EL MARTES POR LA NOCHE

  La llegada de los tres Reyes Magos a Sierras Bayas volvió a deslumbrar a chicos y grandes 

 

Melchor, Gaspar y Baltasar nuevamente llenaron la localidad de magia e ilusión, en lo que conformó la 51° edición de la visita de los soberanos de Oriente a la mencionada localidad, donde descendieron para visitar al Niño Jesús en el Pesebre Viviente, y luego entregar regalos a los chicos. Miles de personas siguieron con atención la ceremonia, que culminó con un show musical a cargo de Huella Pampa.

Los Reyes Magos entregaron regalos a los chicos en la 51 edición de su llegada a la localidad. EL POPULAR MEDIOS El martes por la noche, Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron a Sierras Bayas para visitar al Niño Jesús en el Pesebre Viviente, trayendo alegría a chicos y grandes. EL POPULAR MEDIOS Los Reyes llegaron un rato antes de las 22. EL POPULAR MEDIOS El cierre de la jornada estuvo a cargo de Instrumental Huella Pampa. EL POPULAR MEDIOS
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El martes por la noche, Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron a Sierras Bayas para visitar al Niño Jesús en el Pesebre Viviente, trayendo alegría a chicos y grandes. EL POPULAR MEDIOS

EL DATO:

Sorteo. Durante la fiesta se hizo el sorteo de un televisor LED de 32 pulgadas y la ganadora fue la azuleña Rosana Ledesma (es la segunda vez que viene a la fiesta de los Reyes Magos), con el número 1751.

 

Como cada año, los Reyes Magos volvieron a deslumbrar a chicos y a grandes en la  tradicional fiesta sierrabayense, que en la noche del martes cumplió la 51° edición. Miles de personas volvieron a disfrutar de la ceremonia con el descenso de Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes llegaron para visitar al Niño Jesús en el Pesebre Viviente, y luego colmaron de regalos a los chicos. En el cierre, Huella Pampa deleitó a la gente con su show musical.

El ángel llegó desde el cielo con toda su pureza, vestido de blanco. Fue descendiendo lentamente y se acercó a María, para decirle que ella era la elegida por el Señor para que sea la madre de Jesús. En ella, el Creador depositó el Espíritu Santo para que a partir del Niño nacido en Belén un 24 de diciembre, una Nochebuena tocada por la magia de Dios, comience la historia del cristianismo, confirmando la profecía.

El Salvador de la humanidad había llegado y todos adoraron al Hijo de Dios en el pesebre y los pastores comenzaron a rezar, viendo la felicidad de María y José, por ese niño que había llegado, enviado de Dios, y todos siguieron haciendo lo mismo, adorándolo por siempre.

La llegada de los magos de Oriente 

En ese pesebre viviente que chicos, adolescentes y grandes fueron protagonistas para recrear lo que ocurrió esa maravillosa noche del 24 de diciembre, se pudo disfrutar una vez más en la Fiesta de los Reyes Magos, el martes por la noche en Sierras Bayas, donde nuevamente una multitud (igualmente, hubo menos gente que en la edición anterior) se volcó para ver, desde momentos antes de las 21, esta celebración tradicional, que ya es un ícono en la vecina ciudad de Olavarría, aunque también ha trascendido sus límites, debido a que son muchos los que llegan desde otros puntos de la provincia, y también de la Ciudad de Buenos Aires, para descubrir de qué se trata.

Claro que el momento más emotivo, el más esperado por chicos (fundamentalmente) y grandes, fue cuando Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron descendiendo lentamente de las sierras, como cada año, como cada 5 de enero, para luego repartir los regalos entre los miles de chicos que llegaron a Sierras Bayas para darle paso a la maravillosa ilusión y a la magia.

La estrella fue guiando a los tres reyes sabios para ir al pesebre y ofrecerle sus dones, tal cual dice la historia y, en medio de tanto júbilo, la alegría de los chicos por verlos, por tocarlos, por estar junto a ellos y por compartir ese pequeño momento de la ilusión, fue creciendo a cada paso. Y ellos seguían a paso lento en sus caballos, tirados por los palafreneros.

Algunos cambios en la fiesta   

Volvió a ser una noche mágica la del martes en Sierras Bayas. Como cada 5 de enero, con Melchor, Gaspar y Baltasar que volvieron a brindar esa magia increíble. Y con ellos los chicos también volvieron a disfrutar. Ya habían comenzado a reír en el comienzo del programa con la actuación de Tino y Rúcula, los payasos que aportan humor y magia, para luego darle lugar al pesebre viviente, y posteriormente el cielo comenzó a iluminarse con la llegada de los tres Reyes Magos.

La estrella de Belén los fue guiando por ese sendero preparado para ellos, con fuegos artificiales que también iluminaban su paso cansino, tranquilo, preparándose para el encuentro con los chicos, además de llegar, por supuesto, hasta el pesebre a adorar al Niño Jesús, ubicado como siempre en el terraplén que se encuentra frente a la iglesia Cristo Rey.

Esta vez, la fiesta sierrabayense tuvo algunos cambios. Ya que no hubo escenario y el mismo se armó sobre el terreno natural, al lado del pesebre, y allí en el cierre se pudo escuchar la añorada (por ese par de años alejados de los shows) de Instrumental Huella Pampa, que de alguna manera se reencontró con una parte de olavarrienses que volvieron a disfrutar de este grupo que, en su género, sigue siendo el mejor del país. Y con su música intacta, por supuesto.

“Los Magos sabemos cuándo no se portan bien y eso nos entristece” 

Poco antes de las 22 comenzó el descenso de Melchor, Gaspar y Baltasar, los tres Reyes Magos, y entonces la gente fue abandonando poco a pocos sus sillas, los nenes se acomodaron sobre los hombros de los padres, y entonces la fiesta comenzó a ser más completa. A las 22.13 exactamente, llegaron acompañados por el extenso séquito para llegar hasta el pesebre del Niño Jesús, y en ese camino que fueron transitando tomaron contacto con las miradas de esos nenes que estiraban sus brazos para tocarlos y para saludarlos.

“Hola chicos. Hola familia. Estamos muy contentos y queremos agradecerles a todos por venir esta noche. Tenemos un mensaje, queremos adorar a Él, a Dios hecho hombre. Queremos adorar a todos, a la gente de Olavarría y de la zona, de provincias y países. Esta noche (la del martes) es la número 51 en la que atravesamos los cerros de Sierras Bayas, con la luz radiante de la Estrella de Belén, pero este viaje valió la pena. Para estar con ustedes y para venir a ver al Niño Jesús. A Él le agradecemos y le damos los mejores regalos, y también trajimos regalos para chicos y grandes, algunos los recibirán enseguida, y el resto por la noche en su casa. Esperamos encontrar pasto y agua para nuestros caballos. Hay que tener respeto entre ustedes, entre hermanos y amigos, respetar las decisiones de papá y mamá, y también a los abuelos. Los Magos sabemos cuándo no se portan bien y eso nos entristece, porque los amamos de verdad. El mensaje para los más grandes es que se respeten de verdad, que se acepten, y mantengan vivo el mensaje de Jesús, que amar al prójimo como él ama a vosotros. Y no olviden que nuestras acciones se reflejan en el comportamiento de nuestros hijos. Los queremos muchísimo. ¡Feliz 2016 para todos!”, fue la palabra de Baltasar, antes de comenzar a entregar los regalos acompañados por los pajes.

Enseguida se iluminó el cielo con los fuegos artificiales, durante varios minutos, para armar un espectáculo realmente hermoso que mantiene esa sorpresa de siempre, celebrando la llegada del Niño Jesús, y de esos tres Reyes Magos llegados desde Oriente para traer sus dones al hijo de Dios, y que Sierras Bayas disfrutó a pleno en la noche del martes, pese a que el frío desafió a miles de personas que se quedaron firmes compartiendo esta gran fiesta.

Se hizo magia una vez más. Como cada 5 de enero. Con el pesebre viviente que mostró cómo fue la llegada del Niño Jesús, y con Melchor, Gaspar y Baltasar para brindar todo lo que transmiten para mantener viva la ilusión de los niños.

 

 

 

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