LÁGRIMAS DE FELICIDAD

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Angie no pudo contener las lágrimas. Su vida no ha sido fácil; ha pasado situaciones muy adversas y hoy pudo amanecer en su casa propia en la que vive con su marido Marcelo y “las melli”, Jazmín y Morena. Gracias al trabajo de Cáritas Vivienda y la solidaridad de los azuleños, tiene techo propio para mejorar su calidad de vida. Fue más de un año de trabajo en el que con sus manos hicieron los cimientos, pegaron ladrillos y colocaron el techo sin que importen las condiciones climáticas. Gracias a este nuevo empuje en su vida, el matrimonio decidió apostar a un futuro entendiendo que la educación es un motor fundamental: ambos retomaron sus estudios secundarios.

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