (de la gestión Spitale), no sé si colocaron cinco tubos. Yo pedí tubos; ojalá la contadora (Adriana Guedes, secretaria de Economía y Finanzas) ‘se apiade’ de mí y me permita comprarlos porque acá se va a trabajar”.

Afirmó que “es posible” acondicionar un camino rural para lograr, con un mantenimiento mínimo, que sea transitable aún en días de lluvia.

“En un camino ancho como a Santa Laura hicimos en mi gestión anterior una sola mano de tosca, que era para los días de lluvia; la otra mano es de tierra para los días con buen clima. Estuve ahí el otro día y no sabés cuál es la tosca y cuál la tierra. Se lavó todo y si ves el camino a la 42, te morís…tenés que pasar por el medio del monte. Lo mismo en La Mantequería, donde están tapados los tubos”, advirtió.

Volvió sobre la inoperancia manifiesta de la administración que lo precedió, al señalar que “las dos retropalas municipales están fuera de servicio: a una hay que comprarle la bomba de gasoil y otra quedó abandonada en un campo cuyo propietario compró los tubos y por falta de gasoil la dejaron tirada. Es un abandono de meses y hay máquinas a las cuales no le cambian el filtro desde hace años”.

UNA “MÁQUINA” EN EL OLVIDO MÁS PENOSO

CAPTURA DE PANTALLA DE WWW.DIARIOELTIEMPO.COM.AR

CAPTURA DE PANTALLA DE WWW.DIARIOELTIEMPO.COM.AR

Luis Díaz lamentó el estado de abandono en el que cayó el Torino que fuera utilizado fundamentalmente por el ex intendente municipal Rubén César “Polilla” De Paula. “Ese Torino, cuando yo estaba en Vialidad, en un año lo arreglé todo. Quedó como nuevo: chapa, pintura; estaba hermoso y era un vehículo que estaba para andar. Cuando lo vi ahora me quise morir. Ese vehículo hay que reacondicionarlo y ponerlo como una pieza de museo. Es una injusticia; a ese auto le habíamos puesto gomas, le hicimos el motor y ahora forma parte de un ‘cementerio’ de vehículos. Por lo visto los fines de semana entran algunos chicos y se llevan un faro, se llevan una antena. Así están los vehículos que están pegados contra la Costanera”, expresó el actual subsecretario de Servicios Públicos, Vialidad Rural y Talleres.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *