LAS LLUVIAS LLEGARON AL NORTE DEL PAÍS, PERO NO A LA ZONA NÚCLEO BONAERENSE

Los productores rurales de la zona núcleo agropecuaria deberán esperar. Según especialistas consultados por LA NACIÓN, este fin de semana las precipitaciones se concentraron en el norte del país, sobre todo en el noreste (NEA), pero fueron insuficientes en el norte y en el centro de la provincia de Buenos Aires. En esta región temen la baja de rindes en maíz y soja, de primera y segunda siembra, por la escasez de lluvias.
Según informes del INTA, durante el fin de semana en el Chaco llovieron 260 milímetros en Saenz Peña, 160 milímetros en Napenay y 110 milímetros en Tres Estacas. Esteban Copati, jefe del Departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, dijo: “En estas zonas de Chaco hay agricultura, pero son departamentos con menor participación respecto al total regional. Sí hubo consecuencias sociales porque Saenz Peña se inundó y continúan las precipitaciones, pero con respecto a la totalidad del NEA es muy probable que se completen los planes de siembra”.
En relación al Noroeste Argentino (NOA), el profesional indicó que los departamentos más afectados por la falta de lluvias son el sur de Salta y Tucumán donde si no llueve en el transcurso de estos días es probable que no se concreten las previsiones de siembra. Pero aclaró que salvo estas dos provincias, en el resto de la región hay humedad y se va poder sembrar según las expectativas.
Con respecto a Buenos Aires, productores informaron que anteayer en la ciudad de Pergamino cayeron 12 milímetros y en Ocampo, a quince kilómetros, dos. Durante el fin de semana no hubo lluvias en Chivilcoy y en otros puntos de la provincia las precipitaciones fueron dispares: 10 milímetros en Lobería y 3 en Tandil, por ejemplo.
“En el centro y sur de la región bonaerense el escenario es bastante heterogéneo: en las últimas semanas existieron varios frentes de tormenta que aportaron volúmenes muy dispares. Otros sectores no tuvieron registro de precipitaciones pero cuentan con suelos húmedos porque tienen las napas freáticas altas”, explicó Copati. Además, afirmó que la región más complicada es el sudoeste de la provincia donde no hubo buenas lluvias como Puan, Pigüé, Coronel Suárez, Bahía Blanca, entre otras localidades, que sufrieron la sequía durante la siembra y no podrán concretar la intención de labranza de soja de segunda.
 “Hay sectores que van a tener un buen rendimiento que compensarán a los que le falta lluvia. Salvo el sudoeste de Buenos Aires no hay regiones que tengan problemas de déficit hídrico generalizado y los cultivos avanzan de una condición general a buena. Va a ser una campaña promedio”, afirmó el especialista de la Bolsa de Cereales.
Por su parte, Eduardo Sierra, agroclimatólogo, profesor en la UBA e investigador del Conicet, dijo: “No estamos esperando una campaña de alto impacto negativo sino un ciclo donde van a bajar un poco los rindes”.
Además agregó que se espera un otoño más seco que lo normal, cuando usualmente es una estación húmeda. “Un otoño seco produce que no haya tantas enfermedades, mejora la calidad del cultivo y hace avanzar mejor la cosecha, pero complica la campaña siguiente: para este ciclo agrícola es bueno pero perjudica la campaña 2018-2019”, concluyó Sierra.
Fuente: La Nación Campo

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