LA SITUACIÓN DE LOS PANADEROS EN AZUL

“Las ventas han caído entre un 40 y un 50 por ciento”

“La situación es muy delicada. Realmente estamos caminando al filo de la cornisa”, sostuvo Miguel Castro. A partir de mañana el precio del pan aumentará entre un 12 y un 20 por ciento.
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“La situación es muy delicada. Realmente estamos caminando al filo de la cornisa”, sostuvo Miguel Castro.

Así lo dijo Miguel Castro, delegado Regional de la Federación Panaderil de la Provincia de Buenos Aires. Al hablar con este diario, hizo hincapié en la delicada situación que atraviesa la actividad y, en ese marco, anunció un aumento en el precio del pan de entre el 12 y el 20 por ciento, que comenzará a regir en la mayoría de las panaderías a partir de mañana.

Desde mañana comenzará a regir en esta ciudad un aumento de entre el 12 y el 20 por ciento en el precio del pan y otros productos, de acuerdo a lo que informó el delegado Regional de la Federación Panaderil de la Provincia de Buenos Aires, Miguel Castro.

Según explicó el dirigente, las razones de este incremento que llevarán al kilo de pan a 32 y 34 pesos, están directamente relacionadas con el aumento de los insumos, de los servicios y las nuevas escalas salariales que pronto comenzarán a discutirse cuando abran las paritarias de este año.

El dirigente habló además de la situación que atraviesa la actividad, sobre la que dijo que “es muy delicada” y que eso los lleva a caminar “al filo de la cornisa”.

En ese marco fue que sostuvo que la caída de las ventas ronda el 40 y el 50 por ciento, y que un factor que incide en el panorama actual es la “competencia desleal” de aquellos que elaboran y venden clandestinamente, como así también quienes tienen a sus empleados en negro y por esto no registran mayores costos en su producción. “Es todo muy difícil” remarcó.

 

El aumento del precio del pan –

Al hablar con este diario, Castro señaló que “desde hace unos días se hablaba de un inminente aumento del pan. Algunos colegas ya lo aumentaron la semana pasada, pero el incremento va a hacer oficial desde el lunes”, es decir, mañana.

Consultado en qué porcentaje aumentará, informó que “entre un 12 y un 20 por ciento. Hoy el kilo está entre 28 pesos y 30, y ahora se va a 32 y 34”, al tiempo que advirtió que “el aumento es en todo el rubro” es decir, que también alcanza a los demás productos.

Sobre los motivos de este nuevo incremento, explicó que está relacionado al aumento de los insumos, de los servicios y las próximas paritarias que ya adelantó “van a ser durísimas, porque el trabajador necesita un aumento y nosotros no podemos pagarlo”.

Advirtió que a fines del año pasado prometieron como plus cuatro pagos de 700 pesos mensuales no remunerativos, lo que a partir de marzo se incorporarán al básico. “Son 2800 pesos que ayudan. Se nos hizo muy difícil pagarlo, pero por lo menos cumplimos”, consignó.

A su vez, en lo que hace al incremento desmesurado de los servicios indicó que “el gasto es terrible”, como así también la suba del costo de las materias primas que según aseguró “subieron, por lo menos, un 25 o 30 por ciento”.       

En este punto, comentó que hay diferencia con otros años “cuando aumentaba un 10 o 12 por ciento y después durante cuatro o cinco meses no había ningún aumento. Ahora, viene aumentando un 3 o 4 por ciento mensual, lo que es peor porque por ahí hay proveedores que no lo dicen y cuando uno se da cuenta está vendiendo un 8 o 10 por ciento con carga de costos en el producto que hace y empezamos a perder”.

Castro agregó que “esto nos pasó a muchos de nosotros. La materia prima fue subiendo y subiendo, mientras nosotros nos manejábamos con el stock que teníamos. Pero cuando se terminó, caímos en la necesidad de un aumento”.

 

Caída de las ventas –

En un comunicado que fue dado a conocer hace pocos días por la Federación Panaderil de la provincia a la cual pertenece, se habló de una “estrepitosa” caída de las ventas.

Sobre esto, el dirigente indicó que “en noviembre ya en Olavarría y Tandil habían aumentado el precio del pan, pero nosotros dijimos que las ventas estaban tan caídas que íbamos a esperar un poco más porque no era el momento, por la gente y por nosotros mismos. Si bien necesitábamos el aumento, tratamos de aguantar porque la caída iba a ser peor”.

Añadió que “teníamos la esperanza que a fines de noviembre o diciembre fuera un panorama más positivo, aunque sabíamos que irremediablemente íbamos para el lado del aumento”.

Volviendo sobre la caída de las ventas, Castro aseguró que “es muy, muy grande. Con más de un colega de Azul estamos soportando al límite para no sacar gente, pero realmente la situación de hoy es como para achicar porque las ventas han caído entre un 40 y un 50 por ciento”.

En este punto, advirtió que la baja no se dio por un tema estacional -siempre en verano disminuyen las ventas- “sino que se venía viendo desde el año pasado. En el único momento que trabajamos bien fue para Navidad y Año Nuevo, pero fueron dos días y con eso no se hace promedio bajo ningún punto de vista”.

En ese marco, apuntó que “es todo muy difícil”.

Ante la consulta de qué producto es el que más cayó, sostuvo que “ha caído en general. Tal vez lo que más bajó son las cosas menos imprescindibles como las facturas y las confituras. El pan se sigue vendiendo, pero en menor cantidad. Ahora la gente consume por ahí más galletitas u otros productos”.

 

“Competencia desleal” –

También desde la Federación que nuclea a Centros y Cámaras de panaderos de toda la provincia, se remarcó que una de las cuestiones que más atentan contra la industria -además de los ya mencionados incrementos de los insumos, servicios y demás- es la elaboración y venta clandestina.

Azul no está ajena a esa situación. Según describió, “esto pasa cada vez más en Azul. Cada vez hay más gente que hace de todo: pan, facturas, sándwiches, catering de desayuno, catering de confitería, todo”, y añadió que “el pan barato que se ve en cualquier negocio, ese que está a 14 o 16 pesos, lo hacen colegas que tienen formas de trabajar: tienen la mitad de los empleados en negro e incluso a menores trabajando, no pagan una sola carga social ni ART ni nada”.

En ese contexto, remarcó que “es una competencia desleal” y que ante ese difícil panorama “lo único que nos queda a nosotros es la permanente innovación de mercadería, que siga siendo de primera calidad, siempre superándonos a nosotros mismos”.

Añadió que “si nosotros saliésemos a vender el pan a 18 pesos o 20 pesos, romperíamos totalmente el mercado y muchísima gente quedaría afuera”.

Por último, y a modo de síntesis, Miguel Castro subrayó que “la situación es muy delicada. Realmente estamos caminando al filo de la cornisa. Esperemos que mejore en marzo porque la preocupación es la misma para todos los rubros”.

EL DATO

Miguel Castro fue designado hace pocos días, delegado Regional de la Federación Panaderil de la Provincia de Buenos Aires. Como tal, ahora tiene a su cargo la zona comprendida por 25 de Mayo, Las Flores, Bolívar, Tres Arroyos y Rauch, entre otras ciudades.

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