DECLARACIONES DESPUÉS DE UN PROCEDIMIENTO

“Lo que hicieron fue un disparate total”

“No me dieron opción a nada, ni a mostrar los papeles que tengo. Pero no me dieron bolilla, me esposaron y me llevaron igual. Un poco más, ni me dejan vestir y me llevan en calzoncillos”, dijo Juan Pablo Ruppel.
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“No me dieron opción a nada, ni a mostrar los papeles que tengo. Pero no me dieron bolilla, me esposaron y me llevaron igual. Un poco más, ni me dejan vestir y me llevan en calzoncillos”, dijo Juan Pablo Ruppel.

Lo dijo ayer Juan Pablo Ruppel, a quien un día antes lo habían aprehendido luego de un allanamiento en su casa donde buscaban elementos relacionados con robos en Colonia Nievas. El hombre, que repara televisores y otros artículos electrónicos, negó relación alguna con los ilícitos que se están investigando. Además, aclaró que las armas de fuego incautadas en su casa él las colecciona y que tiene los permisos correspondientes para tenerlas.

“Lo que hicieron fue un disparate total. Acusarme de delincuente y tratarme así… nada que ver. Las armas se las llevaron y no tenían por qué haberlo hecho. La orden de allanamiento decía que tenían que buscar otras cosas, pero no las armas”.

Después de haber permanecido privado de la libertad en carácter de aprehendido durante un día, ayer a la tarde, nuevamente en su casa de esta ciudad, Juan Pablo Ruppel dialogó con este diario para dar cuenta del procedimiento que se hizo en su casa, el mismo que derivó en su arresto.

Tal lo que ya había sido informado por este diario, fuentes policiales señalaron sobre ese allanamiento, el pasado viernes en horas de la mañana en una propiedad situada en una de las esquinas de Burgos y Bogliano, se buscaban elementos relacionados con varios robos ocurridos desde años atrás a la fecha en Colonia Nievas, la localidad situada en el Partido de Olavarría.

Contando con una orden del juez de Garantías Carlos Villamarín, fueron efectivos de la Subcomisaría de Hinojo, con apoyo de policías del GAD, los que realizaron el allanamiento en la casa donde Ruppel -que tiene 37 años y se dedica a reparar televisores y otros artículos electrónicos- vive con su esposa y sus cuatro hijos.

“Estábamos todos durmiendo y empezaron a romper la puerta. Salí para ver qué estaba pasando y encontré que ya habían ingresado al taller. Me empezaron a tirar todo. Un DVD de un cliente me apareció tirado en el patio. Le rompieron la pantalla a un televisor de otro cliente que ya tenía arreglado. Y a otro, que tenían que venir a buscarlo cuando yo estaba detenido, se ve que le ha caído algo y le rompieron la pantalla también. No sé quién me va a pagar ahora todo esto, pero espero que alguien se haga cargo”, contó.

La información brindada por voceros policiales indicaba que de todos los elementos que serían de procedencia ilícita que se buscaban en la casa de Ruppel, sólo fue posible hallar un reloj que una mujer damnificada por uno de esos ilícitos reconoció como de su propiedad en el lugar, cuando durante el allanamiento acompañó al personal policial que lo llevó a cabo.

Pero el hombre liberado ayer sostiene que ese reloj es propiedad de su familia y que, hace dos años, “lo compramos en un trueque”.

“Tengo cómo demostrar eso, porque hay fotos de uno de mis hijos con ese reloj”, precisó ayer en la entrevista mantenida con este diario, charla durante la cual mostró los diferentes daños causados por el personal policial cuando un día antes ingresó por la fuerza a su domicilio.

Habían transcurrido unos minutos de la hora ocho del pasado viernes cuando el allanamiento se llevó a cabo, en momentos que Ruppel, su esposa y los cuatro hijos del matrimonio estaban durmiendo.

Los efectivos de seguridad rompieron, para ingresar, una puerta de chapa y un vidrio de la misma, el cual comunica tanto al taller que en el lugar el hombre posee como también a la vivienda propiamente dicha.

“Armas de colección”

Además del hallazgo de ese reloj ya referido, en el lugar los policías incautaron doce armas de fuego y el cañón de otra, algo que derivó en la aprehensión de Ruppel por la tenencia, al parecer en forma no legal, de dichas pistolas.

Pero para eso el hombre que ayer recuperó la libertad también tuvo una explicación, ya que “yo soy coleccionista de pistolas alemanas”.

Esas pistolas, de la época del Tercer Reich, forman parte de una importante colección que posee y se extiende también a otros artículos alemanes de esa época relacionada con la Segunda Guerra Mundial, según mostró ayer el propio Ruppel.

“Me dieron vuelta todo”, contó mientras mostraba cómo quedó su taller de reparación de artículos electrónicos luego del allanamiento llevado a cabo por la Policía.

“Algunas armas calculo que las voy a recuperar, las otras no sé. De esas armas algunas tengo los papeles y de las otras están tramitándose”, indicó también sobre las pistolas incautadas en el procedimiento.

“El fiscal no sabía nada del allanamiento”, dijo cuando ayer fue llevado ante el Dr. Javier Barda para ser indagado por la tenencia de esas armas por las cuales ahora ha sido procesado.

Al respecto, contó que al funcionario judicial le dijo que “este martes voy a llevarle todos los papeles para que me las devuelvan. Son armas de colección, que tienen mucho valor y estaban tiradas ahí como si fuesen un pedazo de fierro oxidado”.

El hombre mostró su credencial de legítimo usuario de armas de fuego, “que vence en el año 2017”. También, permisos que lo habilitan para adquirir munición y un carné que utiliza cada vez que va a practicar tiro al Tiro Federal.

“Además, estoy haciendo un curso de mecánico armero habilitado por el RENAR, que dura tres años, para tener todo en regla”, contó.

Si bien no pudo precisar el valor que tienen esas armas que le fueron incautadas, a modo de ejemplo contó que por una de ellas una vez un coleccionista “me la quiso cambiar por una casa, por lo que el valor que tienen es mucho”.

“Algunas las heredé y otras compré”, dijo sobre cómo las fue consiguiendo a esas armas que, en su mayoría, ahora están incautadas en sede judicial.

Volviendo a lo que fue el allanamiento, expresó que los policías “no me dieron opción a nada, ni a mostrar los papeles que tengo. Pero no me dieron bolilla, me esposaron y me llevaron igual. Un poco más, ni me dejan vestir y me llevan en calzoncillos”.

“Lo que vinieron a buscar es un disparate total. Yo no podía creer lo que me estaban diciendo, que el allanamiento venía por cucharas, tenedores y cosas así”, dijo también el hombre, que es oriundo de Colonia Nievas, “donde viví y me crié”.

En ese lugar se registraron los robos que todavía se están investigando, hechos con los que Ruppel -reiteró- “no tengo nada que ver”.

La Policía había informado que días atrás también fue allanada en esa localidad olavarriense la propiedad de un familiar del hombre, “pero no sé más nada sobre eso”, indicó.

“Ahora miedo no tengo, pero sí mucha bronca. La gente que viene al negocio, con tanto quilombo que salió en todos lados con esto que pasó, ahora no quiere venir más”, dijo finalmente al aludir al perjuicio que le provocó el allanamiento que el pasado viernes se hizo en su casa.

El dato

En la UFI 13, fiscalía que está a cargo actualmente en forma interina del Dr. Javier Barda, Ruppel fue indagado ayer y se negó a declarar, acusado del delito “tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil condicional sin la debida autorización”, explicaron voceros judiciales. Después de cumplida con la indagatoria, el hombre recuperó la libertad..

 

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