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La manta corta: jubilados o equilibrio fiscal ¿qué va primero?

 

¿Jubilados o equilibrio fiscal?. El dilema que, según el autor de esta nota, se plantea la gestión macrista. DYN
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¿Jubilados o equilibrio fiscal?. El dilema que, según el autor de esta nota, se plantea la gestión macrista. DYN

Por Pablo A.Van Thienen (*)

BUENOS AIRES – Los economistas calificados como ortodoxos están muy preocupados por el plan puesto en marcha por la administración Macri y sus alarmas indican que el equipo económico no está resolviendo el problema de fondo heredado de la anterior administración: el gigantesco déficit fiscal.

Desde esos círculos se plantea que el plan de blanqueo de fondos que se trata en el Senado para destinar su recaudación a saldar un pasivo previsional con los jubilados, no encaja con el actual contexto de déficit fiscal en el que las arcas del Estado están gastando mucho más de lo que se recauda.

Si a esta pésima situación financiera se le agrega un punto más de PIB para financiar la caja de nuestros abuelos, el problema se agravará mucho más y “el remedio será peor que la enfermedad”, dicen.

La crítica ortodoxa

La crítica apunta a que con los nuevos niveles de deuda previsional prometidos por esta administración, esa cifra alcanzaría a casi 4% del PIB, superando a Francia o Canadá como estados de bienestar muy elevados y superiores en calidad a la Argentina.

Se entiende el punto, se entiende la preocupación y se entiende la crítica ortodoxa. La pregunta de fondo es: ¿qué va primero, el déficit o los jubilados? Un ortodoxo no tardará en responder lo siguiente: “resolvamos el déficit para, desde allí, construir un sistema jubilatorio solvente, confiable y sustentable”. Otro que no lo es tanto podría responder: “paguemos a los jubilados la deuda que el país tiene con ellos y, desde esa decisión multipliquemos valor económico haciendo crecer el PIB”.

Si se compara el Producto de la Argentina (apenas U$S 540 mil millones) con el de Australia o el de Canadá (economías similares) se observan que ambos casos triplican al PIB argentino aunque con una población de 35 y 15 millones de habitantes respectivamente. Francia lo quintuplica.

O sea, que comparar cuánto le asigna el Estado argentino a los jubilados proponiendo como argumento lo que destinan economías más solventes y eficientes es simplemente comparar peras con manzanas. El argumento se cae por su propio peso. Ahora bien, lo llamativo es que la República Argentina tiene el potencial económico y productivo para cumplir con esas metas de PIB llevando su actual producción a cifras similares a las de economías comparables como Francia, España, Italia, Canadá, Australia y otros países desarrollados. Que la Argentina pueda lograrlo no es un sueño inalcanzable.

Quizás, la administración Macri nos está invitando como ciudadanos y empresarios a redoblar el esfuerzo colectivo para multiplicar la riqueza y la producción para comenzar así a saldar los pasivos corrientes que nuestra sociedad tiene con el pasado, entre ellos nuestros abuelos.

Invitación a un desafío colectivo

Si se considera que la jubilación es un costo fijo, no hay duda que a medida que el PIB aumente, aquel costo tenderá a representar un porcentaje cada vez menor de la producción. Quizás la administración Macri nos está invitando a este desafío colectivo donde con madurez se asuman los costos para que, desde ese escalón, construir una sociedad más justa y mejor para todos.

No es sano exigirle a los abuelos que paguen los platos rotos de administraciones anteriores que manejaron el país en forma irresponsable, como tampoco lo es exigírselo a los enfermos y a los niños. Es aquí donde el futuro de la Argentina se juega plenamente.

Por lo tanto, más allá de la ortodoxia fiscal, como sociedad hay que fijarse una exigencia moral de pagar las deudas y honrar a nuestros abuelos para, desde allí, construir una sociedad más eficiente y más productiva que tenga derecho a mejor salario, mejores condicionales laborales y mejores jubilaciones. No hacerlo, es poner el carro delante del caballo.

(*) PABLO A.VAN THIENEN es director académico de CEDEF/law & finance, profesor de derecho empresario, impuestos y finanzas corporativas y foreign scholar at College of Law, Florida International University.

 

 

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