DIÁLOGOS CONSTRUCTIVOS EN EL CONCEJO DELIBERANTE 

La Expomiel se muda a Olavarría, pero sólo por este año  

Convocados por el edil de Cambiemos Guillermo Vieta, presidente de la comisión de Producción del Legislativo, estuvieron reunidos el subsecretario de Producción y Empleo de la comuna Juan Arruti e integrantes del Centro de Apicultores. Las partes tuvieron la posibilidad de hacer sus consideraciones y objeciones y, al final, acordaron analizar la posibilidad de realizar la Fiesta de la Miel en Azul antes de fin de año. De cara a la edición 2018 de la exposición, resolvieron empezar a conversar varios meses antes de la fecha en la que se realiza la muestra para contar con la infraestructura necesaria.

La imagen que –bueno sería- fuera un patrón de conducta para la sociedad en general. La posibilidad de dialogar para llegar a consensos. NACHO CORREA
<
>
La imagen que –bueno sería- fuera un patrón de conducta para la sociedad en general. La posibilidad de dialogar para llegar a consensos. NACHO CORREA

EL DATO:

Sólo Roberto Gayani acompañó a Guillermo Vieta en una reunión tan importante como la que hubo anoche en el Concejo Deliberante. Con excepción de Claudio Molina, quien se disculpó por no poder concurrir, llamó la atención la ausencia de alguno de los restantes ediles. Leandro Fissina -secretario del cuerpo- y el abogado Juan Sempé, también participaron del cónclave.

El Concejo Deliberante resultó ayer, una vez más, el ámbito donde se logró un acuerdo por consenso entre las partes, que tuvieron la posibilidad de sentar su posición y ser escuchados en un clima de total respeto, aun cuando existieran disidencias insalvables. Lo concreto es que la Expomiel se hará, este año, en Olavarría. Así lo resolvieron ayer los principales referentes del Centro de Apicultores y -en representación de la comuna- el subsecretario de Producción y Empleo, Juan Arruti. EL TIEMPO, que fue testigo de todo el debate, que se extendió por espacio de aproximadamente una hora, percibió que ninguno de los dirigentes que se sentó a la mesa -convocados por el presidente de la comisión de Producción del Legislativo, el edil de Cambiemos Guillermo Vieta-, está conforme ni feliz ni preocupado por el hecho de “mudar” la exposición a la vecina ciudad. La principal diferencia quizás radique en que, mientras que los apicultores consideran que ya no hay tiempo para hacer un viraje y apostar al desarrollo de la muestra en esta ciudad, del 9 al 11 de junio, el representante del gabinete municipal sostiene que el tiempo remanente alcanza para montar la infraestructura que el evento necesita, en un espacio físico cerrado y bajo techo. A todo esto uno de los fundadores del Centro de Apicultores y, por ende, de la Expomiel, se sumó a la polémica; además de reclamar un rol más enérgico del Ejecutivo, criticó a sus pares productores de miel.

La importancia del diálogo

Para una próxima edición quedará la publicación de algunos de los aspectos analizados anoche en el Deliberativo pero, en lo esencial, se acordó dejar pasar algunos meses de la  edición del año en curso, en Olavarría, para ,en octubre o a más tardar en noviembre, sentarse todos a conversar sobre la infraestructura que demandará la exposición número 31, en 2018. También se acordó la búsqueda de un espacio físico que no sólo sea propicio para albergar la Expomiel. Hace décadas que Azul requiere de un polideportivo o un centro de grandes eventos, y tal vez la polémica originada por la mudanza de la Expomiel a la vecina ciudad sea la “excusa perfecta” para sentar las bases de ese edificio donde se puedan desplegar múltiples propuestas. Una vez que fue dejado atrás el nudo de la discusión, las partes analizaron y convinieron en lo importante que sería, como un gesto de cara a la ciudadanía azuleña, el poder organizar la Fiesta Nacional de la Miel que, entre otras cuestiones, incluye la elección de la Reina Nacional de la Miel y le abre la puerta a la participación de músicos y artesanos con sus puestos de venta.

Guillermo Franco, uno de los integrantes del Centro de Apicultores, pidió que quedara en claro que “nosotros siempre estuvimos predispuestos”.

“Siempre estuvo el compromiso. Dijimos que una vez terminada la fiesta, nos poníamos a laburar. Sucede que venimos de años de golpear puertas y nos cansamos; nosotros tenemos nuestras ocupaciones personales”, agregó el dirigente apícola.

A su turno, entre otras consideraciones, Arruti afirmó que “la sociedad nos castiga porque se está yendo la fiesta de Azul” y, respecto del lugar posible para realizar la muestra, sostuvo: “La ex Curtiduría Azul es un excelente lugar. No será el ideal, pero es el doble de la carpa y en ningún momento les dijimos que le iban a pagar algunos de los costos. Si el Municipio tenía que poner 500.000 pesos, es problema del Municipio, que asumiría el costo. Si había que armar la carpa, armábamos la carpa. Muchachos: no están dimensionando lo que implica llevarse la muestra a Olavarría. Yo creo que, si nos poníamos las pilas, la hacíamos en Azul”.

Otra voz disidente   

Uno de los fundadores de la Expomiel, miembro de la primera comisión del Centro de Apicultores e impulsores de la declaración de “nacional” de la muestra, rechazó los argumentos que los actuales conductores de la entidad esgrimen para justificar el traslado de la Expomiel a Olavarría. Se trata de Julio Piñero, quien aseveró: “La Expomiel empezó en un lugar de reducidas dimensiones, al lado de la Sociedad Rural. Eran siete u ocho stands que fuimos clasificando por rubro: indumentaria, maquinaria, sanidad. Luego la feria se fue agrandando, ya que al principio éramos diez o doce apicultores. La fiesta fue creciendo porque Azul es un lugar equidistante de la provincia y fue la primera en su tipo del país”.

El entrevistado arremetió contra los integrantes de la comisión directiva del Centro de Apicultores al señalar: “No hay un interés azuleño ni patriótico y no dejaron crecer. Y si a algo no lo dejás crecer, vienen otras fiestas a copiar tu éxito y empiezan a pulular en Argentina. Así, hoy existen fiestas de la miel en Puan, Doblas (La Pampa), Maipú (Buenos Aires) y el calendario se llenó de pequeñas fiestas”.

Piñero advirtió que no es casual el éxito que la muestra acredita. “El apicultor termina de vender toda su miel y tiene que proveerse con antelación de insumos para salir después, en primavera, a nuclear y curar. El punto geográfico de Azul sigue siendo estratégico y el momento del año también lo es. La Expomiel también se aprovecha para conocer los avances tecnológicos y otro elemento significativo es la calidad de la miel. Azul tiene muy buenas pasturas y clima templado”, expresó.

Como “un observador y ex integrante del grupo de los fundadores”, recordó que durante la gestión que integró, se tuvo un avance sustancial para el futuro de la muestra. “El 1 de febrero de 1996, por la cantidad de personas que visitaron la muestra –más de 10.000-, por decreto se dispuso que fuese Fiesta Nacional de la Miel. No sé si fue por celos profesionales o qué, pero no me dejaron seguir. Mi idea era seguir difundiendo la fiesta en otras provincias para hacerla crecer, haciendo que nos visiten más expositores y tener una reina por provincia”, afirmó.

“Hay muchísimo lugar” 

En la nota con este matutino, Piñero aseguró que para realizar la exposición “en Azul hay muchísimo lugar”. “No hay argumentos sólidos ni mucho menos para permitir que (la Expomiel) se vaya de Azul. El Municipio, por intermedio del Ingeniero Juan Arruti, le ha ofertado infinidad de veces los espacios para elegir”, agregó y disparó contra los actuales responsables del Centro de Apicultores. “Esto se fundó para ser una entidad sin fines de lucro, pero ahora parece que quieren tener fines de lucro. La Expomiel está íntimamente vinculada con Azul y, como azuleños, nos sentimos identificados con ella”, amplió.

Seguidamente consideró que el Intendente debería posicionarse en un rol más activo y firme para impedir el traslado de la exposición al Centro de Exposiciones Municipal de Olavarría. “El Municipio tendría que conducir la tecnificación de la apicultura y el manejo del producido; es decir, conducir los negocios”, indicó.

Azul, “el marcador de precios”      

Piñero volvió a subrayar el punto vinculado con la relevancia que tiene la Expomiel para la ciudad y la región. “La importancia de la fiesta está radicada en los expositores que vienen con indumentaria y maquinaria, y por el grupo de exportadores que llega a la ciudad para cerrar sus negocios. Azul vendría a ser el marcador de precios de la miel en esta época del año. En febrero o marzo el apicultor hace una primera venta para cubrir los gastos y en esta época, si la venta es importante, termina redondeando sus negocios financieros”, manifestó.

“Desde hace mucho tiempo vienen amenazando con irse de Azul. Yo estuve hace un año ‘abriendo el paraguas antes de que llueva’, pero lamentablemente la predicción se está cumpliendo. No la podemos dejar ir de ninguna manera. No puede el Municipio ser un espectador; tiene que ser protagonista. Si dejamos que la fiesta se haga en Olavarría, acá no vuelve más porque le van a tirar la ‘alfombra roja’”, añadió.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *