ENFOQUE

La fábrica de pobres

 

“Se terminó la luna de miel” bramó el sindicalista de Camioneros Pablo Moyano, y algunos creen que habló por su padre Hugo. ARCHIVO DYN
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“Se terminó la luna de miel” bramó el sindicalista de Camioneros Pablo Moyano, y algunos creen que habló por su padre Hugo. ARCHIVO DYN

Por Luis Tarullo/Agencia DyN

BUENOS AIRES – “Se terminó la luna de miel”, bramó Pablo Moyano y pronosticó una etapa de conflictividad.

Cuando Moyano Pablo y Moyano Facundo hablan, enseguida surge la sospecha -con gran posibilidad de certeza- de que a través de ellos esté hablando su padre, Hugo, el jefe máximo de los camioneros y de la CGT más arisca.

Claro que, así como ocurrió con el mandamás del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, quien advirtió sobre las consecuencias negativas que podría tener una “explosión” del conurbano para Mauricio Macri, muchos colegas de Pablo Moyano tomaron prudente distancia.

No aclares, que oscurece

“Nunca hubo una luna de miel”, aclaró un sindicalista de peso que supo estar al lado de Sergio Massa, y así se colocó en posición equidistante de una rebelión y de una alianza de facto con el macrismo.

Las expresiones de Moyano hijo sonaron destempladas también porque las tres CGT y las dos CTA están en pleno proceso de lobby y presión para lograr cambios radicales en el Impuesto a las Ganancias, para impedir despidos por un año y para que se abra más el grifo de la devolución de fondos a las obras sociales, entre otros objetivos.

Además, hay muchas conversaciones bajo cuerda para morigerar otras situaciones negativas, como el impacto de los despidos en el Estado.

En ese sentido, trascendió que Andrés Rodríguez, el jefe de UPCN, habría estado reunido días pasados durante más de una hora, por supuesto en privado, con el presidente Mauricio Macri.

No se dejó entrever demasiado la agenda, pero los voceros no negaron que el tema de las cesantías y el pedido para satisfacer las demandas sindicales para abortar cualquier posibilidad de conflicto inmediato hayan estado en la mesa.

Algo tuvo que haber ocurrido, no sólo con esa conversación sino con otras, ya que los gremialistas convirtieron repentinamente la anunciada marcha de protesta y reclamos en un acto de recordación por el Día del Trabajador, previsto para el 29 de abril.

Acá también se sospecha de la intervención de Luis Barrionuevo y del histórico y eterno operador político Enrique “Coti” Nosiglia como posibles intermediarios con el Gobierno.

Y posiblemente haya calmado algunos ánimos el probable avance de negociaciones para alimentar las arcas de las obras sociales. Se escuchó estos días que a una de las cuales más se les adeuda es la de los Camioneros. La cifra andaría por varios largos centenares de millones de pesos.

A la “caza” de Pichetto

Es en este marco que los dirigentes gremiales de todos los colores anduvieron por el Congreso tratando de convencer y captar voluntades para sus proyectos.

Primero fue el turno de Diputados y en las próximas jornadas será el del Senado. En la Cámara Alta tendrán una charla especial con el jefe del bloque del PJ-FPV, Miguel Ángel Pichetto. Lo quieren atrapar ahora que está dúctil y en buena sintonía con el gobierno después de su vital apoyo al proyecto sobre los fondos buitres.

Allí le dirán “avalaste esa iniciativa tan sensible e importante para Macri, así que ahora no podés decir que no a los pedidos de los trabajadores”.

Además, los gremialistas no pueden darse el lujo de un respiro ante la continuidad de las negociaciones paritarias, el impacto del fuerte aumento masivo en las tarifas de los servicios públicos, con su inevitable influencia en toda la economía, y el flamante dato sobre la pobreza.

La estadística de la UCA

Entre la herencia recibida del kirchnerismo y la fuerte caída del poder adquisitivo de los ingresos, en los últimos meses aumentó la cantidad de pobres, según los tradicionales estudios de la Universidad Católica Argentina (UCA). La estadística no sólo es importante en términos científicos, sino también políticos, habida cuenta que decir UCA es decir Iglesia Católica.

En síntesis, el trabajo ratifica que alrededor de un tercio de la población está hundido en el estamento de la pobreza.

Al gobierno no le gusta nada esto, pero también debe resignarse a que “la única verdad es la realidad”. Lo que no puede ni debe hacer es resignarse a no hacer nada rápidamente ante este difícil contexto.

De no abordar enseguida la cuestión -esto es, actuar con la misma velocidad con la que aplicó los ajustes sin anestesia-, quedará la irremediable certeza de que la empresa más floreciente de la Argentina sigue siendo la fábrica de pobres.

 

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