La Suprema Corte ordenó al Municipio de Azul reincorporar a Inza como médico del Hospital

Se trató de una extensa batalla legal para el ex intendente que de esta manera logró volver a su cargo de médico cardiólogo. Según informó ayer El Popular Medios, contó con el patrocinio del abogado olavarriense Amílcar Dirazar. 

La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires se pronunció en los últimos días de diciembre y sentenció que el ex intendente azuleño José Manuel Inza debía ser reincorporado a su cargo como médico cardiólogo del Hospital Municipal “Dr. Ángel Pintos” de la vecina ciudad, lugar del que había sido desplazado en medio de una intensa polémica, informó en su edición dominical El Popular Medios.
Fue el final de una larga batalla en los escritorios judiciales del ex jefe comunal, patrocinado por el abogado olavarriense Amílcar Dirazar. La petición del demandante fue, precisamente, que se lo reincorporara al Servicio de Enfermedades Cardiovasculares de ese centro de salud, “conforme la situación de revista que ostentaba a la fecha de asumir como Intendente Municipal del Partido de Azul”.
La discusión sobre la situación del ex intendente giró en torno al Decreto municipal N° 68 de 2010 por el cual fue designado médico del Hospital. Para Inza su nombramiento fue de carácter permanente. El Ejecutivo, en cambio, sostiene que era un puesto interino porque nunca concursó el cargo.
La causa, en la que Inza debió apelar a las instancias superiores para poder cumplir su objetivo, llegó finalmente a la Suprema Corte.
En La Plata, el 27 de diciembre pasado se reunieron los doctores Soria, Negri, Genoud y de Lázzari en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa “Inza, José Manuel contra Municipalidad de Azul s/ Medida cautelar autónoma o anticipada. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley”.
Entre los antecedentes, tuvieron en cuenta que la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo con asiento en Mar del Plata había hecho lugar al recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, el Municipio, dejando sin efecto la medida precautoria que ordenaba la reincorporación de Inza.
Disconforme con tal pronunciamiento, la defensa del ex Intendente dedujo recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley, el que denegado motivó la interposición de la queja prevista en el artículo 292 del Código Procesal Civil y Comercial.
Mediante resolución de fecha 11 de octubre de 2017, la Suprema Corte declaró mal denegado el aludido recurso con fundamento en que “lo resuelto por la Cámara interviniente podía generar al accionante un agravio de imposible o muy dificultosa reparación posterior, razón por la cual tal pronunciamiento se consideró asimilable a una sentencia definitiva”.
En 2009 pasó a planta permanente
Tal como consta en el expediente, Inza ingresó en el año 2003 al Municipio y, en el año 2009, se ratificó su cargo como de planta permanente. Luego fue elegido Intendente en el período 2011-2015 y, al culminar su mandato, requirió que se le concedan las vacaciones no gozadas correspondientes a los años anteriores, a lo que no obtuvo respuesta por parte del Municipio.
Además afirmó que se le dejó de abonar el sueldo, dándosele de baja en los aportes al IPS y al IOMA, todo lo cual le produjo un grave cuadro de estrés, por lo cual se le indicó licencia médica por 30 días a partir del 10 de febrero de 2016, citándoselo para una revisión con fecha 9 de marzo de 2016 al Servicio de Salud Mental del Hospital Pintos.
Indicó, además, ante la vía de hecho que le impidió el ejercicio pleno de sus derechos, que solicitó la regularización de su situación laboral, lo cual no obtuvo respuesta administrativa como así tampoco el pronto despacho peticionado con fecha 4 de mayo de 2016.
Luego recordó que el juez de primera instancia del Departamento Judicial de Azul resolvió conceder la medida cautelar peticionada por el doctor Inza, ordenando a la Municipalidad de Azul que en el plazo de cinco días reincorporara al actor como médico cardiólogo profesional “D”, previa caución juratoria.
A su turno, la Cámara hizo lugar al recurso de apelación articulado por la comuna demandada, dejando sin efecto la medida precautoria y difiriendo la imposición de costas para el momento en que se decida el principal.
“Entendió que no se configura el requisito del fumus boni iuris necesario para el otorgamiento de la tutela anticipada, en tanto no se advierte una actuación municipal manifiestamente antijurídica. Estimó que la decisión de la accionada de no restablecer el vínculo de empleo público que la unía con el accionante no conlleva per se una ilegitimidad manifiesta”. Y concluyó la Cámara “que existe entonces un razonable manto de duda sobre la invocada estabilidad en el cargo que el solicitante esgrime como fundamento basal de su requerimiento precautorio, resultando tal estado de incertidumbre insusceptible de ser superado en el marco de conocimiento que corresponde efectuar en el presente estadio procesal”.
Disconforme con dicho pronunciamiento, Inza y su defensa interpusieron un recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley. También denunció, entre otros puntos, “que la Cámara no abordó el análisis de la totalidad de la prueba documental incorporada al proceso, fundamentalmente los recibos de haberes en los que surge el ingreso en el año 2003 y su incorporación a la planta permanente, los certificados médicos y las diversas presentaciones administrativas que no obtuvieron respuesta”.
Al votar por la afirmativa, el juez Soria expuso que “corresponde hacer lugar al recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley, dejar sin efecto la sentencia de la Cámara y, en consecuencia, conceder la medida cautelar peticionada ordenando a la demandada a que en el plazo de cinco días reincorpore al actor, doctor José Manuel Inza, como médico cardiólogo profesional ‘D’, en el Servicio de Enfermedades Cardiovasculares del Hospital Municipal ‘Dr. Ángel Pintos’”.
Los jueces doctores Negri, Genoud y de Lázzari, por los mismos fundamentos del Juez Soria, votaron también por la afirmativa.

EL DATO
Ayer, desde la redacción de EL TIEMPO se intentó ubicar a José Inza para pedirle una opinión sobre la resolución. De igual manera se procuró dar con Roberto Dávila, asesor letrado del Municipio. Ninguno de los llamados encontraron respuesta alguna.

IDAS Y VUELTAS
Inza no había sido reconocido como trabajador de planta permanente por el Ejecutivo municipal azuleño actual, desde donde se consideró que no había hecho reserva de su puesto cuando asumió como intendente. Sin embargo, el ex jefe comunal había sido reincorporado al centro de salud cuando fue favorecido por una resolución del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 de Azul.
Luego, en otro capítulo de la polémica, debió dejar su cargo por una sentencia de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata que revocó el fallo que lo había favorecido.
Ahora, sobre el final de diciembre, la Suprema Corte bonaerense –con el voto fundamentado por Daniel Soria (foto)- sentenció a favor de Inza y lo devolvió a su cargo.

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