KEVIN DE STÉFANO 

“La meta es salir campeón”   

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Lo atractivo de hablar, periodísticamente, con Kevin De Stéfano es que no lo atemoriza aludir a muchas cuestiones que para otros colegas y actores del ambiente son casi tabú (como vestir de amarillo en televisión).

El goleador de la Primera xeneize alimentará el diálogo con EL TIEMPO con manifestaciones claras de lo que parece ser un convencimiento profundo. “La meta ya no es clasificar: la meta es salir campeón”, suelta y no titubea. De igual forma cuando aclara que sus goles son del equipo y ante una intervención desconfiada del entrevistador, arremete “si hubiera otra persona, también haría los mismos goles que hice yo. Son todos goles del equipo”.

El delantero disfruta plenamente del liderazgo que Boca construyó y mantiene en el Apertura, condición que –enfatiza– no le sorprende. En la siguiente nota, De Stéfano elogiará la fortaleza grupal del plantel auriazul, analizará su rol como goleador y reconocerá el sabor amargo que le dejó el empate ante Alumni.

–En pocas palabras, ¿qué aspectos incorporó el juego de Boca para mejorar el rendimiento del equipo respecto al año pasado?

–Tiene juventud. O sea, si bien tenemos jugadores de experiencia, los jugadores jóvenes de Boca ya son experimentados y son de rango, como el “Chiqui” Borda. Creo que esa es la diferencia con otros años, además del grupo y su compromiso. Y hay que agregar a la Comisión Directiva.

Somos un equipo que aprieta siempre, que al momento de perder la pelota busca recuperarla rápidamente. Y me gusta que cuando salimos jugando, siempre pensamos en atacar, siempre.

Nosotros arrancamos como todos los años, “hay que clasificar”. Pero ahora, desde hace unas fechas, la meta ya no es clasificar: la meta es salir campeón, y nada más. No importa llegar a la final u otra cosa, importa salir campeón.

–Esa conclusión de salir campeón, ¿en qué momento del torneo se clarificó?

–A veces yo discuto con mis compañeros, mismo con Adrián y con Antonio. Ellos dicen “ahora la gente habla de Boca” o “Boca está donde está”, y también buscan que no sintamos la presión y esas cosas, como que no nos sorprendamos. Yo les digo que a mí no me sorprende, ya hace 2 ó 3 años que ganarnos a nosotros siempre fue difícil. Yo sabía que nos faltaba algo nomás…

–¿Podés describir qué era ese “algo” que faltaba?

–No sabría como explicar…yo te lo digo con nombres: nos faltaba “Chiqui” y Leo (por Leandro Norte), que si bien es mucho a la vez es poco. Fueron dos o tres cositas, dos o tres jugadores en ciertos puestos que cambiaron todo el equipo. Nos faltaban algunas cositas, seguramente nos faltaba orden, que es lo que nos da el “Chiqui”.

“Mis goles los hace el equipo”   

–Un aspecto que es notorio en la mejora que tuvo Boca, es que en este torneo tus goles coronan un funcionamiento colectivo que te respalda. ¿Lo sentís así?

–Yo me siento totalmente parte de un equipo. Mis goles los hace el equipo, son muy pocos los goles que vos podés decir que los hice yo de parte mía. Convertí uno de tiro libre y fue raro, porque yo nunca pateo tiros libres, no sé patearlos. Los demás son todos del equipo, yo la empujo porque el equipo llega. Si hubiera otra persona, también haría los mismos goles que hice yo.

–En eso de estar parado en el área, de empujarla, como decís, ¿qué te aportó la dupla Di Prinzio-Rígoli?

–Mucha confianza. Me dan la confianza de que si yo estoy jugando mal y me voy enojado al vestuario… “tranquilo, gordo, te va a quedar, te va a quedar”. Ellos y todos mis compañeros. Así es todo el tiempo. Somos un equipo muy positivo y muy compañeros todos.

“La cara larga”   

–Ante Alumni, la previa se percibía diferente a otras ocasiones. ¿Ustedes también experimentaban esa energía?

–Sí… Alumni siempre es Alumni. De hecho yo ya lo sé porque jugué en Alumni casi toda mi vida. Mis amigos y compañeros de la escuela, cuando jugaban contra nosotros iban todos a entrenar. Todos le querían ganar a Alumni. Hoy en día, que yo lo veo desde otro club, a Alumni le querés ganar siempre porque son los mejores.

De todas formas, te digo que hoy en día nos sentimos igual que Alumni. Es más, si bien festejamos porque estábamos primeros, cuando entramos al vestuario teníamos la cara larga, no queríamos haber empatado.

–¿Qué sensaciones futbolísticas te dejó el partido ante Alumni?

No me gustó que nos engolosinamos. Le metimos el segundo y quisimos ir a meterle el tercero y el cuarto también, como unos locos. Y nosotros veníamos jugando los partidos pensando, se nos fue de las manos le partido.

Me llevo ese gusto amargo de no haber dicho “vamos a hacer un parate y estacionarnos para cuidar estos dos goles hasta que termine el primer tiempo”. Convertimos dos goles de la nada, seguimos jugando como si nada y después nos encontramos con los goles en contra. Y ahí nos cayó la ficha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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