Llora por ti Argentina

LA SEMANA POLÍTICA

Una sociedad que repite la secuencia de las frustraciones colectivas. Una generación que en los últimos cuarenta años dilapidó el futuro. Un Gobierno perdido en su mala praxis. Los ganadores y perdedores de  siempre. Educación y modelo de Estado.

Argentina repite sus ciclos y enfrenta otra crisis económica que arrastra la demanda frente a la situación educativa. RAÚL SANTIAGO GALLARDO

Escribe

Carlos Comparato

(comparatoc@yahoo.com.ar)

Este país duele y hay una generación que se debe sentir responsable del fracaso. ¿Cómo es posible que sigamos repitiendo, de un modo cíclico, la misma secuencia de las frustraciones colectivas? Hay una crisis del discurso que engorda la matriz de la decadencia que abarca desde el llamado progresismo hasta el liberalismo porque, en el fondo, prevalece un concepto conservador. Se siguen analizando los hechos como si el contexto fuera el mismo que hace diez, veinte, treinta o cuarenta años. Como si el mundo no hubiera cambiado dramáticamente. Es tan mediocre todo que la disputa se intenta limitar a Macri o Cristina o al peronismo de cualquier pelaje que venga urgente al rescate. ¿Cuántas veces vimos esta película? El final del gobierno de Raúl Alfonsín, el de De la Rúa, la incertidumbre que genera la muy mala administración macrista, shockeada por sus errores y ahora por un golpe del mercado protagonizado por sus propios amigos.

Contra las sogas 

Resulta embarazoso alcanzar a entender a este país cuyo contenido de clase media lo empuja a una concepción acomodaticia. Se puede ser menemista, kirchnerista o macrista a la vez, si en el bolsillo hay un billete, si alcanza para comprar el próximo modelo de TV smart  o irse de vacaciones a Brasil. Lo que sucede es que los ganadores y perdedores en cada ciclo de la crisis siempre son los mismos, al igual que los pícaros que fogonean la frase: “cuanto peor, mejor”. Esta vez, la crisis tiene otra dimensión por el propio desgaste del sistema político. Si el dólar y su pecaminosa miopía están  poniendo contra las sogas a la gestión  macrista, la corrupción con la saga de los cuadernos y los arrepentidos angosta fuertemente al kirchnerismo. ¿Hay un apriete, vía mercado, de los grupos ortodoxos del neoliberalismo para que Macri haga de una vez lo que le están reclamando? El ex presidente de Boca ha mostrado una falta de inteligencia para enfrentar este brumoso  presente que sorprende. La aparición por televisión el miércoles pasado, de menos de dos minutos, para decir que el FMI anticipaba más fondos frente a la urgencia (aún no se había aprobado) fue de un infantilismo superlativo logrando que el dólar se disparara.

Los ganadores 

La nueva destrucción del peso argentino pega en el corazón del mercado interno pulverizando salarios, comercios y pymes.

El sector exportador vuelve a ser el gran beneficiado. Un artículo del periodista especializado en economía Marcelo Zlotogwiazda, en el portal Infobae, señala que empresas como Cargill, Tenaris, Molinos, Barrick Gold, Aluar o los agroexportadores  (por citar sólo algunos) “son ejemplos relevantes de una larguísima lista que se  beneficiarán con el aumento al doble que registra el dólar en lo que va del año”. También aquellas personas que mantienen elevados niveles de ahorro en activos dolarizados.

Para los primeros “es de esperar que el Gobierno capture parte de esa ganancia con retenciones y recorte de reintegros” y para los segundos “una alternativa razonable sería desandar el camino de la rebaja de los Bienes Personales que acompañó al blanqueo”.

Detalla en el artículo los diversos porcentajes en los que participa cada sector exportador demostrando la escasísima diversificación que tiene la producción de Argentina.

Reclamos por la educación

La situación económica va sacudiendo cada resquicio de la sociedad. La semana que finaliza se vivieron grandes movilizaciones, incluida Azul, en defensa de la universidad pública bordeada por la falta de acuerdo con los salarios de los docentes y no docentes, sumado al interminable conflicto en la provincia de Buenos Aires. Con presupuestos universitarios sin actualización, nominalmente se toman los del 2016, el horizonte de incertidumbre crece. En relación a los salarios, con el derrumbe del peso y la inflación, ¿sobre qué parámetro se sustenta la negociación? Y esto no involucra sólo al sector estatal sino también el privado.

La cuestión educativa es central y, a la vez, preocupante y hay que separar aquí los distintos niveles. Una foto es la escuela primaria y secundaria y otra la terciaria o universitaria. ¿Se cumple con lo que estipula ley de educación elaborada durante el gobierno de Néstor Kirchner? ¿La cuestión educativa se termina convirtiendo en un espejo de la decadencia del país?

El trasfondo de este panorama es la disputa por un modelo de Estado. Es tan poco serio el sistema político que ni siquiera nunca se alcanzó algún mínimo consenso, una base de sustentación que permita pensar el país a mediano y largo plazo admitiendo las diferencias.

Cerámica Valle Viejo

La crisis pega y fuerte en Azul. El frío no es sólo protagonizado por el clima. Los  lamentos de comerciantes y pequeños empresarios son expresión de la sequía de los bolsillos. El caso de Cerámica Valle Viejo ejemplifica, en este caso, la irresponsabilidad de sus dueños. Los trabajadores, prácticamente a cargo de la planta, salieron a evitar que se le corte la energía eléctrica frente a la deuda que tiene la empresa con la CEAL que asciende a unos dos millones de pesos. Hubo una reunión que incluyó al Municipio y el intendente Hernán Bertellys salió a cuestionar a “los empresarios que desaparecen” e informó que se están haciendo gestiones para obtener algún subsidio para la producción atendiendo a la inviabilidad de la cerámica.  “El Municipio es rehén de esta situación”, afirmó.

Espacio para la política

En esta suerte de lamento colectivo resulta farragoso gobernar. Bertellys está plenamente adosado al oficialismo de Cambiemos, aunque en la “rama María Eugenia Vidal” que intenta dar alguna mueca de diferenciación con los desmanejos del Gobierno Nacional. Falta menos de un año para las supuestas elecciones primarias. En este presente, ¿cómo se hace para pergeñar una construcción política o sostener la que se tiene? ¿Qué espacio queda para un discurso creíble? ¿Justamente, esa es la estrategia?  La sociedad se tiene que hacer cargo de sus propias frustraciones junto a una generación que hace más de cuarenta años viene dilapidando el futuro. ¿Llora por ti Argentina?

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