LAS FIESTAS PATRONALES

Todos los 7 de octubre la Diócesis de Azul celebra sus fiestas patronales. Los actos, hasta llegar a la fecha de la celebración central, comenzaron unos días antes con una Novena a Nuestra Señora del Rosario, patrona del templo mayor, de la diócesis y de la ciudad.

Este año, denominado de la “Misericordia”, la Novena preparatoria comprendió la realización de una serie de actividades hasta el jueves 6 de octubre, desarrolladas en los distintos templos católicos de la ciudad. En ese marco, bajo el título “perdonar al que nos ofende” se entregaron rosarios a los niños de la ciudad y el campo que este año recibirán su primera comunión. También se renovaron las promesas matrimoniales en la capilla San Cayetano; se rezó “por vivos y difuntos”, se visitó a enfermos y a personas privadas de su libertad y, todos los días se rezó la Novena y el Santo Rosario.

Este año los actos centrales -llevados a cabo ayer viernes-, estuvieron presididos por el Obispo Diocesano, Monseñor Hugo Manuel Salaberry y debido al mal tiempo, la procesión programada se vio acotada en su recorrido, limitándose a una vuelta por el perímetro de la Plaza San Martín y la posterior celebración eucarística en la Catedral. Luego hubo una merienda fraterna y se cerraron las actividades con la misa de la familia, programada para las 20.

Es tradicional que la procesión se inicie luego de una concentración de los fieles en el sector donde está emplazada una imagen de Nuestra Señora del Rosario, en la rotonda en las Avenidas Mitre y Cáneva, pero este año, debido al mal tiempo reinante y a las amenazas de lluvia, el recorrido fue alrededor de la plaza central. En el lugar, la banda militar “Combate de Perdriel” interpretó algunas marchas, sumándose así a la celebración.

Este festejo religioso es coincidente con la recordación del 99° aniversario de la inauguración del templo catedralicio, que fue bendecido por monseñor Juan Nepomuceno Terrero, el 7 de octubre de 1906, aunque la gótica construcción aún no había sido terminada. Fue monseñor César Antonio Cáneva, primer obispo de la diócesis, quien pudo ver la edificación completa.

La Catedral Nuestra Señora del Rosario cuenta con cinco altares de mármol. El altar mayor fue donado por la señora Mercedes Castellanos de Anchorena y su nieta Matilde Ortiz Basualdo de Züberbuller. El de la Inmaculada, por la Congregación Hijas de María. El altar de San Antonio y Nuestra Señora de Luján, por la señora Francisca de Reinoso. El de la Virgen del Carmen por la señora Carmen Leloir de Acosta y el altar del Calvario por la señora Regina de Vázquez.

La imagen de San Serapio Mártir, segundo Patrono de la Diócesis, fue donada por el doctor Agustín Carús y el señor Mariano Berdiñas.

Según cuenta la historia, la Virgen del Rosario se apareció en 1208 a Santo Domingo de Guzmán en una capilla del monasterio de Prouilhe, en Francia, con un rosario en las manos, le enseñó a rezarlo y le dijo que lo predicara entre los hombres, además le ofreció diferentes promesas referentes al rosario.

Su fiesta fue instituida por el papa san Pío V el 7 de octubre, aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la Batalla naval de Lepanto, en el año 1571, atribuida a la Madre de Dios, invocada por la oración del rosario y le dio el encargo de propagar el santo rosario a los miembros de la Orden de Predicadores.

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