“Llegar ahí, si no estás preparado es frustrante”  

El profesor de ajedrez Gustavo Godoy enfatizó el nivel de juego del campeonato que tendrá lugar, entre el 9 y 13 de febrero, en Vicente López. En él va a participar Boris Nardini, un nene de 7 años de edad que se acercó al tablero el año pasado y ya se hizo un lugar entre los mejores de su categoría. Ambos hablaron con EL TIEMPO.

Boris Nardini, el niño azuleño que representará al ajedrez regional en el Campeonato Argentino.
NACHO CORREA


Un día cualquiera (que ahora empezamos a ver que no fue uno más), la Escuela Municipal de Ajedrez visitó el Colegio Sagrado Corazón con el afán de difundir entre sus alumnos la posibilidad de iniciar la práctica trebejista. Era el año 2017 y un nene de casi siete años se sintió atraído por ese mundo de reyes a los que se puede jaquear. Se llama Boris Nardini (con el nombre ya venía preparado) y un año después de ese acercamiento tímido, está a punto de competir en el Campeonato Argentino de Ajedrez, que desde el 9 y hasta el 13 inclusive se desarrollará en Vicente López. Precisamente en Centro de Convenciones Arturo Frondizi, organizado por la Federación Argentina de Ajedrez (FADA) y con Ivanna Petrucci como directora del certamen y Beatriz Liendre como árbitro principal.
El mentor de Nardini es el profesor azuleño Gustavo Godoy, quien desarrolla su tarea en la Escuela Municipal y, desde hace un tiempo no muy extenso, en la versión azuleña de la Escuela de Ajedrez de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina –UTHGRA–. Entrevistado con EL TIEMPO, charla en la que estuvo acompañado por el propio Nardini y la abuela del niño, María Rosa Añorga (una ajedrecista también modelo 2017), el instructor habló de las implicancias que tiene para Boris (categoría Sub 8) y los otros dos representantes de la región (Guadalupe Casasola, de Olavarría, categoría Sub 14; y Mateo Dietrich, de Sierras Bayas, categoría Sub 10) tomar parte del campeonato nacional, implicancias que no están necesariamente atadas a los triunfos.
–¿Cuál ha sido el camino de estos chicos para arribar al Campeonato Argentino e integrar en él, un marco de casi 400 jugadores?
–El Sindicato de Gastronómicos tiene escuelitas de ajedrez en casi todo el país: Mar del Plata, Tandil, y otras provincias. Apoya muy decididamente a las promesas del ajedrez. Entonces decidió, ya que nosotros tenemos la escuela que trabaja en conjunto con la Escuela Municipal de Ajedrez, que se financiara a tres chicos para ir a este Argentino. Tienen que estar federados, es decir, afiliados a algún club.
–¿La federación de estos tres chicos dónde se registra?
–En el caso de ellos, están federados en la ciudad de Olavarría, clubes de allá. Los chicos, aparte de esos clubes, van a representar al Sindicato de Gastronómicos, que los va a auspiciar pagándole todos los gastos que son muchos –alrededor de 10 mil pesos por jugador, o un poco más– y en el caso de que tengamos la suerte de que alguno prospere, le sean vistas aptitudes, lo van a apoyar con lo que sea, por ejemplo maestros. Cada ciudad tiene sus maestros, yo soy maestro del sindicato en Azul.
–No queda clara la representación: ¿compiten en nombre de la Escuela Municipal también?
Ellos son alumnos de la Escuela Municipal de Ajedrez, pero también han participado de actividades de la Escuela de Ajedrez Sindical de Gastronómicos. Hay una superposición, pero lo que realmente tenemos es una ayuda mutua: compartimos organización de torneos, compartimos lugares, la formación.
“No va cualquiera, van los mejores”  
–No obstante del apoyo sindical y lo que puedan promover vos y la escuela, ¿Boris, Guadalupe y Mateo llegan al Argentino por haber superado instancias deportivas o exclusivamente por haber pagado la inscripción?
–Llegar ahí, si no estás preparado es frustrante. Van a jugar otro tipo de ajedrez con chicos que nunca han visto en su vida; son chicos que tienen profesores particulares, que son semi profesionales o, en muchos casos, profesionales. Es una experiencia para ellos.
Boris llega al Argentino porque empató el primer puesto del Provincial y Nacional de su categoría, empató el primer puesto y por sistema quedó tercero. Los méritos son re contra suficientes. Los otros dos también tienen sus méritos porque están participando en torneo de profesionales ya. Están jugando con mayores, ya no con chicos de su categoría. Han jugado en Uruguay en algún caso. Saben que tal vez no vayan a ganar, pero la experiencia es muy importante. No va cualquiera, van los mejores; faltó quizá Lucas Sarachu, que por problemas con el trabajo de los padres no pudo ir.
–El certamen ofrece la chance, fuerte desde ya, de alcanzar el Mundial.
–Hay posibilidades de llegar al Mundial, es verdad. Pero, también, hay posibilidades de que les vean condiciones… Porque hay otra cosa de la que ellos no han participado nunca: van a ver grandes maestros, que son los títulos de los ajedrecistas, que sin ven en los chicos condiciones como jugadores, puede que se le abran nuevos caminos para progresar en el ajedrez. O sea que ofrece mucho la participación en el Argentino.
–¿Los equipos que aportan los jugadores a este torneo, en términos generales, qué origen poseen? ¿Son indefectiblemente escuelas?
–En el caso de UTHGRA, de todas sus escuelas de ajedrez van a participar representantes. Se han ocupado de todo: las inscripciones, el hotel, entradas para los acompañantes, ya que no cualquiera puede entrar, todas esas gestiones las hicieron ellos. Después, van los mejores de cada Federación: por ejemplo en Olavarría coincide que Casasola es la mejor en la categoría de ella. Y en otras provincias se da igual. Ya te digo, si un chico va por el solo hecho de pagar…Aparte hay cupos, no es que pueden ir mil, y el estar federado quiere decir que vos ya estás jugando casi profesionalmente, te da un status que acá lo tienen muy poquitos.
 
TIENE UNA JUGADA  

Gustavo Godoy, María Rosa Añorga y Boris Nardini.
NICOLÁS MURCIA


Como mucho chicos de su edad toda vez que un periodista juega la ficha de obtener testimonios de sus pareceres, Boris esquivo los anhelos ajenos y aporta la dosis de respuestas que considera necesaria. Gusta más de “hacerle” la foto al fotógrafo que de ahondar en lo que cree que puede pasar en el Argentino. Y así está bien.
–¿Para vos, como formador, esta posibilidad en un certamen federal qué te provoca?
–GG: Para mí la satisfacción, principalmente de Boris, es verlo crecer, verlo madurar. Un chico de 7 años que juegue, que aprenda, que tenga ganas, que deje el teléfono y la computadora y tenga esta posibilidad, es muy gratificante. Él se acercó solito. Y la abuela también se prendió y juega.
–MRA: Me enganché a mitad de año y me encanta. Nunca jamás había visto un tablero, pero la curiosidad por llevarlo a él y el hecho de que siempre he jugado a muchas cosas pero al ajedrez jamás, le pregunté si era tan difícil. Yo veía que él corría las piezas y no me ubicaba, decía “¡cómo se juega a esto!”. Entornes me enseñó cómo se movían las piezas y ahí comencé.
–Y te convertiste al ajedrecismo
–¡Me encanta! Trabajo, tengo otras ocupaciones, no voy a tener la mente de Boris, pero me gusta. Y aunque pierda, siempre voy y participo. En la familia somos iniciales nosotros dos.
–Boris, todos están contentos con tu participación. ¿Vos tenés ganas que llegue ese día? ¿Qué te contó Gustavo del lugar donde vas a ir?
–BN: Me dijo dónde iba a ir, me dijo que iba a ir a un hotel y que iba a jugar al ajedrez.
–¿De dónde sacaste las ganas de jugar al ajedrez?
–Desde que ellos fueron a la escuela donde yo voy, me dieron ganas de jugar al ajedrez.
–¿Es aburrido jugar al ajedrez?
–No, no es aburrido.
–GG: Aprende enseguida. Te doy una anécdota: viste que nosotros estamos en la pileta municipal con los tableros de ajedrez. Si vos vas a la pileta ahora, con el calor que hizo hoy, desde las 14 horas están jugando al ajedrez los chicos. Salen de la pileta y se ponen a jugar. Y no lo podés creer. Boris está en la edad justa de destacarse.
–Boris, ahora que vas a participar en este torneo tan importante, ¿estás entrenando mucho, te preparás, o no hace falta?
–BN: Me enseñó una jugada nueva Gustavo.
–¿La tenés escondida? ¿Tiene nombre la jugada?
–Más o menos, y no, no tiene nombre.
–Mirá si te hace ganar el campeonato. Podés bautizarla “La Gustavo”, ¿te parece?
–(risas). GG: Puede ser, yo juego un poco raro.
 
 

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