LOS DIRECTIVOS DEL HOSPITAL PIDEN LA REAPERTURA

La Justicia archivó la causa por la agresión a una médica

Los doctores Luis Hoursouripé, Andrea Añorga y Mariano Donelli -cuerpo directivo del Hospital Pintos- aguardan que el fiscal General reabra la causa que por agresiones a una médica iniciaron en noviembre del año pasado y que fue cerrada por un fiscal hace unos días.  “A nadie le gustaría estar tirado en la calle y que el médico se distraiga porque está siendo agredido”, sostuvieron los médicos al hablar con este diario.
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Los doctores Luis Hoursouripé, Andrea Añorga y Mariano Donelli -cuerpo directivo del Hospital Pintos- aguardan que el fiscal General reabra la causa que por agresiones a una médica iniciaron en noviembre del año pasado y que fue cerrada por un fiscal hace unos días.

Un fiscal de esta ciudad archivó la causa que se había iniciado con la denuncia que el cuerpo de directores del Hospital Municipal “Dr. Ángel Pintos” hizo por la agresión que sufrió una médica mientras atendía en la calle a una accidentada. Ahora, esperan que el fiscal General la reabra para sentar un precedente claro frente a esos hechos de violencia. Luis Hoursouripé, Andrea Añorga y Mariano Donelli, dialogaron con este diario y sostuvieron que “desde el tecnicismo puede ser que el archivo corresponda, lo que nos parece grave es que no se consideran las lesiones psicológicas de la doctora y tampoco a la paciente, que pudo no haber sido atendida como corresponde”.

EL DATO:

El accidente en el que la médica Andrea Suárez fue agredida mientras cumplía su labor, tuvo lugar el 5 de octubre alrededor de las 20 en la esquina de Amado Diab y Avenida 25 de Mayo. Según las crónicas de aquel día, por la primera de las calles una mujer de 53 años circulaba en una bicicleta y fue chocada por una moto que por la avenida manejaba Denise Aguirre Matos, de 23 años, hija de la denunciada Valeria Matos. Ambas mujeres sufrieron golpes considerables, por lo que fueron derivadas al Hospital Municipal.

El 5 de octubre del año pasado, un llamado telefónico recibido en el Hospital Municipal “Dr. Ángel Pintos” alertó de un accidente de tránsito ocurrido en la Avenida 25 de Mayo y Amado Diab. Hacia allí se dirigió una ambulancia del centro de salud para asistir a las involucradas: dos mujeres que chocaron, una en una moto y otra en una bicicleta.

Mientras la médica que llegó al lugar atendía a una de las accidentadas, fue agredida físicamente por la madre de la joven.

Por este hecho -que fue registrado claramente por las cámaras del noticiero Somos Azul-, el cuerpo de directivos del Hospital Pintos realizó una denuncia penal por agresiones, que en los últimos días de marzo fue archivada por un fiscal de esta ciudad.

Los doctores Luis Hoursouripé, Andrea Añorga y Mariano Donelli -que presentaron la denuncia- hablaron con este diario y se mostraron disconformes con el archivo de la causa, por entender que la justicia no tuvo en cuenta el perjuicio psicológico que sufrió la médica agredida, como así tampoco consideró a la paciente, quien pudo no haber sido atendida como corresponde por los hechos que se estaban generando y que, desde luego, distrajeron a la profesional de la salud en su tarea.

Si bien la causa pasó a archivo, el cuerpo directivo aboga por la reapertura en una instancia superior. En ese sentido, esperan que el fiscal General decida reactivarla.

La denuncia

Fue exactamente el 3 de noviembre del año pasado cuando Hoursouripé, Añorga y Donelli denunciaron penalmente por agresión a Valeria Soledad Matos, llamativamente madre de la accidentada a la que se estaba asistiendo y, además, agente del Servicio Penitenciario Bonaerense.

En la presentación, que recayó en la fiscalía a cargo de Javier Barda, consta que fue la doctora Andrea Suárez quien acudió al sector del accidente y que cuando comenzó a efectuar las prácticas necesarias a la víctima, se vio permanentemente obstaculizada por Valeria Matos, que sin tener en cuenta los perjuicios que  podía ocasionar a su hija “la movilizaba” y no permitía “ejercitar las labores profesionales, negándose a retirarse del sector pese a solicitárselo en repetidas oportunidades, poniendo en serio riesgo la evolución de la víctima, dice textualmente la presentación.

Asimismo, en el escrito consignaron que “no es un dato menor esta actitud de la denunciada, que continuó agrediendo verbal y físicamente a la profesional médica golpeándola en el instante en que intentaba asistir a la víctima.

Luego advirtieron que la denunciada tiene fehacientes conocimientos de la forma de proceder en estas ocasiones, ya que la misma es agente de Servicio Penitenciario de la Unidad 7 de Azul, lo que agrava por su función” los hechos ocurridos aquella noche de octubre del año pasado.

En el último párrafo de la denuncia a la que EL TIEMPO tuvo acceso, los médicos que la presentaron remarcaron que este accionar inapropiado de la ciudadana y agente Valeria Soledad Matos, viola los derechos constitucionales de la profesional médica actuante, como así también el de los demás profesionales que intentaban desempeñar su labores como es debido”.

La médica agredida y la paciente, “dos víctimas”

Al hablar con este diario, los doctores comentaron que “cuando sucedió el hecho, la doctora Suárez no quiso hacer la denuncia por una cuestión personal. Al poco tiempo fue cuando nosotros decidimos, como institución, incentivar que se lleve el tema al plano legal y entonces hicimos la denuncia penal”.

Sobre las razones por las que se presentaron ante la justicia, aseguraron que fue

“porque no nos parece lógico que sean normales actos de violencia contra el personal médico hospitalario. Últimamente cuando concurre a algún lugar o cuando vienen pacientes a la guardia, están ocurriendo hechos de violencia. Lo que a diario vemos que pasa en Buenos Aires o en el gran Buenos Aires, también lo estamos viviendo en Azul. Y no podemos tolerar estas cuestiones”.

Paralelamente a la defensa del personal médico, fueron muy firmes al asegurar que “nosotros pensamos que acá hay dos víctimas: no sólo la doctora agredida sino también la paciente, a quien por el accionar de la agresora se le vulneró su derecho a la atención al dificultar la tarea médica. Nosotros en esto tenemos una mirada amplia, no nos quedamos sólo en la agresión, que ya de por sí es muy grave”.

Causa archivada,  pedido de reapertura

La instrucción de la causa se cerró en los últimos días de marzo, con el archivo dispuesto por el fiscal Barda. No obstante, la cédula de notificación del archivo fue firmada en disconformidad por la doctora Suárez, por lo que ahora se eleva al fiscal General Marcelo Sobrino, quien tendrá en sus manos la decisión de si la reabre o no.

La reapertura es lo que el cuerpo directivo del Hospital Pintos persigue.

“Nosotros entendemos que se archivó porque fueron lesiones físicas leves, pero no puede ser que se agreda al personal en la calle”, sostuvieron, para luego agregar que “desde el tecnicismo puede ser que esto corresponda, lo que nos parece grave es que no se consideran las lesiones psicológicas de la doctora y tampoco se considera a la paciente que pudo no haber sido atendida como corresponde. No hay un sólo efector de salud que pueda responder al paciente si está siendo golpeado. Eso es grave”.

Hoursouripé, Añorga y Donelli hicieron hincapié en otra cuestión que no dejaron de subrayar al hablar con este diario. Se preguntaron, así, ¿qué lectura le va a dar la sociedad a esto de que una persona le pega a un médico en acción en un accidente y no pasa nada?. La causa debe reabrirse.

Añadieron que “las agresiones verbales son comunes y frecuentes si la ambulancia se llegara a demorar o lo que fuere. Los que están observando y los que pasan por el lugar agreden verbalmente por las dudas. En ese marco, llega un momento que el médico que va al accidente se tiene que ir preparando en el camino para las agresiones verbales que va a recibir. Si a esto le sumamos agresiones físicas, es más grave todavía”.

Por último, e insistiendo en la necesidad de que la causa se reabra, advirtieron que “a nadie le gustaría estar tirado en la calle y que el médico se distraiga porque está siendo agredido”, marcando así también los derechos del paciente.

EL RELATO DE LA MÉDICA AGREDIDA

Cuando la doctora Andrea Suárez regresó al hospital luego de asistir a las víctimas del accidente ocurrido en la noche del 5 de octubre del año pasado, redactó el parte de lo ocurrido.

Textualmente describió que “en el día de la fecha, al asistir a un accidente de tránsito en calle Santa Fe y 25 de Mayo, mientras me encontraba asistiendo a una de las heridas -la señorita Aguirre, Denise-, fui agredida físicamente por parte de la madre de la joven quien, exaltada, me propinó una patada en el muslo izquierdo mientras me encontraba atendiendo a su hija”.

En otro tramo, narró que “la señora, violentamente sacó un pañuelo de bajo de la tabla donde estaba su hija para ser trasladada, arrancándole el cuelo colocado para su traslado. Hubo un cruce de palabras con la señora y luego, por detrás de mi, me provocó la patada.

Advirtió por último que la policía nunca protegió la zona. Debí salir y subirme a la ambulancia con la paciente y protegida por mis compañeros. La policía sólo se preocupó por pedir los datos míos y de la madre. Nunca despejó la zona del accidente (como hubiese correspondido) ya que eran dos heridas mujeres que fueron trasladadas por ambas ambulancias y debía esquivar a la gente que se encontraba en el lugar para poder cumplir con mi trabajo”.

Luis Hoursouripé, Andrea Añorga y Mariano Donelli ratificaron al hablar con este diario lo dicho por la doctora agredida en cuanto al accionar policial.

En ese sentido, comentaron que “después de que la señora le pegara la patada, ningún policía intervino. La sacó nuestro camillero porque la policía sólo se quedó mirando”.

EL SERVICIO PENITENCIARIO 

 Previamente a la denuncia penal que iniciaron, a los pocos días del hecho, desde el hospital comunicaron oficialmente lo ocurrido al Servicio Penitenciario Bonaerense, ya que Matos es agente penitenciaria. El director de la Unidad 7, prefecto Mayor Alfredo Héctor Castex, tomó conocimiento de la situación y mediante una nota fechada el 18 de octubre y firmada por él, informó a la dirección del hospital que se habían tomado los recaudos necesarios y se habían iniciado las actuaciones administrativas para con la agente Matos.

En la misma nota -que lleva membrete oficial del Servicio Penitenciario-, el prefecto pidió saber si desde el centro de salud municipal se había iniciado alguna denuncia penal, “porque si era así, iban a tener que sumariarla. Cuando recibimos esa carta, nosotros no habíamos decidido si presentábamos la denuncia o no porque la doctora Suárez no estaba bien, se había tomado unos días por el trauma psicológico que el hecho le causó y, en ese marco, aún no sabíamos si la iba a hacer ella o nosotros”, comentaron Hoursouripé, Añorga y Donelli al hablar con este diario.

Agregaron luego que cuando efectivizaron la denuncia “los notificamos por carta, pero no sabemos qué pasó” con Matos.

No obstante ese cruce oficial de notificaciones, los directivos del Pintos recordaron que en una oportunidad debieron ir a hablar informalmente con las autoridades penitenciarias porque a los días de la agresión llegó a la guardia una interna de la Unidad 52 custodiada nada menos que por Matos “y justo un martes que era el día de la guardia de Andrea Suárez. Cuando la doctora fue a la sala, se encontró con su agresora custodiando a la interna”.

 

 

 

 

 

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2 Comments

  1. car10

    Abril 23, 2017 at 3:25 pm

    Q negras por dios y la justicia jajajajaj se caga de risa tenemos lo q nos merecemos con esta gente q se puede pedir

    • Yoli

      Abril 23, 2017 at 11:49 pm

      Tenemos la justicia mediocre como todos .tenemos lo que nos merecemos.la justicia da asco. Hasta que comience un loco y venga la justicia por mano propia.no falta mucho.SIGAN DURMIENDO.

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