AMENAZAS DE BOMBA

La “intimidación pública”, un delito que genera trastornos en las escuelas de Azul

El más reciente de esos hechos se registró ayer en el Colegio Sagrada Familia. Según una fuente policial, desde el pasado 8 de septiembre ya se llevan contabilizados “entre catorce y quince” llamados telefónicos anónimos, comunicaciones en las que se denunciaban que habían sido colocados artefactos explosivos en diferentes establecimientos escolares de la ciudad, situaciones que en todos los casos se comprobó que eran falsas. La Escuela Normal ha sido el establecimiento más afectado por esta problemática. Según voceros ligados a las investigaciones iniciadas por esta sucesión de episodios delictivos, hay pistas firmes para dar con los autores de esos ilícitos.

Una imagen que se repite: un patrullero parado en cercanías de una escuela por una amenaza de bomba. En este caso, en el ex Colegio Nacional, uno de los establecimientos afectados por esta problemática.
NACHO CORREA
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Una imagen que se repite: un patrullero parado en cercanías de una escuela por una amenaza de bomba. En este caso, en el ex Colegio Nacional, uno de los establecimientos afectados por esta problemática. NACHO CORREA

En poco menos de un mes, concretamente desde el pasado 8 de septiembre hasta ayer, se registraron “entre catorce y quince” llamados telefónicos anónimos que alertaban, falsamente, sobre la colocación de artefactos explosivos en diferentes escuelas de esta ciudad.

Esa cifra es la que se llevaba contabilizada en la Delegación Explosivos Azul de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dependencia desde donde se acudió en todas esas ocasiones a las escuelas que se convirtieron en el epicentro de estos llamados intimidatorios, constatando los efectivos de seguridad en cada una de esas oportunidades que se trataba de falsas denuncias.

Lo que en principio podría catalogarse como una broma de muy mal gusto, a esta altura ya se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza, en el marco de una problemática que se está buscando solucionar de manera definitiva y conjunta desde diferentes sectores. Ya sea por parte de las autoridades escolares como de funcionarios judiciales y de la propia Policía.

El episodio más reciente se registró ayer en el Colegio Sagrada Familia, establecimiento educativo que hasta el momento no había presentado situaciones de estas características.

En ese contexto, y tal como ya había ocurrido en ocasiones anteriores en otras escuelas, se montó un operativo de evacuación para que el edificio ubicado en la manzana comprendida por las calles Leyría, Prat, Malére y España fuera desalojado, lo cual no dejó de convertirse en un verdadero trastorno para todos los que forman parte de esa comunidad educativa.

Después, con el edificio vacío, los expertos en explosivos de la Policía ingresaron y tras la requisa de rigor no hallaron absolutamente nada, repitiéndose así una escena que comenzó allá por el pasado 8 de septiembre, cuando en la Escuela Normal se produjo una situación similar a la que ayer sucedió en SAFA.

Cinco veces

Pero lo que está pasando en la escuela ubicada en Avenida 25 de Mayo 777 con relación a esta problemática es a esta altura alarmante.

Las autoridades de la Normal ya llevan contabilizados un total de cinco llamados intimidatorios, los cuales comenzaron con aquel primero que se recibió ese ya referido día jueves 8 de septiembre pasado.

En medio de un panorama que se volvió extremadamente crítico y preocupante para toda la comunidad educativa de esa escuela, las autoridades de la Normal estuvieron días pasados en Tribunales.

En sede judicial, acompañados por consejeros escolares, mantuvieron una reunión con funcionarios de la UFI 1, la Fiscalía que está a cargo de la Dra. Neli Rosas, con el fin de conocer más aspectos de las investigaciones que se estaban llevando a cabo por esos llamados intimidatorios en esa Unidad Funcional de Instrucción. Y el pasado lunes, según se menciona en una nota enviada a los padres de los alumnos de todos los niveles, también volvieron a Tribunales “a los efectos de informarse de los avances de la causa”, tal como se menciona en dicho escrito.

Hay un dato que es importante con relación a todos estos hechos registrados en diferentes escuelas de esta ciudad. El tipo de ilícito que se está investigando, caratulado como intimidación pública, es de índole federal.

Eso significa que todas las causas penales que se han iniciado en las fiscalías que tienen sede en los Tribunales de esta ciudad serán -algunas ya fueron- remitidas al Juzgado Federal que también tiene asiento en Azul.

Pero mientras tanto, con buen tino, desde la UFI 1 se está avanzando en esa investigación por los hechos registrados en la Escuela Normal, el establecimiento educativo que más llamados intimidatorios ha recibido hasta el momento.

Según un vocero judicial expresó ayer a este diario, la idea es avanzar en la causa teniendo en cuenta que se está a la espera de que surjan novedades con relación a uno de esos llamados, recibido en el teléfono de emergencias de la Policía -el 911 ó el 101-, el cual podría conducir hacia la identificación del autor de al menos de uno de esos hechos.

Una vez que se obtenga ese dato, recién ahí la causa penal que se está instruyendo será remitida a la órbita de la Justicia Federal para que se continúe con esa investigación.

De los cinco llamados que afectaron a la Escuela Normal, hubo cuatro que directamente se recibieron en sede policial, lo que de alguna manera favorece esa investigación que apunta a identificar a quienes los hicieron, ya que los investigadores cuentan con los registros de esas comunicaciones telefónicas anónimas que ahora están rastreando.

“Como autoridades de la institución compartimos la preocupación, el malestar y la angustia que genera en alumnos, familias y comunidad educativa esta situación. Por lo tanto, estamos gestionando todo lo que nos compete para el esclarecimiento y cese de esta problemática que nos afecta a todos”, se indicaba en la nota que desde la Escuela Normal se remitió a los padres de los alumnos que asisten a sus diferentes niveles.

Otras escuelas, más amenazas

Así como pasó en la Escuela Normal, en Azul hubo más escuelas que también se vieron damnificadas por estos llamados intimidatorios.

Ayer, con lo sucedido en Sagrada Familia, fue la segunda vez -siempre contabilizando desde aquel pasado 8 de septiembre- que un establecimiento escolar privado se convirtió en el elegido para un hecho de intimidación pública de estas características, ya que días atrás había ocurrido una situación similar en el Colegio Sagrado Corazón, que está situado en Perón y Rivadavia.

Días antes, también se habían recibidos llamados telefónicos anónimos por las colocaciones de artefactos explosivos en la Escuela de Educación Secundaria número 1 “Elisa V. de Ramongassie” -la ex “Piloto”, que está situada en una de las esquinas de Burgos y Malére- y en la Escuela de Educación Técnica número 1 “Coronel Pedro Burgos”, ubicada en la prolongación Norte de la Avenida 25 de Mayo.

Y tampoco fue ajena a esta situación, también en varias ocasiones, la Escuela de Educación Media número 5, el ex Colegio Nacional que está ubicado en Colón entre la ex calles Córdoba y Entre Ríos.

En una de las tantas imágenes asociadas con esta situación se podía ver días atrás, después de uno de esos llamados intimidatorios que afectaron a la Escuela Normal, cómo en medio de la lluvia se realizaba la evacuación del edificio.

Eso implicó, aquel día, que cientos de chicos e integrantes de la comunidad educativa se movilizaran a pie hasta las instalaciones del SUMAC, el edificio municipal ubicado en una de las esquinas de 25 de Mayo y San Martín, el lugar donde los alumnos -especialmente los más chicos- aguardaron después las llegadas de sus padres o mayores a sus cuidados para que fueran retirados.

“El problema que se presenta ante situaciones así en las escuelas es con los alumnos más chiquitos, por el tema del desalojo. Ahí reside la verdadera problemática de todo esto, porque el traslado de los alumnos hace que el riesgo sea mayor”, señaló en ese sentido ayer un vocero policial de la Delegación Explosivos Azul al que ya le ha tocado concurrir en diferentes ocasiones a varios establecimientos educativos por esos llamados telefónicos anónimos intimidatorios.

Para el comisario Mayor Fabián Alvarado, actual titular de la Jefatura Departamental Azul de Seguridad perteneciente a la Policía de la Provincia, lo que está sucediendo “es un verdadero dolor de cabeza”.

“Mas allá de que esto pueda llegar a ser interpretado como una broma, nosotros no lo tomamos así. Cada uno de estos hechos implica cumplir con el protocolo de evacuación de los alumnos. Además, hay que movilizar los móviles policiales cuando en realidad esos vehículos tendrían que estar recorriendo las cuadrículas de la ciudad, que es para lo que están asignados”, indicó.

El funcionario policial, más allá de que prefirió no revelar demasiados detalles, admitió que se está trabajando sobre pistas firmes para identificar al menos a uno de los autores de los llamados recibidos en la Escuela Normal, la más afectada por este tipo de ilícitos.

El dato

Las pistas más firmes señalan que son alumnos de los propios establecimientos educativos los que realizan este tipo de llamados. La mayoría de esas comunicaciones telefónicas se han recibido en sede policial, lo que ha posibilitado rastrearlas. Y otros indicios con relación a los autores de estos hechos se han encontrado también en las redes sociales.

“MÁS ALLÁ DE QUE PAREZCA UNA BROMA, ESTO ES UN DELITO”

Martín Laborda, el titular del Consejo Escolar de Azul. Desde la entidad que preside, afirmó que hay preocupación por lo que está sucediendo con estos episodios de “intimidación pública” en las escuelas. NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

Martín Laborda, el titular del Consejo Escolar de Azul. Desde la entidad que preside, afirmó que hay preocupación por lo que está sucediendo con estos episodios de “intimidación pública” en las escuelas.
NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

Martín Laborda, actual titular del Consejo Escolar de Azul, consideró ayer que lo que está pasando con estos llamados intimidatorios constituye lisa y llanamente “un delito”.

“Esto es un delito, más allá de que parezca una broma. Y esa preocupación que se genera con cada uno de estos llamados en las comunidades educativas de todas las escuelas afectadas es la misma que nosotros tenemos en el Consejo Escolar”, afirmó.

En ese contexto, Laborda recordó que tanto él como la también consejera escolar Paola Ficca estuvieron días atrás en Tribunales, acompañando a las autoridades de la Normal y con el fin de interesarse en el pulso de las investigaciones penales iniciadas por esos cinco llamados intimidatorios que tuvieron como damnificada a esa escuela pública.

“Ahora hay una investigación iniciada en busca de poder identificar a quiénes hicieron esas llamadas. Esto, que es un delito, de una broma pasa a ser una cuestión judicial y el que hace este tipo de llamados tiene que entender que tarde o temprano tendrá que responder ante la Justicia, por lo que se está creando un problema”, alertó el presidente del Consejo Escolar de Azul ayer en un contacto mantenido con este diario.

“Nosotros en el Concejo estamos preocupados. Cada vez que esto sucede, es toda una escuela la que hay que movilizar, a lo que se suma ese accionar policial que se despliega en el lugar. De tan reiterativo que se ha vuelto, es molesto para todo el sistema y genera demasiados trastornos para todos, por lo que considero importante que aquel que lo hace entienda que no se trata de una broma, ya que está cometiendo un delito”, insistió.

El abordaje de la problemática, además de las autoridades de las propias escuelas afectadas y de los integrantes del Consejo Escolar, también tiene participando en busca de solucionar esta situación a la Jefatura Distrital de Educación.

Gisela Linzer, a cargo de la Jefatura Distrital, había participado ayer de una reunión que se realizó en el Consejo Escolar para tratar esta cuestión, según contó el propio Laborda, quien adelantó que está previsto remitir una nota a sede judicial para que les vayan informando con relación a los avances que se produzcan en las investigaciones sobre todos estos episodios de intimidación pública que afectan a varias escuelas de Azul.

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