LA NORMALIDAD DE MORANDINI

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Unos 9 minutos en el agua, otros 29 pedaleando en ruta y los finales 16 de pedetrismo. Y ni siquiera se agitó. Flavio Morandini bajó dos minutos la marca de un año atrás y volvió a ganar el Triatlón Short Ciudad de Azul. Todos los pergaminos que ostenta su curriculum –alimentado por un derrotero forjado entre el seleccionado nacional y en su momento el equipo italiano DDS– fueron delineando un andar apabullante y sin mella que lo llevó a ganar la 30º edición en poco menos de 55 minutos.

El nivel del atleta de Ramos Mejía (que a la postre ponderó el cada vez más acentuado nivel de la prueba) fue un corolario perfecto para una competencia muy especial, enmarcada por los 30 años de realizaciones del triatlón azuleño, que ya excedió ampliamente las limitaciones del pago. La fisonomía balnearia reeditó la tantas veces vista: el parque cerrado en plaza Almirante Brown, la escalinata ancha, próxima a las compuertas, como punto de largada de la etapa de natación; el escenario desde el cual Mario Pennella, del CEF 35, trata de organizar las categorías en la largada que siempre termina teniendo algo de caótico; los kayakistas como lazarillos orientando la fila de brazadas; y, por supuesto, el público a cada paso, curioseando y alentando a todos, aunque los atletas locales acarrean lógicamente las mayorías algarabías.

Morandini es el ganador de los últimos tres triatlones corridos en Azul (Short 2016 y 2017 y Olímpico 2016). Ayer en el sur de la ciudad, en el podio lo flanquearon los dos mismos corredores que doce meses atrás, y en el mismo orden: el capitalino Santiago Beltrán y el marplatense Christian Carletto. Entre los caballeros, Nicolás Cachenaut volvió a instalarse como el mejor azuleño, seguido en ese “podio” por Javier Pereira y Gerónimo Dherete, en su debut en el tria azuleño.

La italiana Alessia Orla supo cómo imponerse a una temperatura no habitual para ella y se consagró como la mejor dama de la competencia. Camila Makre, de Ramos Mejía, y Carolina Cardoso, oriunda de Haedo. La mejor dama azuleña volvió a ser Johanna Pennella. A poco de cruzar la meta Orla, en torno a la organización circuló la versión sobre una penalización para la vencedora, aparentemente por haber recurrido al drafting.


MORANDINI: “PARA MÍ 
AZUL ES UNA FECHA FIJA”    

Cuando culminó la etapa de ciclismo quedó claro que sólo un accidente podría extirparle este triunfo a Flavio Morandini. No hubo accidente y a los 54’54” de su primera brazada, el atleta cruzaba caminando la meta para nada exhausto. La normalidad más reciente se mantenía intacta en Azul.

–Doce meses atrás la dejaste acá y hoy la volvés a tomar. ¿Cómo desarrollaste esta competencia?

–Hoy era una edición especial, 30 años cumple el triatlón. La quería ganar, más que el año pasado, por los 30 años. Y, la verdad, salió increíble: el clima, la competencia, la cantidad de atletas en la ruta. Increíble.

–Tu experiencia es mundial y sos una voz autorizada: ¿cuánto vale una organización como la de Azul?

No sólo la organización en el día de la carrera, sino el trato antes de la competencia, después, es muy bueno para nosotros. Te hacen sentir acompañados y ya es como que son amigos los organizadores.

–Desde lo deportivo, ¿sigue siendo atractivo este triatlón o ya es un objetivo cumplido para vos?

–No. Para mí Azul es una fecha fija, como el Triatlón de La Paz, es un clásico del triatlón argentino. Mientras pueda y me dé el calendario, voy a seguir viniendo.

–Flavio, recibiste recientemente la triste noticia de la quita de la beca del ENARD. ¿Qué motivó esa quita?

–De un día para el otro me mandan un mail diciendo que a mi beca se le dio de baja. El motivo que me dicen es que no soy de alto rendimiento, que no obtengo resultados…¡Soy el único sub 23 que compite a nivel mundial en triatlón y tengo resultados! Entreno todos los días. A mi y a Tellechea, que hace unos meses fue a los Juegos Olímpicos. ¡Y dicen que no tiene resultados!

–¿Esa notificación quién la cursa?

–Me la mandó el ENARD por medio de la Federación. Ricardo Ríos es quien baja la beca sin decir nada. Pero, bueno…a seguir entrenando igual. Es un garrón, se hace muy difícil. Lo importante es seguir compitiendo a nivel mundial, viajar afuera a competir. El único apoyo que tengo es el de mi familia, el más importante. Pero si la Nación nos apoya en la parte económica, que supongo que para ellos no es nada, para nosotros es fundamental.

 

BELTRÁN: HASTA QUE SE PUEDA GANAR

El podio del 30º Triatlón Short: desde la izquierda, Beltrán, Morandini y Christian Carletto.
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El podio del 30º Triatlón Short: desde la izquierda, Beltrán, Morandini y Christian Carletto.

La segunda ubicación de Santiago Beltrán al cabo del Triatlópn Short también se va convirtiendo en un clásico. El atleta capitalino lo toma con sorna y aseguró que va a seguir viniendo hasta poder quedarse con el 1. También, en diálogo con EL TIEMPO, destacó la calidad organizativa y el marco que le aporta el público lugareño.

–Santiago, para Azul era una edición muy especial. ¿Cómo la viviste vos que te has convertido en habitué de la competencia y del podio?

–Este es el tercer año consecutivo que vengo y super contento de estar acá. La verdad que correr y que toda esta gente te esté alentando, no se ve todos los días en las carreras. Y cuando uno se siente cómodo y la gente lo trata bien, lo que más ganas te dan es de volver.

–¿Qué tipo de disputa se dio en la cima de la competencia?

Lo que percibí es una bici muy dura respecto al viento y el calor, mucho viento. El agua, muy rápida; está muy lindo que esté boyado y con andariveles, es más fácil para guiarte y no hace falta que estés todo el tiempo mirando hacia delante. A pie resultó muy duro el calor, en un circuito rápido, bastante llano, que se podía correr tranquilamente.

–Tres participaciones, tres veces en la segunda ubicación. ¿Vas a insistir hasta ganarlo?

–¡Por supuesto! Te quedas con ganas de volver para ver si en algún momento se puede ganar (se ríe). Esta y la anterior las ganó Flavio y la otra me la ganó Taccone: uno fue a las olimpiadas y el otro es un proyecto olímpico. Así que estoy muy contento por competir con ellos.

 

ORLA: “UN LUGAR MUY LINDO PARA CORRER”

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No pasó desapercibido el hecho de que una italiana ganara la categoría damas, si bien su sola participación ya escapaba de lo cotidiano. 24 años de edad, nacida cerca de Torino y con residencia actual en Milano, donde vive y entrena con su equipo, Alessia Orla llegó por primera vez a Azul para extender su bagaje internacional y para vérselas con el calor (“No estoy acostumbrado al calor. Ahora en Italia hace 5 grados, es invierno”, ensayó inicialmente a modo de cuasi protesta, pese a su gran sonrisa y su español dificultoso).

–¿Qué circunstancias se dieron para que estés hoy corriendo en Azul?

–Santiago Beltrán, el año pasado, estuvo en Italia entrenándose con mi equipo. Somos amigos y este año vine a Buenos Aires y me invitó a venir. Estoy preparando La Paz y me sirve para eso.

–¿No obstante el factor climático, pudiste disfrutar de la prueba? ¿Es tu competencia habitual?

–Sí, sí. Me gustó. Esta carrera es sin drafting y yo compito en sprint y Olímpico con drafting. Así que no es mi carrera. Bueno….eh.

–¡Pero ganaste!

–(Se ríe) ¡Sí! Fue un poquito duro en la bici, porque hubo mucho viento y sin drafting. Pero estoy muy contenta. Es un lugar muy lindo para correr, con el río. Me gustó muchísimo acá.

–¿Cómo sigue tu derrotero de competencias?

–Ahora voy a La Paz y después a San Lorenzo. Y luego ya me vuelvo a Italia.

 

CACHENAUT: “TANTA MÍSTICA”  

Aspectos que se repiten: un gran espectáculo, Nicolás Cachenaut siendo el mejor azuleño y un buen nivel de competencia. Se suma el 30º aniversario Entonces, le preguntamos a “Cache”: ¿Cómo convergen esos elementos en vos no bien terminada la prueba?

–Estoy muy emocionado ahora. Me costó mucho recuperarme de una lesión grande (desgarro de un glúteo con una trocanteritis), tuve una frustración grande con el abandono, por primera vez en mi carrera,  de un Ironman hace un mes y medio. Me recuperé hace muy poquito, entrené todos los días con dolor y hoy me dolió toda la carrera.

Me sentí muy lento en el agua y lento en la bici, pero sabía que debía guardarme para correr fuerte, no podía perder minutos ahí. De hecho recuperé muchos puestos y corrí como corría antes. Eso me llena de orgullo.

–Sos representante local en una prueba con 3 décadas de historia. ¿Qué podés agregar a toda esta celebración?

–Esto es increíble, tanta mística, tanta historia acá. Están los mejores del país, chicos de acá de Azul que corrieron durante muchos años, que hoy de alguna u otra manera estuvieron (algunos corrieron y otros colaboraron). Eso tiene un valor enorme. Y eso lo potencia a uno, las cosas salen mejor que lo que se espera, porque uno corre por todo eso… Esta carrera es impresionante. Felicitaciones a cada uno de los que en estos 30 años, aportó su granito de arena en cualquier lugar de este triatlón.

 

DHERETE: “MI TERCERA CARRERA OFICIAL”    ————

Su formación como nadador quedó evidenciada cuando emigró de la etapa inicial en el tercer lugar, muy cerca de Morandini y Beltrán. El desafío para Gerónimo Dherete pasaba por el resto del triatlón y el saldo para el azuleño resulta ahora muy satisfactorio.

–Son tus primeras experiencias como triatleta. ¿Qué número de tria fue el de hoy?

–Aún tengo poca experiencia. Debuté en Monte Hermoso el año pasado, en noviembre. La de hoy es mi tercera carrera oficial, se puede decir.

–Por tu formación sabías que en el agua no ibas a tener grandes inconvenientes. ¿Cómo planteaste el resto de la competencia?

–En el agua me propuse seguir a Morandini y a Beltrán, ya que he corrido con ellos y pude ver cómo nadaban. ¡Son unos monstruos! Pensé que si no los podía pasar, al menos iba a ir con ellos. Me llevaron muy rápido. Ya después, cuando salí a andar en bici, me sacaron mucha ventaja, aunque terminé muy conforme. Y en la parte a pie, me empezó a cobrar el trayecto del triatlón.

–Tenés un apellido en este deporte y se dio que tu debut en Azul coincida con el 30 aniversario. ¿Influyó para bien todo eso?

–Al conocer tanta gente de acá, me cayó muy bien.  Había gente en la vereda que me gritaba, me alentaba, y eso para un deportista es muy bueno, te motiva a seguir corriendo. El apoyo de la gente es esencial.

 

PENNELLA: “HABÍA MUCHO NIVEL”

Johana Pennella reconoció haberse sentido cómoda en la 30º edición del tria local. Como en 2016, logró ser la mejor azuleña de la prueba, simpático atenuante para comenzar a desenrrollar un año que ansía poder culminar en Mar del Plata, en el primer Ironman argentino.

–¿Qué prueba has podido desarrollar?

–Fue una prueba buena, había mucho nivel. En el agua se nadó bien, sólo los golpes del principio (se ríe), que estamos acostumbrados. En la bici se dio una ida y vuelta con un poco de viento, pero se pudo mantener el ritmo. Y ya cuando hubo que correr, se sufrió el calor. Pero logré sentirme cómoda, que era lo importante.

–¿Qué logra el triatlón local para seguir atrayendo tantos corredores?

–El Triatlón de Azul es uno de los mejores que tenemos del campeonato. La organización es buena, tenemos gran cantidad de público y eso es importante; tenemos más de 350 corredores y eso, en otras carreras de Federación no se ve. Y se está viendo muy buen nivel y ahora… (se ríe) hay que ponerse a entrenar bien.

–¿Afrontaste la competencia en el nivel deseado?

–Vengo de un año de competencias complicado pero bueno. Participé en el Mundial Medio Ironman y, cuando llegué, en  el Hombre de Piedra. Después de eso tuve que descansar. Termino ahora y empiezo a prepararme para el Medio Ironman de Bs. As. en marzo.

Dejame agradecer: a Mario Pennella, a Fernando Scabuzzo, a Elizabeth Claudepierre, a Agustín Acosta, y a los sponsors que este año me ayudarán a cumplir, en diciembre, el Ironman. Expreso TAS, Juan Picone, AECA, Nicolás Mini, Gimnasio Oxígeno.

 

 

 

 

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