La pista de skate: un espacio frecuentado por gente que no se encuentra del todo conforme con sus condiciones

Adolescentes y adultos opinaron sobre el mal estado del espacio público, de la falta de limpieza o la ausencia conciencia de algunos padres que permiten que las rampas tengan otra utilidad. Un paseo por el espacio.    

Niuspi de 10 años y Aiyana de 8 en rollers disfrutando de la pista con sus protecciones para practicar este deporte.


Uno de los atractivos que ofrece esta ciudad es la pista de skate ubicada en frente de la Costanera. Un lugar donde, sobre todo, los jóvenes disfrutan, ya que realizan diferentes deportes, no solamente skate, sino que andan en rollers y en bicicleta. Además, los más pequeños están acompañados por sus padres que aprovechan la tarde para tomar unos mates al sol o a la sombra, en fin la idea la idea es pasar un buen momento. También van los chicos a pescar al arroyo o simplemente a refrescarse.
Pero al parecer no todo es “color de rosa”, sino que EL TIEMPO dialogó con algunos visitantes del espacio que asisten con frecuencia y notaron cuestiones negativas. Todas tienen solución, ojala alguien tome cartas en el asunto.

Gastón Gruñeiro de 14 años practica skate en la pista.“Un cajón lo arreglamos nosotros porque lo rompieron y nadie hizo nada”, señaló.  


Opiniones de todo tipo
En principio Karina y Gisela estaban tomando mate y cuidando a los pequeños que fueron a pescar al arroyo.
“Soy niñera y trajimos a los chicos a pescar porque a ellos les gusta mucho”, aseguró Karina.
Consultada sobre por qué la elección del espacio, precisó que “es muy tranquilo acá, ellos andan con la red, pescan, ponen los pescaditos en una botellita y realmente la profundidad del arroyo no es mucha. Además vienen familias con sus hijos que andan en bicicleta en la pista, pero no molestan para nada”.
Observó que “a los chicos que circulan en bici no les gusta que los de menor edad se le crucen porque los pueden lastimar, ya que es un lugar para ellos”.
De la misma manera Gisela acotó sobre la franja etaria que frecuenta la pista de skate,  que “vienen de todas las edades, desde los 8 años o menos edad hasta los adolescentes”.
Las mujeres concluyeron en que “es tranquilo todo, sólo habría que rever el tema de los pequeños que se les cruzan a los más grandes, pero tienen que ver con los papás que estén alertas a este comportamiento”.
Posteriormente, Paula y Abel comentaron que van con bastante frecuencia al lugar, llevan a sus pequeñas hijas a “rollear”, a despejarse y salir de la rutina de la semana.

Gisela y Karina, conformes en general con el estado del lugar donde llevan a los chicos a pescar. Mientras… toman mate.    


La mamá de las nenas opinó sobre la pista que “el ambiente es lindo, está bueno, se tira uno, después el otro, aunque también está el chico que usa las rampas como tobogán y es peligroso porque se les cruzan a los bikers, no los pueden frenar y son chicos pequeños”.
En ese sentido realizó una observación al decir “uno ve ese tipo de cosas y le dice a los papás de estos chicos y encima se enojan con uno”.
Por su parte, Abel añadió que “cuando los chicos iban a la plaza (San Martín) a andar en rollers y ´molestaban`, hicieron esta pista donde, al final, vienen los chicos que tendrían que jugar en una plaza, en un tobogán. Hay chicos que llegan a hacer eso, a tirarse y tienen a sus papás al lado y no les dicen nada”.
Paula retomó la charla asegurando que “también está el chico que a la tarde disfruta y el otro que vienen a la noche y tira botellas de vidrio y no deja de ser un peligro para todos”. A lo que Abel amplió “usan este lugar para hacer juntas y uno se da cuenta porque ve los restos de los envases de vidrios. Si algunos de los nenes o nenas juegan o practican cerca de éstos se puede lastimar, se cortan todo”.
Acerca de cuál es la solución a esta problemática que plantean estos preocupados padres, opinaron que “falta seguridad, porque puede estar iluminado de noche pero si no hay nadie que controle esto, va a seguir todo igual. De todas maneras lo mencionado ocurre en todos los espacios, o sea no es que porque sea un lugar donde hacen deportes pase esto porque entre los chicos que están sobre la pista la mayoría se respetan”.
Por último, el adolescente de 14 años Gastón Gruñeiro, practica skate en la pista siempre que puede, tiene su grupo de amigos con el que a la tardecita se va a la plaza. Él contó, entre otras cosas, que parte de la pista la tuvieron que arreglar ellos mismos por falta de mantenimiento.
Dijo “vengo porque me encanta, están mis amigos y se hacen grupos de skate o de bikers que está buenísimo”.
Sin embargo, destacó que “pasa que se llena de chicos pequeños que dificultan el andar y encima las rampas están rotas, no en su totalidad, pero bastante y es peligroso”.
Culminó señalando “un cajón lo arreglamos nosotros porque lo rompieron y nadie hizo nada”.
En definitiva sería importante que quien está a cargo de este espacio y paseo público, se haga responsable de la situación que plantean los entrevistados porque es un lugar tranquilo, relativamente nuevo, pero es una verdadera lástima que no tenga mantenimiento o que el mismo no alcance para que los mismos niños y adolescentes se sientan seguros a la hora de practicar sus deportes preferidos.

Los restos de botellas de vidrio que se ven dispersos por varios lugares en el mismo espacio. Un peligro para cualquiera.   


 

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1 Comment

  1. Car10

    26 de febrero de 2018 at 9:10 pm

    negros sucios q culpa tiene el municipio dejen de joder basta de q el municipio tenga q areglar lo q rompen los negros

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