ENFOQUE

La esperanza de contar con una Argentina a la imagen de Dios

Hoy, a 200 años de aquella histórica jornada es oportuno recordar el carácter, la valentía y la firme decisión de aquellos representantes que firmaron el acta de nuestra independencia.
<
>
Hoy, a 200 años de aquella histórica jornada es oportuno recordar el carácter, la valentía y la firme decisión de aquellos representantes que firmaron el acta de nuestra independencia.

Escribe: Pastor Pablo Andrés Sabatini.

Alianza Cristiana Misionera de Azul 

Hoy a 200 años de aquella histórica jornada es oportuno recordar el carácter, la valentía y la firme decisión de aquellos representantes que firmaron el acta de nuestra independencia. Muchos de ellos eran hombres con valores  cristianos, personas de fe.

El fruto de sus convicciones cristianas quedó plasmado en el mismo inicio del acta que dice: “Invocando al Eterno, que preside el Universo”.

Han pasado 200 años y este nuevo aniversario nos encuentra en una Nación muy distinta a aquella que los congresales soñaron:

– Una Argentina dividida por una grieta absurda, donde hemos avanzado tecnológicamente, pero hemos retrocedido moralmente.

– Nos hemos independizado de todo y de todos, pero lamentablemente nos hemos independizado de Dios.

– En esta Argentina amada y pensada por Dios, le hemos dado la espalda al Eterno, que preside el universo, y no hemos focalizado nuestros esfuerzos en sortear la grieta más importante: el pecado, que nos separa de Dios.

– Hoy los valores fundacionales de nuestra Patria han sido olvidados, sobre todo el temor de Dios Y 200 años después tenemos un país desigual,  donde reina la violencia, la apatía,  la familia se derrumba, los ancianos son olvidados, donde los jóvenes llenan su vacío existencial con drogas, muchos niños están a la deriva…y otros son asesinados antes de nacer.

– Hemos dictado leyes que van en contra de la Ley Suprema: La Biblia

– Los errores que hemos cometido como Nación en estos 200 años debieran enseñarnos y hacernos reaccionar: es hora de volvernos a Dios.

– Si nos volvemos a Dios hay  esperanza. La Biblia dice en 2 de Crónicas 7:14: “Si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra”.

– Hay esperanza de ser aquella Nació  que los patriotas  soñaron. Apoyados en el poder y la misericordia del Señor, esperamos la realización presente y futura de la Argentina que Dios quiere. Una idea de país con base en la justicia, la paz y el bienestar de todos sus residentes. Que Dios levante en nuestro país a quienes con pasión y devoción por la patria se animen a ser  factores de cambio. Los que desde su testimonio, su bien hacer y su fe implanten los valores del Reino. Que cada uno de nosotros estemos dispuestos  a dar los pasos que la Argentina necesita para llegar a ser el país que Dios quiere.

–  Que en este 9 de julio, como en el de 1816 se proclame la esperanza de una Argentina a la imagen de Dios.

Señor, te damos gracias por estos 200 años de nuestra Nación; gracias por aquellos hombres que con valentía, coraje y fe firmaron aquella Acta de la Independencia. Pero hoy, 200 años después no queremos ser independientes de ti, Señor. Al contrario, queremos depender de ti en todo.

Perdona los pecados de nuestra Nación. Te hemos dado la espalda y nos hemos olvidado los principios del Reino.

Perdona los pecados de nuestra ciudad, perdón por el pecado de orgullo, de soberbia, de creernos autosuficientes y no buscar tu rostro y consultar tus planes para nuestro país.

Has de nosotros aquella Nación grande; aquella Nación que pensaste; aquella patria que los congresales  soñaron. Una Nación independiente y soberana, donde el cielo gobierna.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús. ¡Amén!

 

 

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *