AGUSTÍN DE LA CANAL

“Lo más importante era que el equipo iba a ser el campeón y no las individualidades”

Así lo expresó el entrenador de la Séptima División de Alumni al marcar cual fue la mayor virtud de su equipo en el campeonato del Apertura que consiguió el fin de semana pasado. El técnico remarcó el “compromiso y responsabilidad que tuvieron los chicos” durante todo el certamen.  Al frente del equipo, el “Negro”  sumó su quinto título en los últimos siete torneos de la categoría.

 

Rubén Camozzi, Agustín De La Canal, José Luis Yozzi (técnico de Octava), Fernando Clarke y Martín Zapata (paramédico), el cuerpo técnico campeón observa como sus jugadores dan la vuelta olímpica.   Agustín De La Canal celebre con sus jugadores su quinto título en los últimos siete de la divisional.
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Rubén Camozzi, Agustín De La Canal, José Luis Yozzi (técnico de Octava), Fernando Clarke y Martín Zapata (paramédico), el cuerpo técnico campeón observa como sus jugadores dan la vuelta olímpica.

La Séptima División de Alumni tuvo un sábado a doble festejo. Primero, se impuso en el clásico ante Athletic por 2 a 0; y con esa victoria –y el empate de River- se quedó con el título del Torneo Apertura de la categoría.

El conjunto el albinegro tuvo un andar muy sólido durante las once fechas que se disputaron. En esas jornadas cosecho un total de diez triunfos y un empate, que le permitió ser campeón con dos fechas de antelación del final.

Por tal motivo Diario EL TIEMPO se comunicó con Agustín De La Canal el entrenador albinegro para conocer cuales fueron las mayores virtudes de su equipo “lo mejor fue el juego en equipo” y también destacó el “compromiso y responsabilidad de sus jugadores”.

Con la adjudicación de este certamen el albinegro confirmó la superioridad en los últimos años dentro de la divisional, ya que de los últimos siete el equipo del “Negro” se quedó con cinco y en los dos restantes estuvo peleando las primeras posiciones.

– ¿Cuál es el balance que haces de este campeonato?

– La verdad que es muy positivo por haber logrado el objetivo, además los números marcan lo que fue la campaña porque solamente empatamos un solo partido y el resto los ganamos con una muy buena cantidad de goles a favor y muy pocos en contra. El balance es más que positivo en todo aspecto.

– Siempre en esta categoría lo que reina la paridad pero Alumni consiguió una superioridad, ¿A que se debió esto?

– Porque tuvimos una campaña muy buena y regular. En otros campeonatos todo fue un poco más ajustado y por la experiencia que tengo que yo en estos tres años que estoy a cargo de la divisional, en este certamen se dio que en la mayoría de los resultados fue por una muy buena cantidad de goles y eso marca el poderío ofensivo que tienen el equipo, no sólo de los delanteros sino que también convirtieron los volantes y los defensores cada vez que se podían proyectar o en alguna jugada preparada cuando subían con pelota quieta. Eso remarca lo bien que se trabajó durante todo este semestre en todas las líneas.

– En tu tiempo en la dirección técnica conseguiste otros cuatro títulos y en los otros dos torneos estuviste peleando en los primeros lugares, ¿Eso refleja el buen trabajo que estás realizando?

– Si la verdad que estamos siempre en la lucha, de toda manera Alumni es como que te obliga a eso porque tenes el respaldo de una escuela de fútbol que tiene muchísimos chicos y que te permite elegir, lamentablemente, a los mejores y es un filtro muy grande porque quedan muchos chicos afuera.

Tengo la fortuna de trabajar con la Séptima donde se juntan dos categorías y este año estoy trabajando con 30 chicos. Otra cosa que me deja más tranquilo es que todos los que empezaron tuvieron la oportunidad de jugar aunque sea algunos minutos, es como un doble merito y esto nos pone muy contento tanto a mí, a Rubén Camozzi y al profesor Fernando Clarke que conformamos un grupo muy bueno y por eso se vienen cosechando muy buenos logros.

– Al tener un plantel tan grande ¿Cómo manejas a los chicos, sobre todo a los que no juegan para que se mantengan motivados y con ganas de entrenar?

– Fundamentalmente lo que hago es que a principio de año doy las pautas de trabajo y comento como nos vamos a manejar y las cosas quedan claras de entrada para que no hayas dudas. Los chicos que no quieran pelear por un puesto tienen las puertas abiertas para buscar otro club.

También le vamos buscando la vuelta a los entrenamientos durante la semana y tratamos que nunca se repitan y que siempre haya alguna cosa nueva para hacer. Los chicos tienen el chip incorporado de lo que es la competencia sana para progresar y mejorar día a día. Gracias a Dios de los 30 chicos que arrancaron el año hoy siguen 27, los tres restantes por distintos motivos decidieron abandonar, igual el promedio es altísimo.

– ¿Cómo manejaste la ansiedad y motivación de los chicos? Por la ventaja que le  llevaban al segundo y más que en dos ocasiones se suspendió la undécima fecha.

– La verdad que fue bastante complicado el tema de las suspensiones y el último sábado, por más que ganamos por 2 a 0, se notó la ansiedad y el nerviosismo no lo pudimos hacer lo todo bien que lo veníamos haciendo durante todo el certamen.

Todas las semanas, luego de una suspensión, no se mantiene la lista de los mismos jugadores que estaban citados para ese partido sino que nuevamente todos empiezan de cero, que los vamos a evaluar y el que mejor este y que no falte a los entrenamientos todos tienen la posibilidad de ganarse el lugar, por suerte los chicos lo tienen muy en claro y hemos podido lograr esa mentalidad en los chicos, que no es poca cosa como están los chicos hoy en día.

­– ¿Debe ser muy difícil de trabajar con chicos de 15 y 16 años?

– Están en una edad que tienen ganas de empezar a salir pero saben si llegan a salir el viernes, el sábado no van a rendir físicamente y van a tener que disimularlo para que no me de cuenta. Saben que se tienen que medir, si bien no vamos a estar como un policía, ellos ya saben que la responsabilidad del día sábado se refleja todo el trabajo y el sacrificio que uno hace durante la semana y los fríos que sufrimos en los entrenamientos. Ellos son inteligentes, grandes y saben lo que hacen bien y que no, el tema de los límites porque, si salen el viernes, al otro día tiene que rendir.

­­– ¿Cuál es la mayor del virtud del equipo?

– Fuimos muy regulares y parejo en todas las líneas. Lo más importante era que el equipo iba a ser el campeón y no las individualidades, por más que necesites tener individualidades, pero los chicos se mentalizaron en el equipo, sabiendo que los delanteros eran los primeros en defender y los defensores podían ser un delantero más. Eso lo permitió la gran calidad de jugadores que teníamos que hizo las cosas más fácil y nos encontramos con la realidad que dos fechas antes del final somos campeones.

 

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