Las escuelas de fútbol de los clubes

Las escuelas de fútbol deben adoptar la consigna de que los chicos deben jugar. Por eso es importante el tema del gimnasio, pero también es necesario incorporarle la cancha. Hay que desterrar que los chicos jugando al fútbol, no sea lo único que les invada el cerebro el resultado; para eso falta mucho tiempo. Esto sucede porque sin querer son los padres que influyen para que le den prioridad al resultado y no al juego formador de mentalidades.

Los profesores deben trabajar sobre todo haciendo hincapié en lo lúdico. Son todos juegos con pelota la mayoría. A los más chicos se lo hacen sin pelota. La idea deberá siempre consistir en una introducción al fútbol.

Respecto de la enseñanza de técnica, no se les exige nada; se busca que la vayan a pasar bien. Lo que más interesa es que los chicos formen grupos. Quedará para más adelante que los mismos nenes vean si siguen desandando una carrera deportiva y/o competitiva.

Si bien los chicos quieren ganar, hay que trabajar mucho por si les toca perder, para que estén tranquilos, porque en definitiva es un juego.

No sirve que un chico se vaya llorando a la casa porque no ganó. Es por eso que hay que trabajar en los juegos y enseñarles que se gana, pero también se pierde.

Es fundamental que todo lo que se busca inculcarles es para que sean buenas personas, buenos compañeros. Por eso el fútbol es un deporte que une las clases sociales y donde se respeta lo que es un equipo, lo grupal por sobre lo individual.

En Azul existen varias escuelitas de fútbol, y también se les enseña la práctica de otras disciplinas deportivas, pero todas buscando la formación integral de chico o de joven; lo técnico está para después.

Si no es buena persona, por más técnica que tenga es un elemento negativo para una actividad grupal como el básquetbol, etcétera.

Y lo que hay que buscar en ellos es sacarle una responsabilidad o carga, la de ganar. Sino que están practicando un deporte, un juego donde se puede ganar o perder y ser un buen perdedor y un buen ganador. Tomar conciencia de que como todo juego existe una parte de albur.

En otras palabras, es deseable que los chicos practiquen el deporte formativo no competitivo.

Las escuelitas que tratan de inculcarles técnicas y prácticas de determinado deporte como objetivo principal para incorporarlos en los planteles de la disciplinas deportivas, dejando para después la formación como seres humanos con la finalidad de que el día de mañana sean útiles a la sociedad, se puede decir sin temor a equivocarse que fracasarán y al no encontrar atractivo, diversión, y sí exigencia es probable que cada vez tengan menos chicos. Y esos niños que se alejan es probable que busquen otros rumbos peligrosos.

 

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