EN BARRIOS DE AZUL

La mediación, como una alternativa para solucionar problemas vecinales

María Elena Dapello y Susana Cordido, hablaron del programa de mediación desde el punto de vista de la facultad y de los barrios.  “Son todas cosas que ayudan a que la persona vaya conociendo sus derechos”, expresó Cordido.
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María Elena Dapello y Susana Cordido, hablaron del programa de mediación desde el punto de vista de la facultad y de los barrios.

María Elena Dapello, del Centro de Mediación Comunitaria de la Facultad de Derecho en los barrios, y Susana Cordido, referente del centro catequístico de Villa Piazza -una de las sedes donde se instrumenta este Programa-, dieron todos los detalles de esta experiencia.

EL DATO:

Los días miércoles de 11 a 13 horas el centro de mediación funciona en el comedor de niños del ex grupo Amanecer y los días lunes de 12,30 a 14,30 horas en el Centro Catequístico y Misionero de Villa Piazza. Si bien estas son las sedes se pueden acercar vecinos de otros sectores de la ciudad. Es abierto a toda la comunidad.

La Facultad de Derecho está implementando un proyecto de mediación comunitaria en barrios de Azul. Profesionales en la materia están concurriendo en días y horarios preestablecidos a los barrio San Francisco y Villa Piazza.

El objetivo es, a través de la comunicación y el diálogo, poder resolver problemas interpersonales principalmente entre vecinos tales como ruidos molestos, mascotas, basura, límites y medianeras, filtraciones en paredes, y convivencia en general.

Con la asistencia de un mediador la persona puede buscar una solución a este tipo de problemáticas a través del diálogo, en forma confidencial, informal, gratuita y obviamente de manera voluntaria de las partes involucradas.

Para conocer más acerca de esta iniciativa EL TIEMPO visitó el Centro Misionero y Catequístico de Villa Piazza que está ubicado en Salta e Industria.

En el lugar y previamente a que comiencen a llegar los vecinos para atender alguna cuestión, este diario conversó con Susana Cordido, referente del centro que cede sus instalaciones para este fin, y María Elena Dapello, mediadora del Centro de Mediación Comunitaria de la Facultad de Derecho en los barrios.

 

El origen del proyecto     —

Dapello explicó en principio que este proyecto surgió desde la facultad local después de “una capacitación de mediadores comunitarios de estudiantes de la carrera de Abogacía y también de vecinos de la ciudad con diferente formación de base que prácticamente llevo un año”.

Añadió que una vez que se hizo esta formación y hubo un número de mediadores y mediadoras formadas evaluaron los lugares convenientes para que se realice esta experiencia.

En los inicios se comenzó a trabajar en el centro que la facultad tiene en la calle Bolívar.

“Después de haber estado un determinado tiempo surgió la necesidad, porque lo detectan los mismos mediadores, de ir al barrio para que el vecino esté más próximo y se familiarice con este servicio”, comentó.

Con este fin de convocó a distintas entidades intermedias que funcionan en los barrios y de ahí surgieron los sedes en ambos barrios.

Esta propuesta de la UNICEN se da juntamente con el consultorio jurídico gratuito y el apoyo escolar.

 

Problemas vecinales     –

La mediadora se refirió además al tipo de problemáticas que abordan desde este programa.

“Nosotros nos ocupamos de problemas vecinales. Esto quiere decir, la amplia gama que va desde ruidos molestos, aguas servidas, hasta plantas que invaden terrenos vecinos, pasando por perros que labran y todo lo que puede llegar a ocurrir en un vecindario”, describió.

No obstante, aclaró que “no descartamos otros problemas o situaciones problemáticas que se pueden dar y que, una vez realizada la escucha activa al vecino o a la vecina, podamos colaborar para que puedan, mediante el diálogo disolver, una determinada cuestión que, no tratada provoca angustia y energía que se pierde”.

Dapello indicó en este contexto que “estamos acostumbrados a evitar los problemas o a vivirlos como algo negativo, mientras que los que estamos haciendo mediación pensamos que no son ni buenos ni malos, sino que aparecen en la vida de las personas y cuando están lo importante es poder resolverlos”.

 

“Se amplía el derecho a la justicia”     —

“No hay que quedarse atrapado en el problema”, destacó mientras aseguró que a través de este programa se “amplia el derecho a la justicia, ya que, a veces, la persona piensa que solamente se puede resolver un problema mediante una instancia judicial, acá decimos que esa es una forma y esta es otra y lo que hace es comprometer al propio vecino con su situación, porque es él o ella, quienes en contacto con la otra parte con la que tiene el problema, va a poder darse cuenta que tiene herramientas propias para solucionar la cuestión”.

Al respecto, contó a este diario que “nosotros los mediadores con distintas técnicas hacemos que las personas se den cuenta que tiene una posibilidad para solucionar situaciones problemáticas”.

Como ejemplo, citó el caso de un problema de una medianera que puede llegar a la justicia, pero tarda años en resolverse, en cambio, con una mediación, puede haber una solución rápida.

 

Concientizar, otra de las claves    —

Una vez planteada la problemática, bajo este sistema gratuito y voluntario, nosotros convocamos a la otra parte y por eso el vecino tiene que traer el nombre y apellido de la persona con la cual tiene un problema.

“Con la difusión y la práctica las personas podrán ir naturalizándolo. A veces, la gente cree que viene a hacer una denuncia y nosotros les explicamos que no y lo que se está haciendo es planteando de una manera considerada y respetuosa un problema”, apuntó la mediadora en relación a cómo se instrumenta esta propuesta en la práctica.

A propósito de esto, Susana Cordido enfatizó que la intención de esta propuesta es concientizar para que “haya una nueva manera de ver un conflicto y arribar a soluciones mucho más favorables para todos”.

También destacaron que el proceso se hace con total discreción y confidencialidad.

Como dato final, la mediadora de Centro de Mediación Comunitaria de la Facultad de Derecho comentó como dato que hay provincias que tienen la mediación comunitaria inclusive dentro del Poder Judicial, pero no es el caso de la provincia de Buenos Aires.

Además, hay municipios que llevan este método a la práctica como es el caso de Olavarría y Mar del Plata.

 

“A LA GENTE LE CUESTA ATRAVESAR CIERTAS BARRERAS”

“Son todas cosas que ayudan a que la persona vaya conociendo sus derechos”, expresó Cordido.

 Con una visión desde el barrio sobre esta propuesta de la Facultad de Derecho, Susana Cordido, señaló que “estamos siempre atentos a todas las necesidades que hay y cuando nos invitaron a la presentación de este programa, nos pareció una idea oportuna poder traerlo porque a la gente le cuesta atravesar ciertas barreras, en este caso las vías”.

Evaluó además que el proyecto es “muy bueno” especialmente “en estos tiempos que vivimos con tantos conflictos”.

Valoró el hecho de poder tener personas capacitadas para poder mediar y evitar un conflicto mayor o llegar a otras instancias.

“Nosotros lo que hacemos es la difusión a través del boca  a boca y en las instituciones que están en el barrio. Acá viene mucha gente a participar de las actividades y entonces le ofertamos esta posibilidad para que pueden aprovecharla”, puntualizó.

La referente del centro catequístico consideró que “son todas cosas que ayudan a que la persona vaya conociendo sus derechos, que pueda relacionarse de mejor manera y en definitiva hacer que la vida sea un poco más digna”.

 

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