DE RECORRIDA  POR VILLA FIDELIDAD

Las problemáticas existentes en el barrio más antiguo de la ciudad

En compañía de la dirigente barrial Marisa Rojas, EL TIEMPO visitó ayer ese sector de Azul. De acuerdo con lo indicado por los vecinos que dialogaron con este medio, los principales inconvenientes con los que deben convivir en la zona son: la preocupante situación del tránsito, el pésimo estado de las calles, las malas condiciones edilicias de la unidad sanitaria, la ausencia de patrullaje policial y las deficiencias en la señalética vial. 

EL TIEMPO recorrió ayer junto a la dirigente Marisa Rojas el barrio Villa Fidelidad para conocer cuáles son las principales problemáticas con las que deben convivir quienes residen en esa zona de Azul. El pésimo estado de las calles y las deficiencias en la señalética vial fueron algunos de los inconvenientes mencionados pro los vecinos del sector. FOTOS NICOLÁS MURCIA.   
La vecina Delia Acosta expresó que “en el periférico rompieron todas las luces, agarran a patadas las puertas y las destrozan, rompieron el tablero eléctrico, los vidrios casi no existen y hay todos cartones puestos, sacaron la canilla del agua, pintan las paredes. Es muy preocupante”. NICOLÁS MURCIA   
Los comerciantes fidelinos Andrea Sánchez y Julio Segovia mencionaron como primordiales la pavimentación de las calles y la implementación de políticas viales destinadas a controlar la situación del tránsito en el barrio.   NICOLÁS MURCIA  
   
El “mantenimiento” de muchas calles de Villa Fidelidad es realizado por los mismos vecinos del sector, quienes tapan los pozos con escombros y material. La vecina Delia González Catriel remarcó que “hace rato que necesitamos el asfalto. Estamos pagando impuestos y no tenemos respuestas. Incluso esta manzana está toda escriturada. Cuando llueve es imposible pasar. Hasta entrar el auto a mi marido se le hace imposible. Ni salir se puede, porque es un barrial hasta la cabeza”. NICOLÁS MURCIA Por su parte, Alejandra Catriel expresó que en Laprida entre Belgrano e Yrigoyen “la calle es un desastre, no hay cordón cuneta, tenemos una loma de burro que no sirve de nada, todos van y vienen  en contramano y en la esquina hay un zanjón que cuando llueve se hace una laguna”. NICOLÁS MURCIA “Necesitamos las lomas de burro porque la calle Escalada parece una pista de carreras. Además la toman como doble mano cuando en realidad no es una avenida”, se destacó durante la recorrida de ayer por Villa Fidelidad. NICOLÁS MURCIA
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EL TIEMPO recorrió ayer junto a la dirigente Marisa Rojas el barrio Villa Fidelidad para conocer cuáles son las principales problemáticas con las que deben convivir quienes residen en esa zona de Azul. El pésimo estado de las calles y las deficiencias en la señalética vial fueron algunos de los inconvenientes mencionados pro los vecinos del sector. FOTOS NICOLÁS MURCIA.

 

En horas de la tarde de ayer, EL TIEMPO recorrió el barrio Villa Fidelidad para conocer cuáles son las principales problemáticas con las que deben convivir quienes residen en esa zona de Azul. Junto a la dirigente barrial de ese sector de la ciudad Marisa Rojas, este medio tomó contacto con varios vecinos del lugar, quienes señalaron -entre otras cuestiones- como los principales inconvenientes la preocupante situación del tránsito, el pésimo estado de las calles, las malas condiciones edilicias de la unidad sanitaria, la ausencia de patrullaje policial y las deficiencias en la señalética vial.

“Parece una pista de carreras”

La primera vecina de Villa Fidelidad en dialogar con este medio fue Delia Acosta, quien comenzó diciendo, en alusión a calle Escalada, que “necesitamos las lomas de burro porque esta calle parece una pista de carreras”.

Además “la toman como doble mano cuando en realidad no es una avenida. A su vez, con la cantidad de chicos que vienen a jugar al predio en el cual está la unidad sanitaria, en cualquier momento va a ocurrir un accidente”.

“Igualmente el tránsito pesado es constante. En cualquier momento tengo un camión metido adentro de mi pieza. No respetan…no respetan nada”, señaló la vecina, quien paso seguido agregó que “mi mayor miedo son los chicos, porque tienen la placita y vienen a jugar acá”.

También, Acosta pidió por mayor presencia policial en la zona para realizar tareas de prevención en la barriada.

“En el periférico rompieron todas las luces, agarran a patadas las puertas y las destrozan, rompieron el tablero eléctrico, los vidrios casi no existen y hay todos cartones puestos, sacaron la canilla del agua, pintan las paredes. Es muy preocupante.  No creo que sean los chicos del barrio, me parece que vienen de afuera. Hay que tener en cuenta que es un centro de salud programático y viene gente a atenderse de varios barrios”, contó la vecina.

A esto Marisa Rojas añadió: “A mi me parece que habría que cercarla para evitar mayores daños. Lo que yo reclamo es la prevención. Que pase con más asiduidad el patrullero. Ya no existe el patrullaje que existía antes. Lo mismo pasa con el sector de la Costanera”, apunto la referente barrial de la zona.

“Cuando llueve es imposible pasar”

Al hacer hincapié en las deplorables condiciones en las que se encuentran varias de las arterias de Villa Fidelidad, Marisa Rojas expresó que “la calle 9 de Julio entre Escalada y De las Cautivas es un desastre, como muchas tantas otras. Los vecinos lo que hacen es rellenar los pozos con material, tierra o piedras para poder transitar, sino es imposible pasar por el lugar”.

“Los sectores más comprometidos son 9 de Julio entre Jujuy y Laprida -que es intransitable-; Bolívar en su totalidad -porque me dijeron que es baja y necesita otro tratamiento-; Yrigoyen entre San Carlos y Laprida. En definitiva son muchos los sectores por los cuales es imposible circular, sobre todo cuando llueve”, aseguró la titular de la entidad barrial de la zona.

“La cartelería vial es un desastre”

Por otro lado, Rojas mencionó que “en lo que es iluminación, donde hay cordón cuneta tenemos luminarias. Pero hay otros lugares que son totalmente oscuros, como por ejemplo Belgrano desde Las Cautivas hasta Laprida y en un tramo de esta última arteria. En un momento nos dijeron que nos iban a reforzar esos sectores donde no hay nada, pero hasta el momento sigue todo igual. Esperemos que más adelante nos den respuestas”.

De igual forma apuntó que “la cartelería vial es un desastre. No estamos pidiendo que señalicen todas las calles, porque sabemos que tenemos un expediente y que hay que esperar. Lo que estamos solicitando es que los carteles que ya están -por lo menos- se puedan ver bien. El de Bolívar y De las Cautivas hace cerca de tres meses que pedí que lo acondicionen y todavía nada”.

“Queremos el asfalto”

A su turno, la comerciante Andrea Sánchez señaló que “una de las necesidades más urgentes es el asfalto. Es una zona super transitada. Tenemos Villa Fidelidad, el barrio UOCRA, el San Francisco, San José. También pasa la gente para la Facultad y se ha crecido mucho en materia comercial. Hay muchísimos negocios en este sector de Azul ahora”.

“En invierno se hace imposible por el barro y en verano por la tierra. Nosotros no tenemos problemas en pagar pero queremos el asfalto. Nos hace mucha falta. Estamos a diez cuadras de la plaza San Martín, es el barrio más viejo de Azul y no tenemos asfalto. Es una locura”, expuso la comerciante.

En ese sentido Rojas refirió que “gracias a Dios, están regando las calles principales del barrio, donde el tránsito es fluido. Pero es fundamental el pavimento”.

“La cuestión del tránsito es preocupante”

Otro comerciante fidelino que dialogó ayer con este matutino fue Julio Segovia, quien afirmó que “la cuestión del tránsito es preocupante en este barrio. En Chaves y De las Cautivas es preocupante. Vienen en contramano de un lado y del otro; no respetan las lomas de burro; no respetan los semáforos”.

“Quizás los semáforos no se ven y las lomas de burro no están pintadas pero todo el mundo sabe que existen. Por ahí podrían acondicionarlas o poner los semáforos en el medio para que después la gente no tenga excusas”, consideró.

También el comerciante comentó que “las motos y las bicicletas no respetan nada. Hasta ahora no hemos tenido ninguno grave, pero accidentes se producen siempre. A mi me parece que con que una vez al día se estacione en la esquina un patrullero o un vehículos de Control Urbano el tema se solucionaría bastante”.

“Es un barrial hasta la cabeza”

Luego EL TIEMPO conversó con Delia González Catriel, quien remarcó que “hace rato que necesitamos el asfalto. Estamos pagando impuestos y no tenemos respuestas. Incluso esta manzana está toda escriturada”.

“Cuando llueve es imposible pasar. Hasta entrar el auto a mi marido se le hace imposible. Ni salir se puede, porque es un barrial hasta la cabeza”, comentó la vecina, quien resaltó que “el asfalto es lo que necesitamos principalmente”.

“La gente no respeta la mano en ninguna calle”

Casi sobre el final de la recorrida, este medio consultó a la vecina Alejandra Catriel, quien relató que en Laprida entre Belgrano e Yrigoyen “la calle es un desastre, no hay cordón cuneta, tenemos una loma de burro que no sirve de nada, todos van y vienen  en contramano y en la esquina hay un zanjón que cuando llueve se hace una laguna”.

A su vez, “muchos autos esquivan los  pozos y se suben arriba de la vereda. Es impresionante como se han comido gran parte de la vereda de los vecinos”.

“No solamente en esta calle, en todo el barrio la gente no respeta la mano y contramano”, acotó la vecina.

Escrituración y agradecimientos

Por último, Marisa Rojas resaltó que “estamos trabajando mucho en conjunto con José González Hueso para terminar con la escrituración del barrio. Me dijo que va a realizar un operativo especial en el barrio, porque faltan escriturar cerca de 190 viviendas”.

“Y también agradecemos especialmente al secretario de Gobierno Alejandro Vieyra, quien desarrolló las gestiones que hicieron posible que un grupo de vecinos pudiese viajar a Buenos Aires porque no conocían Capital Federal. Otros funcionarios que siempre nos dan respuestas son Walter Surget, Guillermo Giordano, Jorge Sarasola y Marcos Turón. Lo mismo sucede con Rody Wagner”, concluyó la dirigente de Villa Fidelidad.

“ACÁ ENCONTRARON UNA SALIDA LABORAL”

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En otro tramo de la recorrida, Marisa Rojas apuntó que “estamos trabajando para cercar el predio de la comisión vecinal. Nos estarían faltando unos diez metros de plancha. Todo lo que se ha cerrado hasta el momento es gracias a donaciones de entidades de la comunidad. Si alguien desea comunicar puede comunicarse con nosotros”.

“En este lugar se realiza todos los sábados una feria, donde mucha gente viene a ofrecer sus productos y en la cual encontraron una salida laboral. Además en este último tiempo ha crecido mucho más la cantidad de feriantes. Y a mi entender creo que la situación va a empeorar, razón por la cual queremos ofrecerle un lugar en las mejores condiciones posible”, expuso la dirigente barrial.

“Acá no se les cobre absolutamente nada y el objetivo ahora es poder hacerle un baño, una bajada de luz y una canilla comunitaria ya que hay gente que está desde la mañana hasta la tarde”, dijo.

      

 

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