ANALÍA RONDINELLI

“La idea es sacarle una sonrisa a la gente o hacer lo que a uno le gusta sin molestar al otro”

Analía Rondinelli, en su expresión se manifiesta la alegría de estar en su ciudad natal haciendo lo que le gusta. La imagen pertenece al pasado sábado cuando esta artista actuó en el Carnaval 2017. Fue muy ovacionada por el público local.
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La imagen pertenece al pasado sábado cuando esta artista actuó en el Carnaval 2017. Fue muy ovacionada por el público local.

Lo destacó, en diálogo con EL TIEMPO la multifacética artista azuleña que reside por temporadas en Europa. Actualmente se encuentra en esta ciudad y participa como malabarista en el Carnaval local 2017, como invitada especial.

 

Analía Rondinelli es azuleña y se formó en un ambiente artístico. Su papá tocaba la guitarra y su mamá es profesora de música, por ello es que desde chica tuvo curiosidad por todo lo relacionado con el arte. Ahora es toda una profesional experimentada con una vida bastante interesante que llena de orgullo a quienes la conocen porque es una verdadera “buscavidas”. Vivió 9 años en Europa y cada 3 años regresa a sus “pagos”.

Actualmente está con una serie de interesantes proyectos profesionales, incluyendo ser la artista invitada como malabarista de la comparsa Bailá Sambá en los Carnavales 2017.

Llegó desde Europa en noviembre y se va en mayo ya que está con muchos proyectos profesionales, como se mencionó anteriormente.

EL TIEMPO dialogó con esta multifacética y agradable persona sobre todas las cosas, quien contó con más detalle la historia de su vida.

 

Emprendedoras si las hay…

En primer término Analía especificó que “terminé el Colegio en Inmaculada en 1998 y me fui a Buenos Aires, terminé la carrera del Profesorado de Educación Física. Aunque siempre me gustó el tema del arte circense, las artes en general, estaba en los coros del colegio, siempre fui muy dinámica”.

Continuó que “en Buenos Aires cuando estaba estudiando tuve como materia gimnasia rítmica y artística y se ve todo lo que tiene que ver con la manipulación de las masas, donde se aprende que el movimiento es el mismo, uno le cambia sólo el instrumento. Cuando terminé la carrera me contacté con gente de Azul que hacía malabares en los semáforos de Buenos Aires y ellos fueron quieren me iniciaron en el arte del circo”.

De la misma manera sostuvo que “posteriormente hice swing con pelotitas, me compré  3 masas, cintas, cariocas y me pasaba horas y horas durante todo 2005 y lo continué haciendo muchos años más. También hice con fuego. Así que era todo muy versátil, quizás hacía en 2 horas 40 pesos o en 15 minutos el mismo dinero. Después con las chicas que me iniciaron en el circo comencé a concurrir a talleres de malabares y acrobacias. Íbamos desde Floresta a Berazategui como hora y 1/2 en colectivo y después un tren para llegar al taller. Y así fui conociendo. Estuve en Buenos Aires haciendo malabares”.

En cuanto a su viaje a España recordó que “mi hermana se fue en 2006 y en 2007 me fui yo a probar suerte aunque ya tenia trabajo allá”.

“En España estuve por Madrid, donde también hacía semáforos, concurría a talleres y me contacté con gente que se dedica a esto, que es con quiénes más aprendes”, precisó.

Continuó “conocí gente enseguida, vendía velas o en temporada de verano dicto, porque lo sigo haciendo, clases de gimnasia”.

En ese sentido ejemplificó que “después de Madrid me fui a Ibiza, allí hacía malabares en conciertos musicales, artesanías, cuidé chicos, clases de natación a los pequeños que son turistas y sus papás me contratan; siempre me las rebusqué”.

Asimismo puntualizó que “hace 9 años que estoy en Europa, estuve, como dije en Madrid y además en Gerona, Barcelona, donde viví 3 años y después en Menorca que es donde resido actualmente hace cuatro temporadas. Menorca es una isla del Mediterráneo que está entre España e Italia. Son cuatro islas, Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Es decir, se trabaja en verano de junio a octubre y si bien me he quedado en invierno por lo general me voy a Barcelona o a Madrid y hago semáforos, menos en Ibiza que casi no los hay”.

 

Su estadía en Azul y su espíritu emprendedor

En segundo término esta artista contó que “esta es la tercera vez en 9 años que vengo a Azul. El pasado año vine en octubre con la intención de volver a España el 10 de enero, no obstante me enganché en varios proyectos”.

Cabe señalar que es una de las coristas de Moye Reggae band. Con relación a ello explicó que “cuando hablé con Macedonio, el líder de la banda y le conté que venía a Azul me dijo que me esperaban, a mi me encanta cantar y aproveché la oportunidad y les agradezco a los chicos que me acepten. También toco la guitarra, y probé batería. En Menorca nos juntamos con amigos a practicar y hay jump session que es música en vivo, están los instrumentos ahí los cara rotas nos animamos (risas)”.

Sobre el Carnaval 2017 dijo que “en realidad estaba dictando clases en una colonia y tenía una alumna que quiero mucho Keila, sus papás la iban a buscar y me cayeron muy bien. Cuando finalizó la colonia me vieron hacer malabares y ellos tienen Bailá Sambá, así que les gustó mi actuación y me invitaron, de hecho soy artista invitada, no compito en los Carnavales. Actuamos el viernes, sábado y domingo, el último día no daba más, aunque me encanta participar, iba a los ensayos y participo el finde que viene el viernes y el sábado no sé porque Moye va a actuar”.

Otras de las actividades de las cuales participó es en Azul Rock, “fue una gran experiencia, increíble, es la primera vez que actuaba en semejante show, o sea fui público hace mil años cuando vinieron Los Visitantes que se hacía en la Avenida 25 de Mayo”.                    

Consultada en cuanto a cuanto a qué expectativas tiene cuando regrese a Europa, sostuvo que “tengo trabajo relacionado al turismo en Menorca, así que trabajo cuatro meses y vuelvo”.

Por último, señaló que “en Azul me gusta mucho poder hacer lo que me gusta, de hecho estar participando en la comparsa me dio la posibilidad de conocer mucha gente, sobre todo en los barrios”. Anecdóticamente contó que “siempre por haber ido al Colegio Inmaculada me trataban de ´careta` y ahora nada que ver. Me encanta trabajar con ellos, hay de diferentes zonas de la ciudad. Me siento más que nada reconocida por mis afectos, ellos van a verme donde estoy. Siento que no estoy haciendo nada malo, al contrario, la idea es sacarle una sonrisa a la gente o hacer lo que a uno le gusta sin molestar al otro que para eso estamos acá en la vida”.

 

EL DATO

Cuando está en Europa asiste a la biblioteca del pueblo y visita la página del diario EL TIEMPO. “Sobre todo las necrológicas porque sino no estoy enterada de nada de mi ciudad”.

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